Mostrando entradas con la etiqueta Stanley Donen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Stanley Donen. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de octubre de 2010

 
 
CANTANDO BAJO LA LLUVIA



Intro.

De repente es sublime bailar bajo la lluvia. La sensación más perfecta es cantar y bailar mientras tu cuerpo se cubre de agua del cielo. Esos movimientos de un ser enamorado, algo cómico, algo romántico, algo chaplinesco son la esencia de aquellos elementos inolvidables. Las escenas a entender son de una simpleza pura pero contienen una esencia que inexplicablemente son danzas perpetuadas en la memoria, como si alguna vez cada uno de nosotros hubiera realizado dichos movimientos. Ahora no podemos hacer más que sonreír y descansar mientras la lluvia no se detiene y nadie pretende detenerse con ella.




Cuerpo.

Uno de los mejores musicales de todos los tiempos, Cantando Bajo la Lluvia fue un éxito moderado a sus comienzos pero con el tiempo ha sido calificado como una de las más grandes obras del género. La película sería codirigida por Gene Kelly y Stanley Donen, quienes además harían dos musicales juntos compartiendo la dirección, Un Día en New York (1949) y Siempre Hace Buen Tiempo (1952). En estas tres películas, Gene Kelly también sería coreógrafo. A pesar de la gran leyenda que encierra la película, muchos problemas surgieron, sobretodo por la manera como Kelly dirigía sus colegas.





Como uno de los tantos proyectos musicales de su época, Cantando Bajo la Lluvia comenzó con colaboraciones conocidas y con la fórmula de la comedia romántica envuelta en complejas coreografías y bailes llamativos. El público deleitaba los musicales desde inicios de los años treinta y para los cincuenta era ya un concepto aceptado e que inclusive se encontraba en esta última etapa de total fulgor. Los musicales en los sesenta serían esporádicos y puntuales, siendo en cierta medida un cierre de este tipo de presentaciones. Aún así, el musical se mantiene en todas las épocas aunque la producción en masa disminuyó considerablemente.



 
Teniendo una experiencia previa, Gene Kelly y Stanley Donen, dos figuras destacadas en el cine, el primero en la actuación y el segundo en la dirección, decidieron unir fuerzas para hacer una parodia sobre el paso del cine mudo al cine hablado. Sería codirigida, coreografiada y actuada por Kelly, lo que provocaría roces con el elenco debido a muchas imposiciones. Kelly se disculparía después con su elenco agradeciendo la paciencia que tuvieron sobre él. El elenco principal lo completaría Donald O’Connor y Debbie Reynolds. O’Connor estuvo envuelto en el cine desde temprana edad, desarrollándose en la actuación, el canto y el baile, haciendo de él una pieza vital en el mundo de los musicales. Su rol en Cantando Bajo la Lluvia es el más popular de su carrera. Por su parte, Debbie Reynolds era una actriz poco conocida en esos momentos y su actuación en la película fue difícil. Sin mucha experiencia en el baile, Reynolds tuvo que aceptar las condiciones de Kelly quien con poca paciencia coordinaba los ensayos. Reynolds necesitaría la ayuda de Fred Astaire para lograr hacer las coreografías. Las constantes prácticas y cambios hicieron que la actriz pasara por uno de sus momentos más complicados en su carrera, llegando inclusive al extremo de terminar con los pies ensangrentados de tanto baile. Aún así, la actriz superó todos los escollos dejando una actuación formidable. A ellos también se les suma Jean Hagen en un rol cómico único, logrando una nominación al Oscar. En una actuación también destacadísima nos encontramos a Cyd Charisse, una bailarina profesional con estudios en ballet y una impactante imagen en pantalla imposible de olvidar. Charisse se convertiría en una de las grandes representantes del musical siendo una pareja importante tanto para Gene Kelly como para Fred Astaire, los dos grandes iconos del género.





Uno de los momentos más increíbles de la película es la actuación de Kelly durante el baile bajo la lluvia. Mucho se ha dicho de esta escena, en donde Kelly estaba con fiebre de altas temperaturas. Toda la escena es un tributo a los musicales apoyado en la simplicidad con la cual Kelly puede transmitir los sentimientos más nobles. La escena se convertiría en un hito siendo influencia en futuras realizaciones y ahora siendo parte de la cultura fílmica. Cantando Bajo La Lluvia se convirtió así en un pilar de los musicales siendo uno de sus mejores representantes, sino el mejor. Su inmortalidad se basa en un manejo creativo por parte de la dirección y en el tiempo, que ha sido generoso con la producción y que millones de espectadores han revisitado para entender en algo la magia de los musicales de antaño.




Datos.

