viernes, 29 de mayo de 2020


VÉRTIGO



Intro.

Cuando divisas las alturas, entiendes que hay algo que no está bien con la imagen. Cuando puedes distinguir la altura y tu visión se nubla, entiendes que no hay acuerdo con tu perspectiva. Ahora tu mente parece enferma, ahora imaginas que puedes caer y que efectivamente estás cayendo. En la caída la confusión te hace imaginar cosas que no son ciertas, amores que no existen, situaciones que no has podido vivir. Debes abrir los ojos y despertar, pero tienes miedo de lo que existe allá afuera, tienes miedo de seguir cayendo. Comienzas a transpirar profusamente y no sabes qué hacer… pero solo debes abrir los ojos. Ahora abre los ojos.






Cuerpo.

Para 1958, Hitchcock se había convertido en un maestro del misterio. Su reputación en Inglaterra lo llevaría a Hollywood  y a partir de numerosas entregas lograría desde los años cuarenta colocarse como uno de los directores más prominentes de su época. Los años cincuenta también mostrarían plenos triunfos y las excentricidades de un director muy apegado a sus actrices y a sus tendencias reconocibles con respecto a lo macabro dentro de su filmografía. A mediados de los cincuenta comenzaría su serie televisa y con el lanzamiento de Atrapa a un Ladrón (1955) y El hombre que sabía demasiado (1956), su fama volvería a lo más alto… hasta que en 1958 lance su mítica Vértigo.






Hitchcock quería hacer una película basada en una novela de Pierre Boileau y Thomas Narcejac, conocidos autores franceses de suspenso. El primer intento de Hitchcock sería infructífero y aprovechado por Henri-Georges Clouzot cuando adaptó una de sus novelas para convertirla en la extraordinaria Las Diabólicas (1955). Es así como Hitchcock escogería la novela Entre los muertos para su siguiente proyecto. El guion, bajo múltiples revisiones de Hitchcock, sería encargado a Maxwell Anderson, con quien había trabajado previamente en El Hombre Equivocado (1956). El director británico no estaría satisfecho con ello y lo reemplazaría por Alec Coppel y posteriormente por Samuel A. Taylor. Estos dos últimos recibirían créditos por la adaptación.






Vera Miles había sido la actriz designada por Hitchcock para el rol estelar, pero diversos retrasos hicieron imposible la filmación y Miles al momento de haber superado los retrasos se encontraba embarazada. Hitchcock enfurecido decidió contar con Kim Novak, aunque no como una decisión enteramente satisfactoria. Más retrasos fueron parte de la producción, al punto tal que Miles daría a luz y estaría dispuesta a filmar, pero Hitchcock se mantendría con Novak. Para el rol masculino, Hitchcock escogería a James Stewart. El solvente actor americano ya había sido parte de otras producciones del maestro inglés en La Cuerda (1948), La Ventana Indiscreta (1954) y El hombre que sabía demasiado (1956). La elección de Stewart aseguraba a un actor con talento, que conocía la mentalidad de su director y que era un atractivo para el público. En un rol menor pero de gran importancia, Barbara Bel Geddes destaca notoriamente, haciendo sus escenas memorables y en pocas escenas haciendo un personaje atractivo y de una gran química con Stewart. Pero a pesar de ello, la película no sería del todo bien recibida.






Vértigo nos relata la historia de un expolicía que decide por amistad encargarse de un caso, en el cual debe seguir a una mujer. Esto la llevará a una cadena de circunstancias extrañas en donde perderá su cordura y, como suele suceder con las películas de Hitchcock, se encontrará en una intriga pasional y criminal. La particularidad del personaje de Stewart es que sufre de acrofobia, lo que será una clave para manejar ciertas témáticas y efectos. Por primera vez se utilizaría una cámara Dolly Zoom, la cual jugaba con los efectos de perspectiva con un objeto y la parte de atrás, creando una sensación de alejamiento o acercamiento, según se deseara. Esta cámara sería conocida después como el efecto vértigo. Así también, el animador John Whitney sería el encargado de crear a través de una computadora, los efectos en la paranoia del personaje de Stewart.






Vértigo tendría un recibimiento tibio. Mucho se debatía sobre la calidad de la actuación y sobre la enredada temática. Hitchcock le echaría la culpa a Novak por su discreta actuación y a la falta de química con Stewart debido a la edad de este. Muchos críticos la encontraron muy larga y en partes aburrida y complicada, señalando que la actuación de Novak no transmitía las actitudes del personaje de manera convincente. Para un director muy galardonado, Hitchcock se sintió decepcionado pero se embarcaría en un proyecto mucho más interesante. Vértigo sería reevaluada y se convertiría con el transcurrir de los años en un producto genuino, siendo en el 2012 señalada como la mejor película de todos los tiempos por la aclamada revista Sight & Sound.






Datos.

