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viernes, 2 de marzo de 2012


EL GATOPARDO



Intro.

La estructura de una nación está integrada por grandes hombres y grandes apellidos. El tiempo forja estrategias y alianzas que promueven la estabilidad de dicha nación, pero el proceso de adaptación en cuanto a nuevas corrientes parece destruir cualquier pacto previo. Es la estabilidad de los nuevos progresos. Es la estabilidad desde diferentes perspectivas. Es destruir todo para acomodarlo de la misma manera. Es insistir sobre un punto cuando no se está haciendo nada. Y en todos estos actos, hombres quedan como parte de un pasado sin aparente influencia. Hombres del pasado hablan y rezan. Hombres del pasado escuchan nuestros pasos y murmuran aquello que no sabemos y que divulgamos como los nuevos descubrimientos.




Cuerpo.

Luchino Visconti comenzaría su carrera como asistente de Jean Renoir y su primer trabajo como director sería Obsesión (1943), la primera muestra de lo que se reconocería como el neorrealismo italiano. Su trabajo dividido entre el cine y la ópera nos muestra una filmografía corta como director en donde se debate entre primeros ejemplos del neorrealismo y próximas entregas que buscan desasociarse de sus previos lineamientos. Los años sesenta en el trabajo de Visconti comenzarían con una “vuelta” al neorealismo con Rocco y sus Hermanos, película de alta calidad y que es una primera muestra del cine dedicado de Visconti.



La única novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, El Gatopardo, se convertiría en el objeto de trabajo de Visconti. El escritor siciliano terminaría su novela en 1956 y fue rechazado dos veces para la publicación del libro. Un año después Lampedusa fue diagnosticado con cáncer y moriría sin ver publicada su novela. En 1958 se realizó la publicación ganando la admiración de muchos pero siendo también criticada por algunos estudiosos de los altos círculos. La popularidad del libro de Lampedusa llegó hasta Visconti, quien sabría perfectamente la dificultad de recrear en el cine una obra de dichas dimensiones. El guión sería escrito por el mismo Visconti con la colaboración de Pasquale Festa Campanile, Enrico Medioli, Massimo Franciosa y Suso Cecchi d’Amico. Buscando una adaptación bastante literal, Visconti con su grupo sería bastante detallista necesitando colaboraciones necesarias en dicho proyecto.



El presupuesto para tamaña empresa demandaba que las ganancias del filme debían ser aseguradas y para ello se decidió contar con un elenco internacional, buscando así réditos en distintos mercados. Para el papel principal del Príncipe de Salina, Visconti decidió elegir al gran actor ruso Nikolai Cherkasov, actor principal de las películas habladas de Eisenstein. Pero Cherkasov estaba con problemas de salud y no pudo ser parte del elenco. Entonces, Visconti se decidió por el actor inglés Laurence Olivier. Debido a proyectos previamente establecidos, Olivier tuvo que alejarse del proyecto. Los productores decidieron solucionar el problema contratando a la estrella americana Burt Lancaster sin consultar al director. Visconti denigró dicha propuesta y hubo bastante tensión entre ambos, pero después de entablar mayor relación llegaron a un mutuo acuerdo. Lancaster y Visconti se convertirían en grandes amigos hasta la muerte del director en 1976.



Junto a Lancaster y representando a Francia se encuentran los actores Alain Delon, Serge Reggiani y Pierre Clémenti, mientras que el reparto es completado por actores italianos destacando la bella Claudia Cardinale, Paolo Stoppa, Romolo Valli, Terence Hill, entre otros. Es así como Estados Unidos, Francia e Italia tuvieron un acceso exclusivo a la película, pero esto también conllevó a diferentes versiones según los productores. La versión original en italiano, bajo la productora Titanus, constaba de 205 minutos pero fue vista como un exceso, así que Visconti hizo una nueva versión de 185 minutos. La productora francesa Pathé Cinéma hizo una versión de 195 minutos en francés con las voces originales de Alain Delon y Serge Reggiani. Por su parte, 20th Century Fox haría su propia versión con la voz original de Burt Lancaster de 161 minutos. Visconti terminaría odiando y maldiciendo la versión americana debido a los cortes que cambiaba ciertos aspectos importantes de la película.



El Gatopardo se centra en la vida del príncipe Fabrizio Salina y como los cambios políticos y sociales ocurren en su entorno, teniendo que adaptarse y cambiar para poder sobrevivir. Sincronizada en detalles de vestuario y escenografía, el filme es una pintura recreada por el maestro Visconti y liderada por un inmenso Lancaster. La introducción de personajes y de momentos tiene un estilo calmo y armónico, resaltando a Visconti como un estudioso en este tipo de producciones y cuya medición culminará en un increíble baile cuya duración es aproximadamente de cuarenta minutos. Lancaster, Delon y Cardinale, quien terminó con heridas en la espalda y los pies debido a las vestimentas en la escena del baile, cumplen un rol impresionante formando parte de la historia del cine, a pesar que dichos tres protagonistas ya contaban con una fama considerable. El Gatopardo es un clásico en toda medida, gracias a la sofisticación impuesta por su director, influenciado notoriamente por el teatro y la ópera, y que a pesar de los moldes creados por el cine logra imponer su fuerza y su temperamento para mantener la tradición de un cine de autor, propio y descomprometido.




Datos.

