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viernes, 16 de enero de 2015


LA ÚLTIMA ORDEN




Intro.

Somos aquellos jóvenes que cambiamos el mundo con nuestros actos y nuestras palabras. Pero cuando nos encontramos viejos, no nos reconocemos. Toda esa labor y todas esas palabras han quedado en el olvido. No podemos cambiar. No deseamos cambiar. Solo queremos una oportunidad. Un antes y un después que podrían ser diferentes… si alguien se detiene a entender nuestra voz.





Cuerpo.

La etapa muda de Josef von Sternberg empezó con cierta fama creada por su película The Salvation Hunters (1925), para después encontrar un contrato junto a Chaplin y los Fairbanks que terminaría cayéndose ante una tentativa que involucraba a Edna Purviance y por la cual Chaplin se mostraría inconforme. El genio inglés quemaría todas las copias proyectando una mala luz sobre von Sternberg. Ello desembocaría en un contrato con Paramount Pictures del cual no se esperaba mucho, pero el artista austriaco terminaría demostrando toda su vitalidad en el cine mudo. Lamentablemente, de las cinco películas mudas creadas para Paramount dos se encuentran perdidas. Las otras tres terminarían cementando la fama de von Sternberg, colocando a actores claves en la mira de grandes producciones, aunque muchos de estos quedarían solamente como parte del renacimiento del director austriaco.






Las tres películas de esta etapa serían La Ley del Hampa (1927), La Última Orden (1928) y Puertos de New York (1928). La Última Orden contaría con dos actores con los cuales von Sternberg ya tenía cierta familiaridad. Emil Jannings era sinónimo de brillantez en el cine alemán. Su larga trayectoria desde los años diez hasta una mayor consagración junto a directores de gran nivel, sobretodo con F. W. Murnau, lograrían colocarlo como un actor solicitado hasta la intervención nazi y la desligación del cine alemán con el cine mundial. Debido a su visión política, Jannings no recobraría su popularidad, siendo sus papeles escasos después de la guerra. A su lado, estaría la estrella de La Ley del Hampa, Evelyn Brent. De gran talento, Brent solo podría mantener su estatus de estrella junto al director austriaco, haciendo que sus roles sean cada vez menores, sin mayor suerte en el cine hablado. Sin embargo estas dos entregas con von Sternberg (actuaría también en La Redada de 1928, actualmente perdida) son un signo interesante de esta actriz, sometiéndonos a cuestionar su mejor desenvolvimiento si hubiera tenido mayores roles.






La Última Orden es un drama inspirado, según el director Ernst Lubitsch, en la vida del general soviético Theodore A. Lodigensky. La historia nos muestra en paralelo el triunfo y la caída de un hombre. Von Sternberg hace uso de sus usuales juegos de cámara y enfoques (aunque aún no tan desarrollados como en su etapa hablada) y nos enfoca en una historia atrapante, totalmente elevada por las grandes actuaciones de Jannings y Brent. El actor alemán ganaría el primer Oscar debido a este película y El Destino de la Carne, la cual es también una película perdida (en la primera ceremonia el Oscar se otorgaba por múltiples actuaciones). Brent mantiene el ritmo junto a Jannings, otorgándonos uno de sus mejores personajes. En una nota anecdótica, William Powell, futuro célebre comediante americano, es parte del reparto. 1928 nos mostraría las últimas muestras de von Sternberg en el cine mudo (El Caso de Lena Smith de 1929 también está perdida), y si bien dejaba un dominio que lo había mostrado capaz, emprendería un viaje anecdótico dentro del cine hablado junto a una joven alemana de nombre Marlene.







Datos.

Título Original: The Last Command
Dirección: Josef von Sternberg
Año: 1928
País: Estados Unidos
Intérpretes: Emil Jannings, Evelyn Brent, William Powell, Jack Raymond, Nicholas Soussanin, Michael Visaroff, Fritz Feld
Duración: 85 min.


lunes, 14 de junio de 2010



LA CENA DE LOS ACUSADOS




Intro.

