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sábado, 30 de diciembre de 2023

 
LA NUEVA BABILONIA




Intro.
 
Teatro. Guerra. Revolución. Caos. La excentricidad de las siguientes imágenes son el resultado de crear lo antes no creado y de imaginar aquello que no nos han enseñado. El conjunto de pares creativos nos llevará al resultado esperado: complejidad en todo el transcurso idealista. Inclusive con tantos años de preparación podemos admitir que algunas líneas narrativas pueden mostrarse opacas pero solamente porque el objetivo del producto visual debe escupir arte por todas sus vertientes.







Cuerpo.
 
La Nueva Babilonia es un producto artístico complejo en los últimos años del cine mudo. La obra es una colaboración importante entre los directores Grigori Kozintsev y Leonid Trauberg prosiguiendo con sus propias ideas del arte y el cine. A través de su propia compañía de actores y con diversas influencias de otros medios, sobre todo la música, ambos colaboradores buscarían un producto único, de difícil manejo sin algunas referencias previas pero que eran parte de sus procesos creativos refinados.






Ambos artistas eran amantes del teatro y sería a finales de 1921 donde llegarían a coincidir con su visión sobre lo que deberían hacer en el teatro y cine. Crearon junto a otros artistas El Manifiesto del Teatro Excéntrico y un año después crearían la Factoría del Actor Excéntrico (FEKS), donde se nutrieron de jóvenes talentos para sus producciones. Esta etapa de mediados de los años veinte se representaron a través de cortos y largometrajes en el cine creando una variedad de productos artísticos basados en sus ideas, las cuales llegarían a un punto clave con el gran éxito de El Capote (1926), siendo considerada una de los grandes filmes del cine mudo soviético. La asociación Kozintsev/Trauberg se mantendrían hasta 1946 dejando un legado apreciable, siendo Kozintsev quien posteriormente se mantendría en la cima del cine con sus adaptaciones de la literatura clásica.






La Nueva Babilonia llega después de varios triunfos del dúo soviético siendo una película histórica cuyo foco central es la Comuna de París de 1871 y sus consecuencias. La problemática con este movimiento es que la película no recalca nociones previas a la creación del grupo y si bien hay una historia romántica en medio del conflicto, la idea principal es mostrar dos bandos opuestos en una búsqueda de poder. La idea era trabajar a partir de influencias literarias sobre la guerra interna francesa, e incluir composiciones como la Marsellesa y obras de Jacques Offenbach. Para ello se sumó la colaboración del compositor Dmitri Shostakovich, quien era también parte del manifiesto creado.






El filme se nutriría del talento actorial de la Factoría. Entre estos destaca Sergei Gerasimov, quien sería también parte de El Capote y que posteriormente trabajaría como guionista y director. La esposa de Gerasimov, Tamara Makarova también compartía los mismos gustos que él y posteriormente enseñaría en una escuela de cine que debido a su relevancia se renombraría el Instituto Gerasimov de Cinematografía (VGIK). Otro talento que también es parte de varias producciones de Kozintsev/Trauberg sería Oleg Zhakov, quien tendría un papel en Ivan el Terrible de Sergei Eisenstein. Sofiya Magarill, la esposa de Kozintsev y graduada del FEKS tendría participación en esta y otras producciones de su esposo. Un breve rol le desarrolla el importante director Vsevolod Pudovkin, creador de obras como Madre (1926) y El Fin de San Petersburgo (1927).






El desarrollo del filme es particularmente atrayente. Una obra teatral relatando los conflictos bélicos que han sucedido ante la desinteresada mirada de una vendedora que posteriormente, y ante el énfasis popular, será parte del conflicto. Esto denotará la historia romántica dentro de la trama, dos personajes sin uan aparente relevancia o interés inicial sobre su contexto que se ven arrastrados ante la vorágine de sus pares para imponerse sobre el otro bando. El cuidado de detalles en cuanto a la escenografía y el uso efectivo de actores se debe a las raíces teatrales del par, que también con la cinematografía y el corte en las ediciones nos presentan un producto de impresiones fuertes, asociado con las técnicas de la propaganda soviética, pero también destacando por la fuerte apuesta de Kozintsev y Trauberg en el cine mudo.







