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sábado, 19 de octubre de 2013


LADRÓN DE BICICLETAS



Intro.
 
Puedes ver como se consume el cuerpo y la esperanza. No es necesario hacer algo, solamente tienes que sentarte en un lugar solitario y el tiempo correrá a través de tus ojos. Inexorablemente, pondrá cabellos blancos en tu cabeza y nuevas rayas en tu rostro. Colocará experiencias que antes no conocías y algunas similares con las que ya te habías encontrado. Verás como los rostros que te acompañan cambian, algunos desaparecen y otros nuevos nacen y tú te mantienes allí, en un lugar solitario. Cuando entiendes quién es el tiempo vuelves a caminar. Por unos momentos eres un niño con deseos de comer pizza, en otros eres un hombre adulto buscando algo que se ha perdido y a veces, solamente a veces eres una mujer depositando toda su fe en las palabras de una vidente.

 
 


Cuerpo.

El neorrealismo italiano es uno de los pocos movimientos que tienen un inicio y un fin totalmente definidos. Nace con Obsesión (Luchino Visconti, 1942) y muere con Umberto D. (Vittorio de Sica, 1952). En ese lapso de tiempo fue reconocido como tal por los críticos especializados, quienes también coinciden en que la representación más digna de este género recae en El Ladrón de Bicicletas. La película no solamente es un hito de este género, sino que se ha convertido en una verdadera obra de renombre mundial debido a su temática, la ideología detrás de este proyecto cinematográfico y la gran mano de De Sica en la dirección así como el guión adaptado por Cesare Zavattini. Ladrón de Bicicletas se mantiene como parte de un puñado de películas vistas como las más grandes obras del séptimo arte.

 
 
 
 
En un comienzo, Vittorio de Sica era un director con ciertos proyectos interesantes, cuya carrera empezaría a brillar gracias a su asociación con Cesare Zavattini. Junto al escritor italiano realizó diversas películas entre las que destacan las que empezaron a forjarse con el movimiento neorrealista como Limpiabotas (1946), Umberto D. (1952), Dos Mujeres (1961). Sería con Limpiabotas que De Sica conseguiría fama internacional, otorgándole un Oscar honorario por la calidad de la producción. A pesar de este reconocimiento, De Sica no podría obtener presupuesto necesario para su siguiente película y fue a través de amigos que lograría conseguir el dinero. Ladrón de Bicicletas sería protagonizada por actores no profesionales, una de las características del género. La representación de una familia pobre y la búsqueda del padre por mantenerlos a flote y con una carencia específica debido a una injusticia será el motor central de la trama.

 
 
 
 
Ladrón de Bicicletas fue reconocida internacionalmente, pero en Italia fue duramente criticada. La representación de una Italia pobre, sin recursos, de divisiones notorias, de injusticias y el incumplimiento de la ley solo ayudó a exacerbar la vista de políticos, cineastas y críticos. La tesis era que la película creaba una imagen negativa del pueblo italiano y por lo tanto, su distribución debía ser detenida. Estas demandas se irían disipando a partir del reconocimiento internacional, tanto en Estados Unidos y en Francia, quienes veían en la obra de De Sica como una alegoría no solamente a la pobreza de un país sino de todos los pueblos y la lucha del ser humano por sobrevivir y convivir con las injusticias de la vida. La película ganaría diferentes premios, entre los que destaca un Oscar honorario (para esos tiempos, todavía no estaba instaurado el Oscar a mejor película extranjera).

 
 
 
 
Una de las peculiaridades, que tiene que ver con la distribución, es el título de la película. La correcta traducción del italiano sería Ladrones de Bicicletas, pero en Estados Unidos la titularon en singular como Ladrón de Bicicletas, lo que se mantendría cuando se tradujo al español. Si bien puede tener un contexto cuasipoético, la traducción cambia el sentido, puesto que se refiere a un personaje en particular y no a los autores del robo. Dicha variación ha llevado a muchas preguntas de porqué no se respetó el título original y de porqué debía o no ser cambiado. En cualquier caso, los productores ingleses sí respetaron la correcta traducción y últimamente ese parece ser el caso de los distribuidores americanos.
 