Título Original: Vertigo
Dirección: Alfred Hitchcock
Año: 1958
País: Estados Unidos
Intérpretes: James Stewart, Kim Novak, Barbara Bel Geddes, Tom Helmore, Henry Jones, Raymond Bailey, Ellen Corby, Konstantin Shayne, Lee Patrick
Duración: 128 min.

jueves, 14 de mayo de 2020



LOS PARAGUAS DE CHERBOURG



Intro.

El amor es comprender al otro como si fuera precisamente tu otra mitad. Es sentir lo que la otra persona siente, es pensar lo que la otra persona piensa. No hay años ni circunstancias que los puedan separar cuando son uno. Esos pensamientos aparecen en el cielo mientras la lluvia cae y una sonrisa nostálgica se forma en tu rostro entendiendo que el amor es lo más hermoso que puedes sentir cuando cierras tus ojos… y cuando no deseas que estos se vuelvan a abrir a ver la realidad.






Cuerpo.

Jacques Demy es un amante del cine. Inspirado por una tradición francesa rica y muy aficionado a los musicales americanos, Demy crecerá con la idea de crear filmes en donde la música cobra una gran importancia aunque cómo desarrollarlos se convertiría en una tarea titánica, ya que la idiosincrasia francesa de los sesenta no conjuga bien en estos tiempos. Más aún cuando Demy de alguna forma pertenece a la nouvelle vague, el movimiento liderado por los críticos y directores Jean-Luc Godard y François Truffaut, por lo cual también buscará algún tipo de reinvención en sus productos, algo que logrará con creces y que extenderá en su filmografía, repitiendo elementos que terminarán por definir su forma particular de entender el cine.






Su primera entrega, Lola (1961), demuestra su amor por la música y elementos repetitivos en su técnica. Desde los temas de desamor, nostalgia por el pasado, la música como parte de la vida de los personaje hasta la particularidad de enlazar sus filmes a través de personajes que aparecerán en otras entregas e influenciado a los personajes de estas. Demy ganaría mucha fama con esta primera película y su siguiente, Bahía de Ángeles (1963), a pesar de no ser tan comentada como la anterior tendría cierta popularidad y lo prepararía para su siguiente ambicioso proyecto.






Demy quería hacer un musical en toda la medida de la palabra, quería que todo el filme fuera cantado. Si bien era una propuesta interesante, sería difícil encontrar colaboradores que sintieran que esto era lo que necesitaba el medio francés. Godard jugaba con la música pero de manera casual y secundaria. Para ello contaría con la colaboración de su gran amigo, el compositor Michel Legrand. Con mucha experiencia, Legrand sería parte decisiva de la nouvelle vague trabajando en filmes de Agnès Varda, Jean-Luc Godard y Demy. El trabajo hecho en Los Paraguas de Cherbourg y Las Señoritas de Rochefort inmortalizarían a ambos artistas, aunque en el caso de Demy marcaría también sus mejores entregas, no pudiendo reditar en futuros proyectos la misma magia de estas dos producciones.






La película es protagonizada por una muy joven Catherine Deneuve, quien había debutado en 1957 y que aún no conseguía un rol apropiado para brillar. Demy tendría que convencerla para ser parte del proyecto y la actriz francesa tendría presente el ambiente especial de esta filmación y su actuación la prepararía para ser una de las actrices francesas más reconocidas de su tiempo. Su coprotagonista será el actor italiano Nino Castelnuovo. Acostumbrado a roles menores en dramas, su participación mas relevante sería en Roco y sus hermanos (1960). Demy quería un rostro nuevo y esta sería el descubrimiento internacional de Castelnuovo, aunque lamentablemente su carrera no estaría acompañada de otras producciones exitosas. El filme también contaría con el actor suizo Marc Michel, quien repetiría su rol que Demy le había otorgado en Lola, creando así un lazo entre ambas películas. Las voces de los actores eran dobladas por profesionales, ya que Demy la había adecuado de manera tal que incluso las conversaciones cotidianas eran transformadas en cantos.






Los Paraguas de Cherbourg nos cuenta el drama de dos jóvenes enamorados que el destino se encargará de separar. De manera muy sutil pero envolviendo las temáticas sociales y políticas, Demy logra crear un universo de inocencia y dura realidad, a través de problemáticas actuales y de la diferencia entre las mentalidades de una sociedad que se ha vuelto cínica ante el amor pero práctica en cuanto a ciertas soluciones. Esto también se ve acompañado de manera notoria con el color del filme, que busca el énfasis en la cinematografía, una especie de saturación que se enfoca en el ambiente de las escenas y que busca unirse a los sentimientos de sus personajes. La película sería un éxito total, siendo alabada por público y crítica, llevándose la Palma de Oro en el Festival de Cannes y siendo nominada a cuatro premios de la Academia, entre otros. La película más representativa de Demy tendría en Deneuve a su mejor intérprete y sería parte esencial del cine francés durante los turbulentos años sesenta.






Datos.

