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viernes, 8 de enero de 2010


PIERROT EL LOCO



Intro.

No estoy loco, pero estoy hablando con una cámara. Porque yo me llamo Ferdinand, no Pierrot. Y no estoy loco, porque hay una mujer a mi lado que me recuerda que no estoy loco cada vez que dudo sobre mi locura. Pero en realidad, ¿cómo alguien puede estar loco cuando se pone primero las medias y después los zapatos? Yo tengo una pequeña línea en mi mano que es mi línea de suerte. Dime, mi amor, ¿en qué piensas?






Cuerpo.

Jean-Luc Godard es uno de los padres de la nouvelle vague. El movimiento se definía por una desligación total con anteriores períodos en el cine francés, sobretodo con el realismo poético de los años treinta. Los directores del movimiento comenzaron como críticos del cine en la revista Cahiers du Cinema, revalorando algunos clásicos directores de Hollywood como John Ford, Alfred Hitchcock, Orson Welles, Nicholas Ray, entre otros. A partir de allí, diferentes directores comenzaron a crear sus obras a partir de sus edictos, como los temas existenciales en donde se rescata la angustia del hombre y sus contradicciones contra un mundo social y económico. Así mismo, la experimentación llevo a ciertas formas del absurdo, diálogos improvisados, tomas de larga duración, crítica social, entre tantos otros puntos. Este movimiento sería uno de los más aclamados en el cine y sería futura influencia en el cine americano a finales de los sesenta y comienzo de los setenta.





Pierrot el Loco es uno de los más accesibles trabajos de Godard dentro de la segunda etapa de los años sesenta. Basada en el libro Obsesión de Lionel White, Godard quiso hacer una historia de amor poco convencional. La idea original era juntar a la cantante Sylvie Vartan con Richard Burton. El agente de Vartan declinó la oferta y Godard decidió no contar con Burton debido a su estilo cada vez más apegado a Hollywood. Para esos momentos, Godard estaba casado con la actriz danesa Anna Karina, con la cual ya había trabajado y decidió ponerla en el rol. Su coprotagonista sería Jean-Paul Belmondo, un actor francés de creciente popularidad y con el cual Godard ya había trabajado en anteriores oportunidades. Si bien esta no era su idea primordial, la pareja de actores demostró cumplir con los roles a cabalidad y Godard se mantendría satisfecho con el resultado.






El contenido de la película abarca mucho de los elementos del pop art, además de estar asociado con el postmodernismo y con las múltiples referencias que Godard hace en el transcurso del filme. Desde la guerra de Vietnam y la guerra de Algeria a referencias literarias, películas de Hollywood, influencias de los comics, juego de colores, intervenciones cortas de gente como Samuel Fuller y Jean-Pierre Léaud, Godard utiliza todos los elementos a disposición para presentar una película atípica. Hay quebramientos de estructura en donde los personajes hablan directamente al espectador, bailes improvisados, además de los continuos diálogos que no parecen contener sentido y en otros casos, donde el sentido es múltiple haciendo referencia no solo a la cultura y la sociedad, sino también a la vida privada de Godard, su mujer y sus actores. La película es una de las más aclamadas de Godard, contemplando en cierta manera el final de la nouvelle vague y mostrando la futura tendencia de Godard con las películas políticas y la crítica a la guerra. 





Datos. 


Título Original: Pierrot le Fou 
Dirección: Jean-Luc Godard 
Año: 1965 
País: Francia 
Intérpretes: Jean-Paul Belmondo, Anna Karina, Graziella Galvani, Aicha Abadir, Samuel Fuller, Jean-Pierre Léaud 
Duración: 110 min.

lunes, 28 de diciembre de 2009

CORREDOR SIN RETORNO





Intro.

La mente humana parece un laberinto cuando tratamos de buscar nuestros roles más importantes. Cuando deseamos destacar y ser aclamados dejamos de lado todos nuestros miedos y nos comprometemos enteramente a la meta soñada. Somos la capacidad humana en su máxima expresión y la recompensa será el reconocimiento total, inclusive cuando no nos encontremos allí.



Cuerpo.

Samuel Fuller fue un director provocador. Un buscador de emociones encontradas y creador de perturbadores imágenes, se convirtió en un director ácido, crítico de la sociedad moderna. Comenzó como guionista y director para 20th Century Fox, pero su ímpetu resultaría en películas logradas que no parecían encajar con el sistema de películas de Hollywood. Creó su propia compañía y produjo filmes de bajo presupuesto, en donde la crudeza y la realidad eran los principales aportes. Así mismo, sus técnicas se priorizaban en un acercamiento básico de cómo lograr las tomas. Fuller era un artesano que trabaja con las condiciones dadas y de la manera más simple, imprimiendo así la calidad de su técnica: a través de lo simple puedes aspirar a lo complejo.





Corredor sin Retorno es un ejemplo perfecto de esta técnica, de la perspectiva y de las insinuaciones de Fuller. Sin actores de renombre pero que cumplen a precisión de roles, Fuller crea una atmósfera nefasta dentro de un contexto que le permita explorar mundos sin retorno. La puesta en este filme es la de un manicomio y a partir de ello, Fuller se permite convenciones que le abren tocar temas como el racismo, la violencia, la violación, el incesto y el fetichismo de manera “controlada”, pues estamos en directivas donde las desviaciones mentales son justificadas y las tendencias y críticas a diversos sectores pueden ser lo suficientemente subliminales para ser aceptadas. La película no pasaría sin controversia pero su misma condición de independiente y de bajo presupuesto permitieron que Corredor sin Retorno no sufriera muchas alteraciones.




Fuller sería reivindicado por sus pares franceses, la muy influyente Nouvelle Vague que verían al director como un desafiante proceso de creación. Ahora sus películas son piezas de culto, de un director americano que trabajo dentro y fuera del sistema de estudios con el mismo enfoque y ferocidad, con el simple objetivo de hacer un cine nuevo, un cine que pueda definir nuevos cursos dentro de Estados Unidos siendo influencia directa de numerosos directos buscando un apego por la crudeza y la realidad. Godard inclusive le daría una parte en su película Pierrot el Loco, en donde bajo el manto de director definiría el cine así: “una película es como un campo de batalla… amor, odio, acción, violencia, muerte. En una sola palabra: emoción”.




Datos.

Título Original: Shock Corridor
Dirección: Samuel Fuller
Año: 1963
País: Estados Unidos
Intérpretes: Peter Breck, Constance Towers, Gene Evans, James Best, Hari Rhodes, Larry Tucker, Paul Dubov, Chuck Roberson
Duración: 101 min.