Mostrando entradas con la etiqueta Natalie Wood. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Natalie Wood. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de noviembre de 2023

 
AMOR SIN BARRERAS (II)




Intro.
 
El amor en el mundo real es la complicación de relacionar los sentimientos con el factor humano. Lo que románticamente se tomaba como una decisión de dos personas ahora es la idea de entender todo un contexto, trabajar a partir de ello y esperar que ambas personas puedan llegar a fines en común, compartir momentos de calidad y fortalecer una relación que pueda perdurar en el tiempo. Pero ante la crueldad de los tiempos modernos solo podemos esperar que una pareja logre triunfar sobre todas las dificultades que se le presenta y que pueda entender que el amor no es la maravilla de momentos que parecen eternos, sino la delicada y hermosa constancia de dos personas caminando en el horizonte.






Cuerpo.

Mantener la dinámica en un musical durante dos horas y media era un trabajo arduo. Pero el éxito del drama teatral sería un aliciente no solo para crear coreografías muy estilizadas, sino también para incorporar música moderna y atrevidos declaraciones sobre el racismo en Estados Unidos. Así mismo, se criticaba a la juventud de este país, a partir de estereotipos provenientes de los barrios bajos y a la creación de bandas. Las múltiples composiciones sorprenderían al espectador colocando los temas sociales como temáticas centrales, llegando incluso al punto que Chakiris como Moreno no pensaban que algunas canciones saldrían a la luz debido a la cruda realidad de los extranjeros en Estados Unidos. Pero parte del propósito de los productores era justamente eso, crear un producto antisistema, basando su fuerza en la gran capacidad artística de sus directores.






La película sería un éxito total. La crítica se rendiría ante una muestra tan atrevida por parte de Hollywood, además de las grandes actuaciones y las coreografías. Robert Wise era un director multifacético, había triunfado en dramas, comedias, film noirs, westerns, películas de guerra, siendo Amor sin Barreras su primera incursión en los musicales y ello le serviría de aprendizaje para crear otra obra importante del género como La Novicia Rebelde (1965). Por su parte, Jerome Robbins se mantuvo en el medio, sobre todo en la coreografía. Su única participación en la dirección sería muy corta, ya que sería despedido después de 45 días en la filmación debido a los retrasos en la producción. Aún así se mantendría en los créditos por su labor inicial y por consideración de Wise.






Amor sin Barreras recibiría numerosos galardones. Obtendría diez premios de la Academia, siendo el musical con mayores premios Oscar en la historia. Ganaría como mejor película, mejor dirección, mejor actor secundario para Chakiris, mejor actriz secundaria para Moreno, mejor cinematografía, mejor edición, entre otros. Así también sería reconocida con otros premios como tres Globos de Oro como mejor musical y para sus actores secundarios. Todas estas consideraciones en un tiempo donde todavía se valoraba el arte por sobre los intereses económicos, muestra un quiebre en cuanto a crear controversias en un producto y buscar entretenimiento, resaltado por el hecho de ser este un musical, un género que estaba en declive en Estados Unidos. Otras distinciones llegarían, incluido un Grammy, y la película sería con el tiempo reconocida como una de las más grandes obras del cine mundial.







Datos.
 
Título Original: West Side Story
Dirección: Jerome Robbins/Robert Wise
Año: 1961
País: Estados Unidos
Intérpretes: Natalie Wood, Richard Beymer, Russ Tamblyn, Rita Moreno, George Chakiris, Simon Oakland, Ned Glass, William Bramley, John Astin, Penny Santon, Tucker Smith, Tony Mordente, David Winters, Eliot Feld, Robert Banas, Anthony Teague, Harvey Evans, Tommy Abbott, Gus Trinokis, Yvonne Wilder, Joanne Miya, Elaine Joyce
Duración: 152 min.

lunes, 27 de noviembre de 2023

 
AMOR SIN BARRERAS (I)




Intro.
 
El amor en el mundo real es la complicación de relacionar los sentimientos con el factor humano. Lo que románticamente se tomaba como una decisión de dos personas ahora es la idea de entender todo un contexto, trabajar a partir de ello y esperar que ambas personas puedan llegar a fines en común, compartir momentos de calidad y fortalecer una relación que pueda perdurar en el tiempo. Pero ante la crueldad de los tiempos modernos solo podemos esperar que una pareja logre triunfar sobre todas las dificultades que se le presenta y que pueda entender que el amor no es la maravilla de momentos que parecen eternos, sino la delicada y hermosa constancia de dos personas caminando en el horizonte.






Cuerpo.
 