Título Original: Les Parapluies de Cherbourg
Dirección: Jacques Demy
Año: 1964
País: Francia
Intérpretes: Catherine Deneuve, Nino Castelnuovo, Anne Vernon, Marc Michel, Ellen Farner, Mireille Perrey, Jean Champion, Pierre Caden, Jean-Pierre Dorat
Duración: 91 min.

domingo, 3 de mayo de 2020



EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES (II)



Intro.

En el reflejo de las cámaras puedes ver tu figura deslizándose lentamente, como si quisieras eternizar un momento, como si quisieras controlar el espacio y el tiempo. La imagen parece congelarse y a la vez es difusa e incomprensible. Tú sigues moviéndote como si fueras el centro del universo y mantienes esa imagen con tu tranquilidad y sapiencia porque sabes que los años no pasan en vano y que tendrás el poder, una vez más, para ser parte de la armonía que se nos ha negado desde hace ya tanto tiempo.





Cuerpo.

Otra idea para mantener cierta autenticidad, era recurrir al entorno del personaje con ciertas personalidades del cine mudo. En la escena en donde Swanson juega cartas con sus amigos se contó con el gran comediante Buster Keaton, el gran actor dramático inglés H. B. Warner y la actriz sueca Anna Q. Nilsson. Así también aparecerían como tales Cecil B. DeMille interpretándose, director que sería uno de los grandes descubridores de Gloria Swanson en su etapa muda y la columnista Hedda Hopper, reconocida en Hollywood por filtrar escándalos en la prensa amarillista. La idea era recrear ese mundillo de manera sarcástica aunque esto no sería bien visto por algunos. Louis B. Mayer habría agredido verbalmente a Wilder después del estreno puesto que lo encontró de mal gusto y otros críticos creyeron que era una mofa muy sórdida de su parte presentar la vida de los actores, directores y productores de Hollywood como un mundo degradante.






Pero la mayoría se quedó con el gran trabajo de Gloria Swanson que reactivó su carrera después de una larga ausencia y por lo cual sería nominada al Oscar, teniendo una gran importancia la premiación debido a que Bette Davis, otra legendaria, estaba haciendo su regreso triunfal con Eva al Desnudo. La disputa fue tensa pero al final ninguna de las dos ganaría el premio. A pesar de la gran actuación, Swanson vio que posteriores proyectos se basaban en personajes similares al personaje de Norma Desmond y es por ello que decidió no seguirlos. Volvería una vez más a su reclusión con algunas apariciones más en escena. La película quedaría con momentos icónicos del cine interpretados por una Swanson inconmensurable.






A pesar de que la película podía ser grabada a colores, Wilder prefirió el blanco y negro para mantener la estética de los dramas de film noir. Mucho cuidado se produjo en los detalles. La diseñadora Edith Head dijo en su momento que este era su trabajo más desafiante pues debía crear trajes para un personaje que estaba estancado en un tiempo pero que a la vez debía verse moderno en diferencia con los demás personajes. Se buscó recrear la idea de los años veinte pero sin que se viera muy anticuado. Otro punto resaltante es la composición de Franz Waxman. El compositor de origen polaco es muy reconocido en el mundo del cine donde trabajó desde los años treinta y ganaría el Oscar por este trabajo, en donde combinó música clásica y de los años veinte para ambientar el estado mental del personaje principal.






Pero El Crepúsculo de los Dioses es más que un film noir o la vuelta de una gran estrella. Es el arte recreándose así mismo pero a manera de parodia y de humor negro. Wilder destaca el lado oscuro de la empresa y junto a Brackett lo planifica buscando entender que todos los medios son difíciles de entender y que penetrarlos solamente lleva a entender su propia destrucción. No es un filme que honre a la empresa, pero que se vale de los medios necesarios para representar una tragedia, liderada por su personaje principal. Swanson hace más que una reinterpretación, se autodeconstruye para comprender el lado más oscuro de su carrera si es que esta hubiera tomado un giro equivocado. Atrás queda las especulaciones de quiénes han sido la inspiración para el personaje pero es sin duda el reflejo de algo oscuro y de algo patológico con respecto al cine mudo. Hay papeles que han nacido para ciertas actrices y este es el caso perfecto. Swanson demuestra su vitalidad y el por qué fue una de las actrices más grandes de su tiempo, volviendo a la gran pantalla para una última gran interpretación, puesto que ella sigue siendo grande mientras que los filmes son los que se han hecho cada vez más pequeños.






Datos.

Título Original: Sunset Boulevard
Dirección: Billy Wilder
Año: 1950
País: Estados Unidos
Intérpretes: Gloria Swanson, William Holden, Erich von Stroheim, Nancy Olson, Fred Clark, Lloyd Gough, Jack Webb, Franklyn Farnum, Cecil B. DeMille, Hedda Hopper, Sidney Skolsky, Buster Keaton, Anna Q. Nilsson, H. B. Warner, Robert Emmett O’Connor, Henry Wilcoxon
Duración: 110 min.