Un hombre que investiga casos no es nada útil sin su esposa. Un par de esposos en busca de los culpables de cualquier crimen no son suficientes sin su perro. Y este extraño trío debe tratar de ser efectivos, con su cuota de comedia bajo los brazos, y poner fin a todas las interrogaciones que se les presentan. El hombre es un ser cínico y claro, sus deseos por mantenerse en un perfil bajo lo hacen totalmente calculador, siendo siempre un hombre dentro y fuera de todas estas escenas. La mujer es la alegre y aún más calculadora acompañante. Ama a su esposo al punto de darle algún valor y así acompañarlo, para que todos puedan entender que una pareja es mucho más que roles dispersos dentro de una habitación. Y el perro es el perro. No hables muy alto, lo puedes asustar.




Cuerpo.

The Thin Man (traduce literalmente como El Hombre Delgado) es un libro de Dashiell Hammett que rápidamente se convirtió en película y cuyo éxito crearía cinco secuelas, con la misma pareja. Incidentemente, el nombre de este primer filme sería el gancho para toda la serie y que se le asignaría al personaje principal, pero en realidad sería un apelativo que se le daría a un sospechoso. Muchos espectadores creyeron que se trataba del detective y debido a la publicidad y al gran recibimiento se mantuvo el nombre para describir al detective Nick Charles.







La película sería dirigida por Woodbrige Stronge van Dyke, Jr., más conocido en el mundo del cine como W. S. van Dyke y entre amigos como Woody. Van Dyke era uno de los directores más prácticos del medio. Se ganó el apelativo de One Take Woody (Una Toma Woody) debido a su rápido y directo método de hacer películas, ahorrando mucho tiempo y costos. Van Dyke haría estrellas a muchos actores y en el caso de esta serie de detectives dirigiría cuatro de las seis películas. Por su técnica permitiría que muchos actores tuvieran una suerte de improvisación, logrando así un toque natural dentro de sus producciones. En el caso de La Cena de los Acusados, van Dyke la terminaría en solamente doce días y crearía la química perfecta entre dos grandes actores.





La Cena de los Acusados es totalmente popular gracias a la interacción de sus dos estrellas: William Powell y Myrna Loy. Ambos actores hacen un trabajo único, con una comodidad inusual frente a cámara. Ellos son, en realidad, la pareja perfecta encarnando al detective Nick Charles y a su fiel esposa Nora Charles. La construcción de los personajes no parece ser algo difícil para dos actores con una experiencia tremenda para esa época. William Powell comenzó su carrera en el cine mudo con personajes escabrosos y poco a poco con la llegada del cine hablado encontraría una gran recepción con las historias de detectives. Encarnaría al detective Philo Vance en varias producciones y después haría lo mismo con el personaje de Nick Charles. Así también empezaría su asociación con la comedia, colocando como uno de los grandes intérpretes del género. Por su parte, Myrna Loy también comenzó su carrera en el cine mudo pero con pocas apariciones y bajo el estereotipo de vampiresa o de femme fatale. Sería en realidad con La Cena de los Acusados que Myrna Loy sería lanzada al estrellato. Su química con Powell la catapultó como una de actriz de comedia y de carácter realizando catorce películas con el actor, lo que se consideraría como la pareja perfecta de la pantalla. Loy alternaría comedia con drama ganándose el respeto de todos los sectores y ganando en 1991 un Oscar por su larga trayectoria.



La película sería nominada al Oscar como mejor película, mejor adaptación, mejor director y mejor actor. Un éxito total y una gran respuesta del público permitió todas las secuelas subsiguientes, recreando siempre la química de sus dos personajes. Los personajes de Nora y Nick Charles son bastantes ricos, de una gran afinación por el licor, la comedia y el cinismo, convirtiéndose en la pareja ideal debido a esa desenfrenada forma de compartir los problemas conyugales, en donde cada uno busca superar al otro tanto en sus excesos con el licor como en su capacidad de decir la siguiente línea más cómica que la anterior. Todo ello envuelto en un caso detectivesco. Se dice que el escritor Dashiell Hammett se basó en su amor hacia la dramaturga Lillian Hellman, con la cual tuvo una relación de 30 años.



Datos.

Título Original: The Thin Man
Dirección: W. S. van Dyke
Año: 1934
País: Estados Unidos
Intérpretes: William Powell, Myrna Loy, Maureen O’Sullivan, Nat Pendleton, Minna Gombell, Porter Hall, Henry Wadsworth, William Henry, Harold Huber, Cesar Romero, Natalie Moorhead, Edward Ellis, Edward Brophy
Duración: 93 min.
 

lunes, 26 de abril de 2010



AL SERVICIO DE LAS DAMAS





Intro.

