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lunes, 18 de octubre de 2010



DOBLE VIDA




Intro.

Tengo una vida pero debajo de una mascara siento ser otro hombre. Bajo la fuerza interpretativa de evocar la vida de alguien más a través del maquillaje, los trajes, la iluminación y la caracterización, puedo comprender terrenos que no pude haber tocado antes en mi mortal existencia. Ahora puedo comprender como ser un hombre mundano y en un instante, me levanto como un Dios. Ahora puedo soñar con aquello que sueñan los ángeles para después dormir como un anciano que apenas puede llegar a su tálamo. Ahora puedo despertar como un joven ambicioso para contemplar una vez más como soy el dueño de este mundo. Ahora puedo provocar cualquier movimiento o cualquier sensación de un público que desea más y más de mí porque desea todo aquello que no puede ser.





Cuerpo.

Una de las entradas más interesantes dentro del film noir es esta película dirigida por George Cukor y magistralmente caracterizada por Ronald Corman. El momento es uno de los más álgidos dentro del terreno del film noir, con diversos ejemplos bombardeando los años cuarenta y seduciendo a un público ávido de nuevos ejemplos del género. A pesar de no ser un especialista en el noir, el director George Cukor sí es especialista en producciones teatrales y en un amplio trabajo durante los años treinta dirigiendo películas condecoradas y actores de alto nivel. Su participación en la película cobra fuerza a la gran asociación con diferentes especialistas.


 


Por un lado, tenemos a la pareja de esposos de Ruth Gordon y Garson Kannin. Ambos hacen un trabajo excepcional dentro del guión basados en su empatía y en sus diferentes capacidades dentro del mundo del cine. Gordon haría guiones para cine y teatro, siendo también actriz en posteriores años. Por su parte, Kanin fue primero director para después ser guionista. Ambos realizaron algunos proyectos con Cukor como La Costilla de Adán (1949) y La Impetuosa (1952). En el teatro, Kanin tendría los triunfos de Nacida Ayer (que después Cukor convertiría a película), El Diario de Ana Frank y Funny Girl. A ellos se les suma el compositor Miklós Rózsa, uno de los más grandes compositores de películas de todos los tiempos, siendo partícipe en películas como Recuerda (1945), Quo Vadis (1951), Ben-Hur (1959) y Rey de Reyes (1961), entre tantas otras.


Un punto aparte merece la actuación de Ronald Colman. Un actor surgido del teatro y del cine mudo, Colman se convertiría en toda una sensación y aunque el traspaso del cine silente al hablado no le fue totalmente favorable pudo salir adelante con su aparición en películas importantes que lo establecieron como un actor recurrente. Es así como Colman se mantendría activo durante toda su carrera, inclusive al momento de su muerte mantenía un contrato para participar en una película. En Doble Vida, Colman toma posesión de un actor teatral cuyos personajes son muy intensos y cuando el papel para Othelo le es ofrecido encuentra en ello una inexplicable fuerza y obsesión que lo llevará por los más oscuros senderos de la inconsciencia. Un trabajo redondo y bien definido lo llevó a ganar el Oscar y el Globo de Oro por esta actuación. La película también ganaría un Oscar para Rózsa, siendo habiendo nominada para mejor director (Cukor) y mejor guión (Gordon y Kanin).


 


Datos.

Título Original: A Double Life
Dirección: George Cukor
Año: 1947
País: Estados Unidos
Intérpretes: Ronald Colman, Signe Hasso, Edmond O’Brien, Shelley Winters, Ray Collins, Phillip Loeb, Millard Mitchell, Joe Sawyer, Charles LaTorre, Whit Bissell
Duración: 104 min.
 

sábado, 15 de agosto de 2009


HORIZONTES PERDIDOS






Intro.

¿Existe la utopía? ¿Existe una sociedad en donde el hombre sea igual con su comunidad con iguales necesidades, iguales beneficios e iguales satisfacciones? Encontrar un mundo de igualdad y prosperidad cada vez es más difícil con el devenir de los tiempos, ni siquiera en micro sociedades podemos encontrar un rasgo distintivo de linealidad. Todos estos argumentos parecen destinados a las letras de tantísimos libros y de grandes pensadores que buscaban reconstruir constantemente su ambiente para una vez más comenzar la ideología de la total armonía.

Aún así, la mentalidad del hombre siempre nos devuelve a estas preguntas tan básicas. A tratar de construir y perseverar, a tratar de reconstruir y preservar. En cualquier caso, las reglas de la utopía buscan el desarrollo más prometedor por parte de toda una comunidad, y en nuestra incapacidad de lograr ello, el consuelo eterno es el desarrollo individual como comprensión de nuestra totalidad como ser humano y como un ejemplo para generaciones presentes y futuras.







Cuerpo. 

Para 1937, Frank Capra se había coronado como un director de comedias exquisitas y de realce del valor americano, con dos premios Oscar en su posesión. Su película de 1934, Sucedió una Noche había logrado lo no antes pensado: ganar el Oscar en sus cinco principales categorías (mejor película, mejor director, mejor actor, mejor actriz y mejor guión). Horizontes Lejanos sería un triunfo más para Capra, probando su versatilidad en películas de grandes escalas y preparándonos para sus futuras entregas.







La película cuenta, como siempre en las producciones de Capra, con un número muy conocido de actores. Ronald Colman y Jane Wyatt comparten los roles estelares en esta fantasía pacifista, con las tendencias del director como siempre presentes. Capra lidera una forma muy particular de hacer cine, un cine inconcebible para estos tiempos en donde el valor moral y espiritual del héroe es incontrastable. Esto no indica un personaje plano ni mucho menos, sino un personaje cuyos dilemas personales lo enfrentan contra su propia incapacidad e impotencia, pero que ya sea, a partir de él o del apoyo de sus más cercanos, puede llegar entender un máximo conocimiento: el bien siempre prospera porque uno siempre mantiene sus valores.





El caso de Horizontes Lejanos no es tan notorio en este sentido ,debido a que no existen las injusticias sociales tan crueles como en otras entregas. Aún así, Capra siempre nos propone el dilema del hombre frente a su medio y como nuestras decisiones afectan directamente a otros. Así, nos encontramos a un director que moldea su universo a placer. Donde creemos que no pueden existir mayor problemas, los encontramos y donde creemos que la respuesta es harto compleja nos encontramos ante simples palabras que determinan todo aquello que deseamos expresar: la libertad de decisión y la responsabilidad que ello conlleva.








Datos. 

Título Original: Lost Horizon
Dirección: Frank Capra
Año: 1937
País: Estados Unidos
Intérpretes: Ronald Colman, Jane Wyatt, John Howard, H. B. Warner, Sam Jaffe, Edward Everett Horton, Thomas Mitchell, Margo, Isabel Jewell
Duración: 132 min.