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viernes, 24 de enero de 2020



LA AVENTURA



Intro.

Dentro de los sueños, desapareces. Dentro de la fantasía, desapareces. Las construcciones lógicas siempre pretenden encontrar una definición para todo aquello que tiene que ver con lo humano… pero lo humano tiene formas de desafiar el conocimiento y los misterios empiezan en los mismos lugares donde creíamos que todo era parte de la realidad.






Cuerpo.

Antonioni y Vitti. El maestro y la musa. Esto es el inicio. Se conocieron a finales de los años cincuenta y juntos crearían en los sesenta una trilogía incomparable de una gran calidad artística. Pero a la vez probaría que ambos eran feroces animales de los años sesenta, desvaneciéndose con el pasar de los años. Como muchas historias de relaciones amorosas y artísticas, ambos personajes se encontraron en un momento ideal, siendo parte de las leyendas del cine pero eso probaría que el mejor producto de Vitti y Antonioni era cuando estaban juntos. Trataron un reencuentro en 1980 pero sin ninguna consecuencia.






Antonioni era un director buscando su propio estilo en los años cincuenta. Influenciado por el neorrealismo, ya sea tomando algunas propuestas al estilo de documentales o alejándose del género al interpretar su propia visión de la clase media, las películas de Antonioni carecían de una fuerza gravitante y se apoyaban más que nada en la narración. Esto cambiaría drásticamente llegado los años sesenta. El encuentro con Vitti se daría en 1957 cuando ella se uniera a su grupo de trabajo y con una mirada apasionante pero a la vez arriesgada, Antonioni decide crear lo que se considera su obra maestra.






Filmar La Aventura no sería cosa sencilla. Antonioni buscaba exteriores y tomando en cuenta el argumento necesitaba de islas, desplazándose por diferentes locaciones en Sicilia y Roma, sobre todo. La producción correría con dificultades económicas y de recursos. Conseguir extras era difícil y mantener al equipo junto también debido a la falta de pago y a las quejas debido a los pocos alojamientos donde hospedarse o a agendas que no se cumplían. Antonioni trató de mantener todo en su lugar mientras moldeaba una historia que proponía romper con la narrativa tradicional.






El guion escrito por Antonioni, Elio Bartolini y Tonino Guerra, buscaba demostrar la angustia del ser humano ante las tendencias de los nuevos tiempos, pero siendo una idea novedosa, la película parecía carecer de una lógica que la audiencia encontraría difícil de seguir. Sería estrenada en el Festival de Cannes y a pesar de una complicada exposición sería para la crítica la película más relevante que se haya puesto en pantalla en toda la historia del festival. La crítica se rindió ante Antonioni y Vitti, convirtiéndolos en estrellas internacionales de la noche a la mañana. La película ganaría el premio del jurado en el festival, además de otros premios y nominaciones. El reconocimiento y la influencia posteriores no tendrían precedentes.






La película trata sobre la desaparición de una joven y su consecuente búsqueda. Lea Massari interpretaba a la joven desaparecida rompiendo el enfoque de la protagonista y creando un ambiente ambiguo con respecto a la intencionalidad de la película y a las verdaderas razones de un misterio sin resolución. Este elemento discordante sería el tono de la película con una Monica Vitti y un Gabriele Ferzetti como los responsables de la búsqueda. La idea de romper con lo usual parte de las necesidades de dicha búsqueda, la intencionalidad de cada uno de los personajes en momentos específicos y la falta de concreción al respecto. Lo que amo la crítica y confundió al espectador era una narrativa sin un objetivo fijo, o en su defecto, con un objetivo que parecía cambiar y afectar a los personajes. Antonioni refirió que la escena donde se encuentra el cuerpo de la mujer fue filmado pero debido a razones de tiempo nunca sería parte del metraje final.






La Aventura sería el comienzo de la asociación Antonioni-Vitti, continuando con La Noche (1961) y la excelente entrega de El Eclipse (1962). Estas películas coronarían un momento preciso en el cine. Desde diferentes países y estilos, muchos creadores harían de los sesenta una década de experimentación cinematográfica de lo más importante y Antonioni lograría colocar su nombre y al cine italiano dentro de lo más grande. Pero lamentablemente esta increíble capacidad se mantendría en esta década. Antonioni mantendría su narrativa con Desierto Rojo (1964)  y Blow Up (1966) pero poco a poco su estrella se iría disminuyendo a pesar de entregas interesantes pero poco funcionales en los setenta, no pudiendo recuperar su estrella. Por su parte, Vitti sería parte de Desierto Rojo pero se iría inclinando a la comedia, cambiando completamente la imagen que tenía en las películas con Antonioni y se mantendría activa hasta finales de los años ochenta haciéndonos extrañar esas interpretaciones perfectas de la mano del maestro italiano.