El género del musical en Estados Unidos se desarrolló de una forma fulgurante en los años treinta. Diferentes personalidades se asociaron con el género siendo el dúo de Fred Astaire y Ginger Rogers el cual destacaba por todo lo alto. Si bien se seguiría desarrollando durante las siguientes dos décadas con grandes representantes, no tendría el mismo número de reproducciones y los éxitos serían destacados como ejemplares únicos sin crear un impacto duradero. Esto se seguiría aplicando también en los años sesenta, pero la creación de Amor sin Barreras marcaría un antes y un después en los musicales, no solamente por su éxito total de público y crítica, sino también por la temática y el atrevimiento de sus creadores de lanzar este tipo de productos en una época de bastante controversia.






Los musicales en un inicio estaban ligados a presentaciones pomposas y actos de comedia. Busby Berkeley explotaría este producto en los años treinta y lo convertiría en uno de los géneros más queridos en Estados Unidos. La tendencia a generar risas y asombro se mantuvo durante un largo recorrido, sin buscar en la mayoría de casos, temas sociales de manera lo suficientemente seria. Ejemplos como las producciones de Rodgers y Hammerstein entre las que destaca El Rey y Yo (1956), las producciones de Otto Preminger como Carmen Jones (1954), entre otras, pondrían un cuestionamiento sincero sobre la potencialidad del musical con respecto a temas fuera de la comedia, algo que Amor sin Barreras pondría como un tema central y recurrente.






La idea inicial de la película parte de la obra teatral creada por Jerome Robbins. Teniendo como influencia a Romeo y Julieta, Robbins buscaba darle un toque moderno con temas controversiales contemporáneos. Su asociación con Robert Wise llevaría años de cambios, impedimentos y un producto que se fue construyendo paulatinamente, dejándose enriquecer por diferentes influencias hasta el producto final. Robbins había manejado la versión teatral pero no tenía experiencia filmográfica, es por ello que el productor Walter Mirisch contrató a Wise, quien tenía gran experiencia en diferentes géneros como el film noir, western, ciencia ficción, entre otros. Esta sería su primera incursión en los musicales.






Tomando en cuenta que la historia se basaba en una banda de puertorriqueños, el reparto fue difícil de escoger, sobre todo porque eran tiempos donde darles las figuras principales a extranjeros o no tener estrellas consolidadas no era recomendable para los estudios. Esto es más notorio en el personaje de María, que recaería en la figura de Natalie Wood (una americana interpretando el rol principal femenino puertorriqueño), a la cual se le doblaría la voz en las canciones. Richard Beymer tendría el papel principal de Tony después de una búsqueda ardua en donde se consideró a estrellas como Elvis Presley, Marlon Brando, Robert Redford, entre otros. Varias de las opciones en cuanto al reparto recaerían de la propia producción teatral pero en roles cambiados. De manera sorpresiva tendrían una gran recepción haciéndose estrellas en su momento, sobre todo talentos como George Chakiris, Rita Moreno y Russ Tamblyn.







Datos.
 
Título Original: West Side Story
Dirección: Jerome Robbins/Robert Wise
Año: 1961
País: Estados Unidos
Intérpretes: Natalie Wood, Richard Beymer, Russ Tamblyn, Rita Moreno, George Chakiris, Simon Oakland, Ned Glass, William Bramley, John Astin, Penny Santon, Tucker Smith, Tony Mordente, David Winters, Eliot Feld, Robert Banas, Anthony Teague, Harvey Evans, Tommy Abbott, Gus Trinokis, Yvonne Wilder, Joanne Miya, Elaine Joyce
Duración: 152 min.

domingo, 2 de noviembre de 2014


MÁS CORAZÓN QUE ODIO





Intro.

Las raíces son profundas. Cuando se mantienen por años son profundas y crecen incluso más allá de nuestra vista. En el inmenso panorama del pasado somos niños jugando a estar en un lado y otro, sin darnos cuenta de toda la violencia que mantenemos en nuestras propias palabras. A veces destruímos y matamos, sin darnos cuenta que aquellos muertos hoy, serán nuestros asesinos el día de mañana. E intercambiaremos juegos mientras que siempre pensemos en dos bandos y podamos salir a jugar y sonreír, matar y morir. Las profundas raíces no crecen en nuestra mente pero podemos sentirlas en cada paso, es parte de nuestro hogar y nuestra descendencia. Alguien siempre trata de evitar que hablemos sobre estas raíces, pero es imposible quitarte una careta y no saber que debajo existe un rostro, un rostro que representa toda una historia, la cual hemos contemplado tantas veces en otras vidas.






Cuerpo.