 
 
 
 
De Sica tomó mucho de Chaplin, su director favorito, para hacer Ladrón de Bicicletas. La película muestra a un padre y un hijo (en un paralelo del Pibe), en una muy correcta actuación de Enzo Staiola, en una lucha por recuperar su medio de trabajo. Pero en esta cruzada, los roles de padre e hijo parecen emular a la de dos seres humanos enfrascados en una lucha desigual y desesperanzadora. Sus intentos son parte de un contexto cruel y sus preocupaciones parecen variar como leves distracciones necesarias para que el funcionamiento de sus vidas pueda mantenerse. En esta lucha contra el tiempo encuentran aliados y villanos, al mismo tiempo que personajes incircunstanciales que no pertenecen a ningún tipo de progreso. La ley es puesta como el arduo proceso de un hecho irreparable ni mutable, y fue una de las tantas críticas contra la película por parte de las autoridades italianas. Pero la injusticia es necesaria para entender el proceso de convivencia de lo positivo con lo negativo, que ocurre en cada contexto de la vida. Finalmente, De Sica destaca la actuación de sus actores no profesionales, la de su colaborador en la composición musical Alessandro Cicognini (al quien se le reconocería su obra como mejor soundtrack del año), a la habilidad de Zavattini (entre otros colaboradores) para adaptar la novela de Luigi Bartolini y en la cinematografía de Carlo Montuori.

 


 
 
Datos.

Título Original: Ladri di Biciclette
Dirección: Vittorio de Sica
Año: 1948
País: Italia
Intérpretes: Lamberto Maggiorani, Enzo Staiola, Lianella Carrell, Gino Saltamerenda, Vittorio Antonucci, Giulio Chiari, Elena Altieri, Carlo Jachino, Michel Sakara
Duración: 93 min.

viernes, 22 de enero de 2010


UMBERTO D.






Intro.

Inmediatamente en un abrir y cerrar de ojos nos encontramos ancianos y débiles. Nuestros conocimientos acerca de la vida no parecen tan relevantes o tan poderosos como para poder seguir adelante. No tenemos respuestas. No entendemos más la diferencia entre el día y la noche. Aún así tratamos de protegernos, tratamos de imitar a alguien que se asemeje a nosotros, a nuestras esperanzas, a nuestros deseos. Un rostro definido por todas sus líneas de sabiduría.





Cuerpo.

Vittorio de Sica es uno de los grandes renovadores del cine italiano durante la etapa del neorrealismo. Durante este período creo algunos de los ejemplos más precisos del cine como arte, influenciado así por siempre la manera de crear y de ver el séptimo arte. De Sica variaría su trabajo entre la dirección y la actuación, bajo la consigna de actuar para poder financiar sus proyectos. Gracias a sus colaboradores impactó al mundo y junto a otros directores del género puso al cine italiano como uno de los grandes exponentes mundiales del cine.





Umberto D fue una colaboración en el guión entre De Sica y Cesare Zavattini. Zavattini fue uno de los grandes teóricos del cine, creando alrededor de ochenta películas en colaboración de los grandes directores de Italia. El dúo De Sica/Zavattini fue una de las colaboraciones más importantes del cine creando clásicos como Limpiabotas (1946) y Ladrón de Bicicletas (1948), entre otras. La dinámica entre estos dos grandes realizadores imprimió en sus películas la humanidad necesario para tocar al público y para demostrar la angustia del ser humano frente a la pobreza y a su realidad. Como parte del género, muchos de sus clásicos tenían como reparto a actores no profesionales, lo que también era un punto vital dentro del esquema de sus películas.






Umberto D es un homenaje del director hacia su padre. De Sica muestra la patética situación de un hombre viejo tratando de sobrevivir dentro de una sociedad que ya no lo necesita y cuya gente ya no desea apoyarlo. Siendo un magnífico ejemplo del neorrealismo, Umberto D no solo muestra la indiferencia de la sociedad frente al ser humano, sino también la enajenación misma del ser, quien enfrenta las respuestas vacías de los demás y sus propias inhibiciones que no le permiten salir de la situación en la que se encuentra. La película expone igualmente un toque de sensibilidad sobre el personaje, un entendimiento de la condición humana que es un toque personal del director italiano: la esperanza como uno de los males dentro de la Caja de Pandora y que se mantiene dentro de nosotros, recordándonos cuan fútiles somos ante la cruda realidad.








Datos.

Título Original: Umberto D.
Dirección: Vittorio de Sica
Año: 1952
País: Italia
Intérpretes: Carlo Battisti, Maria-Pia Casilio, Lina Gennari, Ileana Simova, Elena Rea, Memmo Carotenuto
Duración: 89 min.