Datos.

Título Original: L’Avventura
Dirección: Michelangelo Antonioni
Año: 1960
País: Italia
Intérpretes: Monica Vitti, Gabriele Ferzetti, Lea Massari, Dominique Blanchar, Renzo Ricci, James Addams, Dorothy de Poliolo, Lelio Luttazzi
Duración: 143 min.

viernes, 23 de febrero de 2018



LAS MUÑECAS



Intro.

Entre todos los momentos a reflexionar, cuatro mujeres buscan una perspectiva nueva sobre una problemática antigua. Mientras entienden al hombre que está a su lado, comprenden también limitaciones y pecados. En estos cuatro escenarios salpicados de humor e irracionalidad, nos envolvemos en todas las relaciones amorosas que solamente nos dicen que aún no tenemos una idea fija sobre lo que queremos, es el dilema eterno de las diferencias y que es aquello que realmente deseamos.






Cuerpo.

El filme de antología o de compendio, llamado a veces episódico o colectivo, es un subgénero de episodios o cortometrajes reunidos a partir de ciertas temáticas. Ya sea un tema en sí, un género, directores de la misma nacionalidad, actores de la misma nacionalidad o inclusive el capricho de algún productor en búsqueda de impresionar al espectador con esta atractiva aproximación, estos filmes son creados como un experimento que es bien llevado por el público en su mayoría de casos. La problemática sobre esto surge a partir que en muchísimos casos uno de estos capítulos siempre es más interesante que los otros, y ya sea por cuestión de director, actores o tratamiento, termina imponiéndose sobre los otros, no pudiendo así tener una calidad pareja durante todo el filme. Si bien este tipo de experimentación surge desde la etapa muda y en Estados Unidos, el acercamiento europeo sobre este tipo de películas es bastante llamativo en los años cincuenta y sesenta, siendo Italia y Francia en donde resaltan más estos enfoques.






A finales de los años cincuenta en Italia se comenzó a forjar lo que sería uno de los movimientos más populares e irreverentes del cine: la commedia all’italiana. El enfoque de este género era a partir de temas algo controversiales pero con ligero acercamiento, tratando de evitar así censuras o problemáticas, ya sea políticos o religiosos. Temas como la sexualidad, el matrimonio complaciente, la infidelidad, la tradición religiosa en la sociedad criticada a partir de la modernidad, etc., son llevados a la pantalla a partir de la voluptuosidad y belleza de las actrices italianas, y la representación de los actores italianos como los hombres llevados por sus instintos y pasiones. Algunos de estos famosos ejemplos sería Boccaccio 70 (1962) o Ayer, Hoy y Mañana (1963), pero sin duda una de las más controversiales sería Las Muñecas.






La película sería dirigida por cuatro directores italianos muy conocidos en el medio y muy trabajadores pero tal vez no a la altura de los grandes directores italianos del momento. Pero ello no quita su capacidad para la comedia y para la temática que se despliega en estas cuatro entregas: las relaciones amorosas dentro o fuera del matrimonio y la infidelidad. Especialistas en llevar las cosas a cierto extremo y a la sensualidad de las actrices italianas, el filme no estaría libre de controversia siendo censurado en ciertos aspectos aunque trató de mantenerse fiel a la idea original.






La primera parte se titula La Llamada. Es dirigida por Dino Risi y protagonizada por Virna Lisi y Nino Manfredi. Uno de los más completos actores de la comedia italiana y una de las actrices más sensuales de su tiempo se unen en esta visión de un matrimonio de desigualdades siendo el sexo el desquebramiento de la historia. La temática de este segmento puso en apuros a la producción al ser acusados de obscenidad a todos los participantes, a excepción de Manfredi, con pena de cárcel y multa. La historia se debate en una llamada telefónica que interrumpe las intenciones del esposo y cuya insistencia se mantiene durante gran parte de la historia hasta terminar en otro tipo de medidas.






La segunda parte se titula El Tratado de Eugenesia. Es dirigida por Luigi Comencini y protagonizada por Elke Sommer y Piero Focaccia. Rompiendo un poco con la muestra de actrices italianas, la sensual alemana Elke Sommer es parte de esta segunda entrega. Utilizando argumentos poco creíbles pero siendo buenos conductores de la comedia al estilo italiano nos encontramos con un personaje en búsqueda de la perfección física italiana. Probablemente el capítulo menos logrado del filme, Sommer no se ve acompañada de ningún actor de presencia pero logra puntos de sensualidad y de ingenuidad bien trabajados. Una gran referencia en el cine italiano, Sommer se mantendría activa hasta los años ochenta.