Datos.
 
Título Original: Novyy Vavilon
Dirección: Grigori Kozintsev/Leonid Trauberg
Año: 1929
País: Unión Soviética
Intérpretes: Arnold Arnold, Sergei Gerasimov, David Gutman, Oleg Zhakov, Yanina Zhejmo, Andrei Kostrichkin, Elena Kuzmina, Sofiya Magarill, Tamara Makarova, Vsevolod Pudovkin, Lyudmila Semyonova, Pyotr Sobolevsky, Eugene Chervyakov
Duración: 93 min.





martes, 17 de marzo de 2020



TORMENTA SOBRE ASIA



Intro.

La tormenta se dirige hacia nosotros y arrasa con todo a su paso. Pero hay personas que arrasan con todo lo humilde y lo honesto. Las revoluciones no se pueden hacer esperar. Es tu mente y tu cuerpo contra la tiranía de los siglos, impuestos por los siglos y perpetuados por ellos. Tú eres un hombre y un nombre. Así empiezan las revoluciones. Así empiezan los levantamientos, así tu nombre sea llevado por el viento, así aquellos que luchan no recuerden la sombra de aquel hombre que inició una revolución.






Cuerpo.

Vsevolod Pudovkin fue un teórico y director soviético muy aclamado, sobre todo en el cine mudo, siendo uno de los grandes directores de la etapa revolucionaria soviética junto a Sergei Eisenstein. La carrera de Pudovkin abarca la actuación, el guion, la dirección artística, asistencia de dirección y finalmente, la dirección. Su gran maestro en este proceso sería el gran Lev Kuleshov, un teórico y experimental director que sería uno de los fundadores de la Escuela de Cine de Moscú. Pudovkin comenzaría su labor en dirección con un corto cómico en 1925 y al año siguiente crearía uno de los dramas soviéticos más importantes de su tiempo, Madre. En este filme crearía teorías y técnicas que le ayudarían en toda su carrera.






Seguidamente rodaría El Fin de San Petersburgo (1927) y junto a Tormenta sobre Asia, serían consideradas estas tres películas como su trilogía revolucionaria, siendo esta su etapa más destacada como director. El momento era idóneo en cuanto al cine de la Unión Soviética y el llamado filme de propaganda, en donde el gobierno auspiciaba y promovía a los diferentes directores que hicieran filmes mostrando una visión óptima del gobierno y surgirían nombres como Sergei Eisenstein, Alexander Dovzhenko, entre otros.






Tormenta sobre Asia, también llamada El heredero de Genghis Khan, tiene la peculiaridad de los filmes históricos de ese tiempo, en ser anacrónico. La película coloca al protagonista en 1920 tratando de repeler la invasión británica cuando en realidad eso nunca pasó, los británicos no invadieron Mongolia y en realidad serían los soviéticos los que hicieron eso. Dentro de un contexto ficcional, es solamente un detalle pero que muestra diferencia con todos los filmes de propaganda de la época que buscaban ser precisos en cuanto a los hechos narrados. Aun así, la película cumple con el reconocimiento de esta trilogía revolucionaria, buscando mostrar la sumisión, el enfado, la aceptación y revolución de un personaje como un ser individualista, que es una de las características de Pudovkin, el de presentar al héroe antes que a la masa revolucionaria.






El protagonista de la película sería el actor francés Valéry Inkijinoff, que por sus rasgos asiáticos, sería encasillado en roles de villano en películas de su país. Su rol más destacado sería en este filme pero también trabajaría con directores como G. W. Pabst, Fritz Lang, Robert Wiene, William Dieterle, entre otros. La película nos relata la vida de un mongol, quien ante el abuso decide combatir al lado de los soviéticos la invasión británica solo para ser capturado y torturado, pero en un giro inesperado se le reconoce como un descendiente de Genghis Khan ocupando un cargo altísimo. Aún así, paulatinamente se dará cuenta que es un títere para las fuerzas en poder y comenzará su propia revolución. Dentro del reparto también hace su aparición el director Boris Barnet, de mucho realce en los años veinte, como un soldado británico.