John Ford y John Wayne son un legado innegable en el mundo del cine y del western. El primero sería un autor por propio derecho, tomando a un género considerado menor, visto como simples aventuras entre un bando diferente a otro para transformarlo en entregas de total seriedad y profundidad, enfatizando el lado humano de sus personajes. A pesar de una notable parcialidad sobre sus orígenes, y por lo cual Ford sería duramente criticado, su tratamiento del western responde también a una mejor comprensión de todo lo que podía provocar el género, desde aspectos netamente visuales en cuanto a la escenografía, hasta la exploración psicológica de los personajes, reforzándolo gracias a grandes actores y a historias totalmente llamativas y bien trabajadas. El segundo es ya un ícono del cine americano y mundial. John Wayne es prácticamente una institución en el séptimo arte y su nombre está asociado con las mejores entregas que ha podido inspirar el western, ya sea desde una temprana edad hasta sus últimos años. Wayne es el Duque por excelencia y su capacidad de recrearse como una presencia en este género no puede ser discutida.





Más Corazón que Odio fue un proyecto ambicioso que llegaría a convertirse en uno de los mejores ejemplos del séptimo arte. Ford tomaría la novela de Alan Le May y plasmaría la historia de un rapto y un rescate envuelto en un halo de racismo que conllevaría a uno de los personajes más complejos interpretados por Wayne. Si bien la película sería llevada como uno de los tantos proyectos de Ford, la crítica cobraría fuerza debido a esa necesidad del director americano de mostrar a los nativos americanos como los salvajes en contra de las fuerzas estadounidenses. La historia que envuelve este drama es basada en hechos reales pero cuya coyuntura ha sido vinculada con el racismo antes mencionado y con ese estudio dedicado de Ford sobre sus personajes. Tanto el drama como la crítica social harían de esta una película compleja, buscando interpretaciones y representaciones de cada uno de los personajes, llegando a ser de gran influencia en diferentes realizadores.





De gran importancia también es el gran reparto e interpretación. John Wayne en uno de sus personajes más representativos, se ve acompañado de usuales y virtuosos colaboradores de Ford. Jeffrey Hunter en posiblemente su mejor rol acompaña a Wayne y junto a él, Vera Miles y Ward Bond también en roles importantes. Natalie Wood es la pequeña Debbie, el objeto de deseo de toda la trama y que ya destacaba desde corta edad en diferentes producciones. En roles secundarios también encontramos a Harry Carey Jr., Henry Brandon, John Qualen, entre otros. Estas interpretaciones hacen la película aún mucho más importante porque lo que se destaca es la profundidad de estos, esa capacidad interpretativa de director y actores de demostrar que los personajes van más allá de las simples y cortas intervenciones, sino que son parte de la cosmología de la trama, insistiendo que hay muchos más nudos que se desatan de la trama principal.





Existen muchas interpretaciones en cuanto a la relación de los personajes de la película. Ethan Edwards, interpretado por Wayne, demuestra no ser solamente un personaje llevado por la discriminación sino por otros motivos concernientes a su familia. Ciertas intenciones en cuanto al personaje parecen ocultas pero cuya funcionalidad en la película han permitido a críticos entender que sus motivos iniciales de racismo están determinados por la valoración a la familia, el amor, el genocidio e incluso la venganza. Las relaciones entre comanches y estadounidenses (quienes en realidad, vendrían a ser los invasores) no están definidas en estos contextos, ya que cada uno parece conocer y respetar ciertos rasgos de la otra cultura y sus tratos parecen mediar en cuanto a una invisible línea de lo permitido. Ford busca equilibrar la línea entre ambos, pero aún así mantiene ese racismo de Estados Unidos por mostrar a los nativos como salvajes.





Pero Más Corazón que Odio terminaría siendo un gran logro. Ford cambiaría el final de la novela, a instancias más dramáticas y con la fuerza de su temática, la exploración del hombre como un ser individual perdido en la extensa escenografía de la vida. Eso es lo que Ford hace de manera perfecta, tanto en entregas como Uvas de Ira, Que Verde era mi Valle y otros dramas, el gran director logra poblar el western de estas capacidades, no haciendo de este el simple acto de trasladar una historia entre indios y caballos, sino que logra encontrar los propios beneficios de este género, algo que ya estaba modificando desde la etapa muda. Su capacidad podría hablar de su mejor western pero en su gran carrera, Ford demostraría poder reinterpretarse en varias oportunidades, convirtiéndose en uno de los más grandes representantes de su país.






Datos.

Título Original: The Searchers
Dirección: John Ford
Año: 1956
País: Estados Unidos
Intérpretes: John Wayne, Jeffrey Hunter, Vera Miles, Ward Bond, Natalie Wood, John Qualen, Olive Carey, Henry Brandon, Ken Curtis, Harry Carey Jr., Antonio Moreno, Hank Worden
Duración: 119 min.