La tercera parte se titula La Sopa. Es dirigida por Franco Rossi y protagonizada por Monica Vitti. Atípica a la gran Monica Vitti y su asociación con los dramas filosóficos de Antonioni, nos encontramos con una Vitti sumida en la comedia, demostrando otro aspecto de la capacidad actoral de una actriz completa. Si bien las comedias mantuvieron cierta vigencia para la actriz italiana, la fuerza de sus dramas fueron su mejor carta y su popularidad disminuiría considerablemente. En este capítulo, Vitti es una mujer cansada de su esposo buscando la mejor manera de asesinarlo, encontrando que el deseo es mucho más fácil que el acto.






La cuarta parte se titula Monseñor Cupido. Es dirigida por Mauro Bolognini y protagonizada por Gina Lollobrigida, Jean Sorel y Akim Tamiroff. Este capítulo inspirado en una historia del Decamerón de Boccaccio sería muy criticado. También con problemas de obscenidad, la problemática surgió sobre todo por el vestuario de Lollobrigida y cierta desnudez. Para este parte tenemos protagonistas estelares con la sensual Gina Lollobrigida, el atractivo Jean Sorel y el siempre funcional Akim Tamiroff. Considerada un sex symbol en todo su derecho, la Lollo (como sería conocida) es una actriz de carácter acompañado de una belleza notable. Junto a ella, el gran actor francés Jean Sorel en un rol atípico pero que maneja con mucha elegancia y bajo el acompañamiento de Tamiroff, un gran actor de carácter, nos muestran esta historia de una mujer que hospeda a un monseñor y su secretario, del cual se siente totalmente atraída y cuya pasión no puede contener.






Datos.

Título Original: Le Bambole
Dirección: Mauro Bolognini, Luigi Comencini, Dino Risi, Franco Rossi
Año: 1965
País: Italia
Intérpretes: Virna Lisi, Nino Manfredi, Alicia Brandet, Elke Sommer, Piero Focaccia, Maurizio Arena, Monica Vitti, John Karlsen, Orazio Orlando, Roberto de Simone, Gina Lollobrigida, Jean Sorel, Akim Tamiroff
Duración: 107 min.






sábado, 25 de mayo de 2013



EL ECLIPSE
 



Intro.

La luz está bloqueada. El sol va desapareciendo poco a poco y la luz está bloqueada. Un dedo está cubriendo el sol rápidamente y ese dedo tiene la indescifrable marca original que no puede tener ningún otro. Mientras te vas acercando puedes ver esas líneas que cubren poéticamente el dedo. Aún más cerca puedes ver como esas líneas se transforman y se convierten en letras. Y puedes leer. Puedes leer la inscripción que todo mundo es capaz de entender. Y cuando lees Antonioni, puedes entender el movimiento del dedo. Mientras frotas tu frente secándote el sudor puedes entender el eclipse en el cual eres un burdo invitado. Vuelves a tu lugar y dejas de preguntar. Vuelves a tu lugar e imitas silencio. Aunque bien sabemos tú y yo que aún tienes muchas preguntas por dirigir.

 
 

 

 
Cuerpo.

Michelangelo Antonioni es un producto genuino de los sesenta. Su carrera como director empieza en los años cincuenta, pero sería en la siguiente década donde demostraría ser un genuino realizador que cambiaría la manera de ver el cine. Todo empezaría en 1960 con La Aventura, reinventando el cine y su percepción acerca de la misma. Este sería el comienzo de una de las trilogías más famosas del cine, continuando con La Noche (1961) y El Eclipse (1962). Estas entregas abrieron una gran apertura al cine experimental, revitalizando el cine italiano que se encontraba en uno de sus más finos momentos. Si bien el neorrealismo italiano de comienzos de los años cuarenta había sido la apertura internacional y una corriente original del país sería el cine de autor inspirado por nombres como Antonioni, Fellini, Pasolini, Visconti, Scola, Leone, Petri, entre tantos otros, lo que lograría llevar al cine a latitudes insospechadas y que colaboraría con su expresión artística en la totalidad de la palabra. El cine italiano encuentra una cúspide en estos años, logrando el clamor mundial, reconociendo a sus realizadores y la internacionalización de gran parte de sus estrellas, con un estilo marcado por cada uno de sus referentes. Este es el cine italiano en su más alta expresión.