Datos.

Título Original: Potomok Chingis-Khana
Dirección: Vsevolod Pudovkin
Año: 1928
País: Unión Soviética
Intérpretes: Valéry Inkijinoff, I. Dedintsev, Aleksandr Chistyakov, Viktor Tsoppi, F. Ivanov, V. Pro, Boris Barnet, Karl Gurniak, I. Inkizhinov, L. Belinskaya, Anel Sudakevich
Duración: 125 min.





sábado, 30 de enero de 2010


EL FIN DE SAN PETERSBURGO




Intro.

La lucha. La constante lucha. La interminable lucha de poderes que nos presenta la pobreza del alma y el hambre. Todo alrededor es producto del enriquecimiento y la desolación. Cada aspecto cuenta con dos rostros, uno que escupe al otro. La pobreza es el único diccionario para aquellos que no pueden pronunciar otra palabra. Estamos imaginando la igualdad en nuestras cabezas, pero nuestras cabezas son frutos maduros que ya llevan algunos años pudriéndose.






Cuerpo.

Vsevolod Pudovkin es uno de los grandes maestros rusos del cine durante su etapa muda. Para ese tiempo, la Unión Soviética había creado las películas de propaganda, que buscaban hacer un énfasis en su nacionalismo así como apoyar al gobierno vigente. Dentro de esta etapa, los nombres de Sergei Eisenstein y Pudovkin surgían por todo lo alto. Pero ambos grandes directores diferían en su visión sobre la temática de propaganda: Pudovkin glorificaba al individuo como el estandarte a seguir y así liberar a los pueblos. Por su parte, Eisenstein creía en la masa como la fuerza impulsadora del cambio. Ambos tuvieron mucha popularidad dentro del cine mudo, otorgándoseles diferentes distinciones. Ambos directores buscarían mayor experimentación con la llegada del cine hablado pero mientras Eisenstein se erigiría como un director de excelente calidad, Pudovkin se perdería, no pudiendo imitar sus clásicos silentes.










El Fin de San Petersburgo fue encomendada a Pudovkin por el Décimo Aniversario de la Revolución de Octubre y es vista como la segunda parte de su trilogía de revolución, junto a Madre (1926) y Tormenta sobre Asia (1928). Estas tres películas serían el testimonio más directo y contundente de Pudovkin, colocándose como grandes hitos dentro del cine mudo. Las representaciones del director ruso con la clase trabajadora es el compromiso innegable de los revolucionarios como la fuerza para el cambio en su país. Así, los diferentes realizadores rusos serían parte de conmemorar las luchas revolucionarias de su país, y a la vez de crear una propaganda del gobierno hacia otros países.







En El Fin de San Petersburgo, su película más lograda, Pudovkin expone de manera sencilla y rápida las dos partes enfrentadas: la clase trabajadora y los poderosos conformados por los empresarios, los políticos y la policía. Pudovkin también sigue el lineal desenvolvimiento del trabajador ignorante de su situación y su lenta pero decidida conversión a la revolución, que es en realidad, la única manera de saber vivir. Estas nociones ayudaban a inflar el espíritu de los espectadores, quienes podían agradecer estas películas al gobierno de Stalin, que otorgaba proyectos para su propaganda. Este “apoyo” sería en muchos sentidos contraproducentes, ya que las libertades permitidas eran en realidad restricciones y cada vez que el gobierno no deseaba algo era cortado. Aún así, Pudovkin logró hacerse de un nombre en la etapa muda, y al igual que Eisenstein, haría uso del montaje que perfeccionaría para sus propios beneficios.











Datos.

Título Original: Konets Sankt-Peterburga
Dirección: Vsevolod Pudovkin
Año: 1927
País: Unión Soviética
Intérpretes: Alexander Chistiakov, Vera Baranovskaya, Ivan Chuvelev, V. Obolensky
Duración: 80 min.