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jueves, 6 de agosto de 2009


LA NOCHE DEL CAZADOR






Intro.


Algunas veces en la soledad de su ser alguien habla con Dios. La respuesta es simple: amor y odio. Dios te ama y tú amas a Dios, pero nadie más parece hacerlo. Cuando eso sucede, y solo cuando eso sucede, eres el instrumento de Dios para que este mundo tenga luz y vuelva a sonreír, como un pequeño niño aprendiendo a jugar. Así creas una línea, la línea entre el bien y el mal en donde tú distingues a cada cosa viviente ocultando un motivo en contra de Dios. Ahora son Dios y tú contra todo aquello que se mueve y se arrastra en este mundo.

En tu andar dejas un rastro. El rastro de tu fe impuesta en la carne sádica de los seres humanos, por ello ante los ojos del Señor eres limpio y puro. Así, Dios te conoce y tú conoces a Dios. Tus actos son la simple representación de una divinidad que no tiene cuestionamientos o interpretaciones erróneas. Ahora Dios te necesita para limpiar el mundo. ¿Cómo empezarías?








Cuerpo. 

El único esfuerzo de Charles Laughton como director nos muestra una influencia directa por parte del expresionismo alemán y una entrada inteligente de lo que sería el film noir en los años cincuenta. Para ser su primera película, estamos ante una apuesta arriesgada considerando de que no se trata de una simple primera entrega para agradar al público sino un estudiado proceso de como crear lo que se convertiría en una película de culto. Laughton fue un reconocido actor inglés tanto en el teatro como en el cine y después de numerosas interpretaciones (ganó el Oscar en 1933 por La Vida Privada de Henry VIII), decidió dirigir La Noche del Cazador, pero las críticas de su tiempo no solamente condenarían el filme, sino que devastarían a Laughton, quien no volvió a dirigir por el resto de su vida.









La Noche del Cazador cuenta con dos elementos bastante favorables: las estrategias en la dirección y la capacidad del protagonista principal. Robert Mitchum es un actor de técnica admirable y bastante identificado con el film noir, en donde rinde diversos roles estelares. La Noche del Cazador es un signo de ello. Mitchum nos muestra a un personaje maligno, cuyos puntos de vista se apoyan en la religión pero desde interpretaciones y puntos de vista obsesivos, siendo esta una de sus mejores caracterizaciones. Durante su vida, Mitchum representó el ideal de un actor de carácter en Hollywood dejando un legado impresionante que sería siempre honrado y recordado debido a su gran desempeño en la pantalla grande. Mitchum representa el ideal americano, aquel tipo que todos quieren golpear y el hombre que todas las mujeres quieren besar.





Pero Mitchum no se encuentra solo. Gran parte de la fortaleza del filme es también de los actores secundarios. Shelley Winters demuestra ser siempre esa actriz profunda que fascina en cada una de sus interpretaciones, más aún cuando es llevada al límite por un Laughton que era más apegado a la realización y no era un director de actores, a los cuales presionaba al extremo para lograr sus cometidos. Lillian Gish, la gran dama del cine mudo, nos presenta una de sus interpretaciones incólumes dentro del cine hablado. Su vasta experiencia se vería reflejada en pocas entregas en su vejez pero este sería una realmente completa. Billy Chapin y Sally Jane Bruce serian los encargados de dar vida a los niños del filme, logrando grandes actuaciones y siendo estos sus roles más recordados y peculiarmente dejando ambos su carrera actoral en su niñez.







El estilo de la película es inusual para su tiempo, lo que acabaría en desalentar al público y a la crítica. Laughton se apoya en su fascinación por el expresionismo alemán y es este su punto de partida para empezar a crear todo su universo. El uso de sombras tanto en planos cortos y largos, el ángulo de las cámaras, ciertos roces con el surrealismo, un diálogo confuso pero rico en profundidad y un tratamiento serio de personajes tanto principales como secundarios, fueron parte del logro de La Noche del Cazador. Y es también ello parte de su culto. Laughton tenía gran experiencia actoral que le permitió ser parte del proceso de creación y que a través de una gran inventiva y experimentación pudo visualizar como algo que necesitaría años para ser apreciado. Lamentablemente esto no fue un puente para mayores entregas en la dirección pero sí para encontrar un elemento único en el film noir.





Datos. 


Título Original: The Night of the Hunter 
Dirección: Charles Laughton 
Año: 1955 
País: Estados Unidos 
Intérpretes: Robert Mitchum, Shelley Winters, Lillian Gish, Billy Chapin, Sally Jane Bruce, James Gleason, Evelyn Varden, Peter Graves, Don Beddoe, Gloria Castillo
Duración: 93 min.

jueves, 25 de junio de 2009


STALAG 17






Intro.

Ser un prisionero de guerra tenía un solo valor durante la Segunda Guerra Mundial: escaparse. Pero la línea entre el drama y la comedia no parece estar definida por tan importante evento histórico. Estamos ante la más clara demostración de cinismo. Total cinismo. Aún así, la consigna del escape mantiene viva la esperanza de extraños personajes encerrados en la barraca 17. Para nuestra suerte toda esta locura se encuentra encabezada por William Holden. E inclusive tenemos un pequeño homenaje a Betty Grable. Disfruten en sus asientos.





Cuerpo.

Una visión muy personal de la guerra nos propone la lucha de prisioneros de guerra contra los alemanes. Escrita para el teatro por dos ex reclusos de guerra, nos encontramos ante una visión cínica y fría de la misma. Alternando la comedia con el drama, Billy Wilder hace gala de su conocida versatilidad como director y una vez más nos propone un clásico, esta vez en el género de guerra. El rol principal recaía en Holden, quien viendo al personaje demasiado cínico, se negó a ser parte de la película. Kirk Douglas y Charlton Heston fueron considerados pero al final la compañía obligó a Holden a tomar el rol a pesar de su negativa. Al final, William Holden ganaría el Oscar como mejor actor.








Stalag 17 está considerada como una de las películas de guerra más importante de su tiempo, ganando muy buena recepción tanto de público como de la crítica. La película tiene un ritmo apacible que va ganando mucha forma mientras se desarrolla la intriga. A esto se le agrega lo caricaturesco tanto en americanos como alemanes, quienes son personajes de valores inamovibles recordándonos así la cruel situación que se nos presenta. Wilder como director controla bien este tema y lo ha demostrado durante su carrera con entregas como Con Faldas y a lo Loco (1959), El Apartamento (1960) o Irma la Dulce (1963), por nombrar algunas. En estas comedias nos encontramos ante realidades crudas de la vida como es el sexo casual, la prostitución, el asesinato o el genocidio. Wilder propone la comedia a partir de la parodia o la ridiculización de ciertos aspectos, y ello lo contrasta con la tragedia que ensombrece toda la obra. En el caso de Stalag 17, el director nos propone penetrar uno de los momentos más trágicos de la historia de la humanidad haciéndonos sonreír de cuando en cuando, como si su tarea fuera volver cínico al espectador.









Datos.

Título Original: Stalag 17
Dirección: Billy Wilder
Año: 1953
País: Estados Unidos
Intérpretes: William Holden, Don Taylor, Otto Preminger, Robert Strauss, Peter Graves, Neville Brand, Harvey Lembeck, Sig Ruman, Richard Erdman
Duración: 120 min.