 
 
 
 

La referencia inmediata a Antonioni y su trilogía del eros, la modernidad y la soledad responde al nombre de una actriz italiana: Monica Vitti. Como única colaboradora en formar parte de las tres películas, Vitti es la actriz fetiche de Antonioni. Con ella, el realizador italiano logra sus mayores triunfos y la presenta como una de las mayores referencias del cine italiano. Vitti encarna a cabalidad la ideología de Antonioni, aquella de la mujer arraigada a un contexto pero fuera de todos estos, de la soledad y el silencio, de la profundidad y de los juegos superficiales. Antonioni y Vitti aprendieron a madurar juntos profesionalmente, al mismo tiempo que compartieron una relación sentimental. Sin mayores entradas en el cine italiano, Vitti se convirtió en actriz de carácter y de gran capacidad. Lamentablemente el final de la relación con el director italiano significó también el fin de su colaboración, haciendo que Vitti cambia radicalmente la óptica de sus trabajos, acercándose más a la comedia. Si bien estas películas aún demuestran toda la habilidad de Vitti, no podría volver a estas anteriores actuaciones, teniendo una suerte de grandiosidad jamás repetida. Vitti es esencial en la trilogía, demostrando ser una de las colaboraciones más importantes del cine, pero también una de las más cortas.

 
 
 
 

El Eclipse también nos presenta las figuras internacionales de Alain Delon y Francisco Rabal en los roles estelares. Delon ya era una figura internacional reconocida gracias a Roco y sus Hermanos y A Pleno Sol, ambas de 1960. Delon se convertiría en uno de los más importantes actores del cine francés y en uno de los galanes más codiciados de su tiempo, aumentado su fama por su perturbada vida fuera de la pantalla, su tórrido romance con Romy Schneider, haciendo de él un sex symbol durante décadas. Por su parte, Francisco Rabal fue un actor español cuyo labor empezaría principalmente en los años cincuenta. Fue en esta etapa donde encontraría en Buñuel al mayor impulsador de su carrera, siendo parte en tres películas del gran director español. Si bien su rol en esta película es secundario, forma parte de la ideología de Antonioni logrando una entrada importante dentro de su filmografía.

 
 
 
 
El Eclipse ganaría en 1962 el premio especial del jurado en el Festival de Cannes y estaría nominada a la Palma de Oro. Es sin duda alguna el filme más arriesgado de la trilogía y uno de sus más logrados. Algunos críticos sostienen que los últimos minutos de la película son el sello distintivo de Antonioni y es el segmento más increíble de la filmografía de Antonioni. La película se debate entre la temática ya conocida del maestro italiano, proponiendo la adaptación de contextos comunes, como la bolsa de valores o los encuentros románticos del personaje de Vitti, hacia sus tendencias. Es cierto que existe todo un manejo previo ejecutado a la perfección en cuanto a las temáticas a debatir. El erotismo aparece dentro de la película como una de las sensaciones más intensas pero ello no deja de estar ligado con la soledad y la alienación. Como perfectos elementos por parte del director, Vitti y Delon cumplen el importante rol de permanecer como estructuras frívolas y de expresarse intensamente según la intencionalidad, siendo tal vez una de las labores más arduas en la actuación. Para la actriz italiana todo aparece resuelto, siendo ya parte de las dos películas anteriores que manejan dicha dinámica y teniendo en Antonioni a un maestro cercano y querido.

 
 
 
 

Pero aún así, Vitti parece reinventarse. De la gran notoriedad en La Aventura, a un papel menor en La Noche, para finalmente volver en El Eclipse en su mejor momento. Su belleza no está tan remarcada en La Aventura y su personaje no permite tantas facetas como en esta última entrega. En la primera película el misterio aparece en su medio, en su contexto, mientras que en El Eclipse el misterio parte a través de los personajes. Tanto los personajes de Vitti y Delon están imbuidos de todas esas particularidades de Antonioni: muestras de la sociedad italiana, del erotismo desmedido, de la profundidad y la soledad entre ellos, de la incompresión ante la modernidad y el arte, de la necesidad de expresarse y no hacerlo. Antonioni reinventa el modernismo en tres entregas y se coloca como uno de los más destacados directores de su tiempo. Lamentablemente, su relación con Vitti solo permitiría la entrega de Desierto Rojo (1964), una más incisiva demostración de sus tendencias dentro de la psique humana, para después separarse e ir cada uno por su lado. En 1981 colaborarían en El Misterio de Oberwald, una película que demuestra que sus mejores años habían quedado ya muy atrás.







Datos.

Título Original: L’Eclisse
Dirección: Michelangelo Antonioni
Año: 1962
País: Italia
Intérpretes: Monica Vitti, Alain Delon, Francisco Rabal, Louis Seigner, Lilla Brignone, Rossana Rory, Mirella Ricciardi
Duración: 126 min.