martes, 1 de febrero de 2011


ASFALTO



Intro.

En la calle todos los rostros aparecen sin nombres ni distinciones. Podrías volver el rostro un millón de veces y aún así no podrías identificar los problemas que recorren la mente de todo ser humano… menos aún sus enfermedades. Cuando la calle es parte de tu vida inspeccionar cada rostro y cada par de ojos es una labor innecesaria. Recordar todo aquello para lo que fuiste entrenado, distinguir entre todo aquello que aún estás aprendiendo, limitar todas tus respuestas a simples actos… es una labor que se vuelve una rutina y una rutina que nubla tu mente cuando crees que eres parte de todo ese mundo. Ahora alguien se está acercando. Rápido, alguien se acerca para preguntarte tu nombre. Y sabes. Sabes que no tienes nombre ni distinción.




 
Cuerpo.

Asfalto es una de las últimas producciones mudas realizadas en Alemania y la película más famosa del director Joe May. May, original de Austria, se convertiría en uno de los pioneros dentro del cine mudo alemán siendo su trabajo vital para un desarrollo periódico, pero opacado por las obras de maestros como Fritz Lang, F.W. Murnau o G.W. Pabst, entre otros. Su cuerpo de trabajo en esta época y su asociación con otras estrellas del cine mudo alemán le permitirían emigrar a Estados Unidos y a Universal Pictures, donde lamentablemente quedaría instalado en películas B, no logrando reeditar anteriores logros, menos aún Asfalto.

 



Asfalto es parte del expresionismo alemán, movimiento muy celebrado y reconocido como uno de los grandes momentos del cine mundial. Su colaboración e influencia durante los años cuarenta y cincuenta es notable. Su mayor reconocimiento en futuras generaciones ha hecho de estas películas un verdadero estudio y una retrospectiva importante que se mantiene en diferentes festivales y aniversarios alrededor del globo. Siendo una de las últimas de su generación y sin contar con la constancia de un director de diversas obras (a diferencia de otros como Lang o Murnau), Asfalto es un importante triunfo en solitario que magnifica el trabajo de May como un director de similares habilidades a sus pares.





Asfalto es un drama calculado donde el director May se apoya en el expresionismo. Hecho en la UFA (Universum Film Aktiengesellschaft), el estudio más importante de Alemania en ese tiempo, May se apoyaría el aspecto técnico con colaboradores que ya habían trabajado anteriormente en las películas más importantes del expresionismo. Así, tenemos a Erich Kettelhut como creador de la escenografía, junto a Robert Herlth y Walter Röhrig. En la cinematografía encontramos la habilidad de Gûnther Rittau, el genio de la cámara en Metropolis. El drama propuesto en Asfalto es una historia de amor y la tragedia humana frente a los valores, una suerte de crisis de identidad que en el cine mudo alemán puede verse ejemplificado a través de varias películas del género como Fausto, El Último Hombre o Amanecer. Estos dramas cobran fuerza gracias a la genialidad de cada uno de sus directores, haciendo extrañar en cierta medida mayores exponentes del caso por parte de May. Al mismo tiempo es un placer presenciar una de las joyas que cierra un período tan rico en el cine alemán, que posteriormente tendría una efímera pero interesante etapa hablada, cortada y transformada en una interrogante debido a Hitler y a la guerra. El esplendor del cine alemán no volvería a cobrar nunca la fuerza del cine mudo, aunque un despertar en los años setenta con el Nuevo Cine Alemán erigiría una vez más esa capacidad creadora única de dicho país.





Datos.

Título Original: Asphalt
Dirección: Joe May
Año: 1929
País: Alemania
Intérpretes: Gustav Fröhlich, Else Heller, Albert Steinruck, Betty Amann, Hans Adalbert Schlettow
Duración: 94 min.

 

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