Título Original: Singin’ in the Rain
Dirección: Gene Kelly/Stanley Donen
Año: 1952
País: Estados Unidos
Intérpretes: Gene Kelly, Donald O’Connor, Debbie Reynolds, Jean Hagen, Millard Mitchell, Cyd Charisse, Douglas Fowley, Rita Moreno
Duración: 103 min.

jueves, 3 de septiembre de 2009



DOS PARA EL CAMINO






Intro.

El matrimonio está compuesto de diversas etapas que dentro de la alegría o la tristeza parecen imágenes superponiéndose unas sobre otras. Los recuerdos parecen alterar nuestras decisiones y la óptica del mundo parece un dilema entre la risa y el llanto. ¿Cómo poder culminar un día tomando la decisión correcta? ¿Cómo controlar todo aquello que nubla nuestro buen juicio? Y si el amor es una tragedia, por momentos también es una comedia, y nosotros estamos en medio tratando de calcular el momento donde debemos cerrar los ojos y besarnos.






Cuerpo.

Una comedia con tintes dramáticos fue la nueva opción del director Stanley Donen, presentando a una pareja singular: Audrey Hepburn y Albert Finney. Para 1967, las tres partes eran bastantes famosas. Stanley Donen había sido codirector con Gene Kelly de famosos musicales, entre ellos Bailando Bajo la Lluvia (1952). Ya después alcanzaría fama con propuestas como Página en Blanco (1960) y Charada (1963), donde también actúa Hepburn. Por su parte, Audrey Hepburn se había convertido en una de las actrices más cotizadas de su tiempo ganando un Oscar, un BAFTA y un Golden Globe por su interpretación en Vacaciones en Roma (1953), y de allí seguiría una lista de éxitos como Sabrina (1954) y Desayuno en Tiffany’s (1961). Albert Finney es un actor británico de gran trascendencia en la Nueva Ola Británica y actuaciones en Saturday Night and Sunday Morning (1960) y, sobretodo, en Tom Jones (1963) lo llevarían a Hollywood, siendo Dos para el Camino una de sus primeras entregas americanas.

 

 

La propuesta de la película es por demás interesante. Se trata de un matrimonio durante el período de doce años pero la presentación del mismo busca romper con las convenciones de una historia lineal, ubicándonos dentro de todos los humores de dos personas tratando de mantener una relación humana. Es así como se logra combinar los efectos de una comedia y una tragedia al mismo tiempo. Los conflictos y las bienaventuranzas crean un esquema totalitario, con la imposición de entender un matrimonio a partir de momentos importantes y comprendiendo la visión de cada uno de los involucrados. A ello hay que agregarle una particularidad de la película: la historia no está presentada en una linealidad temporal, sino que nos muestra una paleta de momentos que se intercalan entre presente y pasado. Esta fórmula interesante parecería confundir al espectador, pero logra globalizar el sentido de relación humana que quiere dar su director, aquella en ela cual hablamos de matrimonio a partir de un todo. Donen busca entender así la relación, como un todo, en donde se incluyen todos los momentos, ya sean alegres, trágicos, cómicos, vergonzosos, etc. para entender ese efecto del matrimonio como una suma de todo cuando deseamos tomar decisiones o cuando debemos resumir nuestra vida con alguien más.





Uno de los puntos fuertes de la película se cumple con la perfecta composición. Henry Mancini fue un creador nato de composiciones musicales para cine y televisión. Su gran sensibilidad y capacidad demostraron continuamente el gran apego que tenía dentro de estos dos medios y sería galardonado en más de una oportunidad por dichos logros. Entre tantos éxitos logró cautivar a la audiencia con su tema de La Pantera Rosa, así como sus por sus premios en Desayuno en Tiffany’s, Días de Vino y Rosas y Victoria Victoria. Pero Mancini estuvo en muchísimas películas más, y consideró su composición en Dos para el Camino como su trabajo mejor elaborado.





Dos para el Camino nos muestra dos seres extraños pero paralelos. Él es un hombre inteligente, práctico y frío, con sutiles momentos de amor y la ironía presente a cada momento, una característica de su comedia brillante pero a momentos mal empleada. Ella es una mujer sagaz e inteligente, con sus rituales simples movidos por su sensibilidad. Es capaz de una comedia más directa y de una sensibilidad a flor de piel, cuando es dañada lo demuestra y siempre parece llorar por ambos. Donen, junto al guionista Frederic Raphael, muestra así algunas de las nociones preconcebidas del hombre y la mujer para demostrar que dentro de todo somos auténticos pero similares, cuando se trata de buscar un punto medio en la relación dentro de un matrimonio.






Datos.

Título Original: Two for the Road
Dirección: Stanley Donen
Año: 1967
País: Estados Unidos
Intérpretes: Audrey Hepburn, Albert Finney, Eleanor Bron, William Daniels, Gabrielle Middleton, Claude Dauphin, Nadia Gray, Georges Descrières. Jacqueline Bisset
Duración: 111 min.