Título Original: Il Gattopardo
Dirección: Luchino Visconti
Año: 1963
País: Italia
Intérpretes: Burt Lancaster, Claudia Cardinale, Alain Delon, Serge Reggiani, Paolo Stoppa, Rina Morelli, Mario Girotti, Romolo Valli, Terence Hill, Pierre Clémenti, Lucilla Morliacchi, Giuliano Gemma, Ida Galli, Ottavia Piccolo, Carlo Valenzano, Brook Fuller, Ana Maria Bottini
Duración: 205 min.

lunes, 26 de julio de 2010


PARÍS BAJOS FONDOS





Intro.

En algunos espacios de una vieja París personajes disonantes atraviesan nuestro camino. En los rincones donde la gente parece habitar sin mayor profundidad, sin mayor dedicación. Es en este ambiente en donde cada persona parece cobrar vida con moribundos destellos de todo aquello que el ser humano anhela. Y encuentra. En el barro de las calles y en la suciedad de hombres y mujeres, aún allí podemos encontrar cada movimiento que es parte de una sinfonía, cada retazo que es parte de una pintura, cada elemento que nos demuestra la gran capacidad humana para amar y sobrevivir.






Cuerpo.

Jacques Becker comenzó su carrera como asistente de Jean Renoir en algunas de sus mejores películas (La Gran Ilusión y Bajos Fondos, entre otras) durante gran parte de los años treinta, realizando su primer largometraje en 1939. Durante los años cuarenta su labor como director se incrementaría y también mantendría su labor de asistente de dirección así como guionista en algunas ocasiones. Sus películas más recordadas llegarían en los años cincuenta y en 1960 haría El Hueco, otro de sus más grandes logros. Lamentablemente moriría poco después de su estreno.




París Bajos Fondos es una película singular. Para los años cincuenta una suerte de realismo estaba siendo el enfoque del cine en Francia y la proximidad de la Nouvelle Vague cambiaría todo ello en los sesenta. La película de Becker era parte de la conocida Belle Époque, período europeo de finales del siglo XIX. Esto implicaba trajes de época, otro tipo de lenguaje y una visión diferente al cercano cambio de mentalidad política y social en Francia. No es de extrañarse que por ello el proyecto fuera rechazado tres veces. Julien Duvivier, Yves Allégret y Henri-Georges Clouzot le dijeron no a la película. El hecho que Becker tomara el proyecto en dichas condiciones hicieron que la crítica no tuviera mayor esperanza en Paris Bajos Fondos y su estreno no fue alentador. La película tendría una nueva lectura en las siguientes décadas colocándola como uno de los mejores ejemplos de la dirección de Becker.




París Bajos Fondos también cobra fuerza en la interpretación de sus dos actores principales: Simone Signoret y Serge Reggiani. Signoret es considerada una de las mejores actrices francesas de todos los tiempos. Natural de Alemania pero de padre francés, Signoret pasó su niñez en Francia y desarrolló su educación en Paris, compartiendo de joven la vida artística e intelectual de la capital. Pronto entraría al mundo de la actuación y a pesar que su sensualidad la encasillaría en un comienzo en roles de femmes fatales, demostraría toda su capacidad histriónica y en los años cincuenta se convertiría en una de las actrices más populares de su tiempo. Dividiendo su trabajo entre cine y teatro, tendría gran reconocimiento en roles importantes. Tuvo grandes triunfos, tanto París Bajos Fondos (ganando el BAFTA) y sobretodo, Un Lugar en la Cumbre (1959), por el cual ganaría un premio Cannes y sería la primera actriz francesa en ganar el Oscar. Durante toda su carrera Signoret fue una actriz impecable, escogiendo siempre las producciones en Francia e Inglaterra, evitando en gran parte a Hollywood y sus destellos. Por su parte, Serge Reggiani, nace en Italia pero pasaría su vida en Francia donde fue descubierto por Jean Cocteau en 1941, cuando reemplazó a Jean Marais en la producción teatral de Los Padres Terribles. A partir de allí, la carrera de Reggiani sería de mucha variedad. En ochenta películas tuvo marcados papeles estelares de calidad y tal vez aún más papeles secundarios con directores de renombre y donde sería bien empleado. París Bajos Fondos sería su película más popular como protagonista y también se destacaría en producciones teatrales para en su adultez, demostrando una gran capacidad como intérprete de la canción popular francesa. Posteriormente también se destacaría como pintor.




París Bajos Fondos es un tratado delicado dentro de una película de época. La inusual puesta requiere también de un manejo menos pretensioso a las corrientes políticas francesas de ese entonces, siendo así necesario una sensibilidad que pueda penetrar el imaginario colectivo en algo atrayente. Eso hace Becker maravillosamente. Tomada de una historia popular de la vida real, la mayoría del público en Francia conocía las consecuencias y el desenlace, lo que tal vez disminuyó el interés público, además de las otras diferencias ya señaladas. Es por ello que la película tuvo un mejor desempeño en el exterior. Becker y sus actores fueron reconocidos como fuentes primarias de este proyecto y por la atrayente idea de presentar un idilio romántico que no vislumbraba mayores pretensiones, pero que debido a la efectividad de sus participantes ha llegado a ser una película de corte original y que en alguna medida no volvió a repetirse en la carrera de ninguno de sus tres mayores representantes.





Datos.

Título Original: Casque d’Or
Dirección: Jacques Becker
Año: 1952
País: Francia
Intérpretes: Simone Signoret, Serge Reggiani, Claude Dauphin, Raymond Bussières, Odette Barencey, Loleh Bellon, Solange Certin, Jacqueline Dane
Duración: 94 min.