Cuando debas ser un vagabundo, sé un vagabundo. Cuando debas serlo, ponte tus peores trajes y tu más elegante lenguaje y juega a ser un vagabundo. Huele mal, que tu ropa apeste y que tus amistades sean igual de hediondos que tú. Si no sabes ser un vagabundo al menos pretende ser alguien que esté lo más distante de aquello que no quieres ser. Bueno, no puedes ser un vagabundo, no sé, entonces dedícate a ser un mayordomo. Tú sabes, aquel que lleva los desayunos a las habitaciones y tiende las camas. Y a veces se emborracha. Y a veces enamora a las jóvenes. Y a veces es el placer de trabajar donde nada tiene sentido.


 



Cuerpo.

Uno de los más imaginativos géneros de Estados Unidos es sin duda la comedia de enredos (screwball comedy). Teniendo su furor en los años 30 hasta comienzos de los años 40, este tipo de comedia nos presenta las situaciones más estrambóticas y disparatadas en donde la lógica se ha quedado dormida. La popularidad de este género era la sátira total de situaciones tratadas comúnmente como serias: las clases sociales, el matrimonio, el trabajo, la pobreza, el enamoramiento, etc. Muchos ejemplos existen de este tipo de comedia destacando Sucedió una Noche (1934), La Fiera de mi Niña (1938), Tómalo o Déjalo (1938), Historia de Filadelfia (1940), Ser o No Ser (1942), Arsénico por Compasión (1944), entre otras.







Al Servicio de las Damas es un gran ejemplo del género. Adaptada de la novela 1101 Park Avenue de Eric Hatch y Morrie Ryskind, la película fue dirigida por Gregory LaCava. El director americano no tuvo una filmografía extensa y fueran pocas las películas que destacaron en su carrera. Dividido su trabajo entre el cine mudo y la animación, posteriormente se convertiría en productor, guionista y director teniendo su mejor etapa con las comedias de enredo. De allí sobresalen Al Servicio de las Damas y Damas del Teatro (1937). LaCava era conocido por ser muy excéntrico en sus producciones y por tener un ferviente cariño al alcohol.





El reparto de la película es ideal. En un principio se pensó en Constance Bennett o Miriam Hopkins como la actriz principal. A LaCava le importaba que el actor principal fuera William Powell, y Powell sólo aceptaría participar si su ex esposa Carole Lombard era parte del proyecto. A pesar de haberse separado hace tres años, Powell y Lombard llevaban una buena relación y la química en la pantalla era ineludible. A partir de allí, usuales y cumplidores actores de reparto en estas comedias fueron llamados. Gail Patrick, Alice Brady, Eugene Palette y Mischa Auer fueron parte de este hilarante reparto. La película recibiría seis nominaciones al Oscar: al director LaCava, al guión (Hatch y Ryskind), actores principales (Powell y Lombard) y actores secundarios (Brady y Auer). La película no ganaría ninguna estatuilla pero sería inmensamente popular.





Al Servicio de las Damas fue una comedia total alimentada por todos los involucrados. El excéntrico LaCava y Powell comenzaron a tener problemas de cómo definir el personaje de Godfrey, así que lo decidieron con una botella de Scotch. A la mañana siguiente LaCava esperaba a Powell, pero este nunca llegó. Solamente llegó un telegrama: “Creo que anoche encontramos a Godfrey… pero perdimos a Powell. Te veo mañana.” Por su parte, Lombard comenzó el rodaje con sus usuales bromas y sus constantes lisuras que repetía en medio de escenas cuando no se sentía totalmente confiada con el producto final. A ello se le sumó los constantes cambios en medio del rodaje, lo que provocaba la improvisación por parte de los actores y la búsqueda de frases hilarantes en pleno proceso de creación. Al Servicio de las Damas es la exploración de un producto genuino en sus propias bases, implicando las connotaciones sociales y los delirios de la llamada clase alta. Con notables escenas y frases que perduran, la película de LaCava logra imponerse como la autenticidad lograda por el valor de sus miembros.




Datos.

Título Original: My Man Godfrey
Dirección: Gregory LaCava
Año: 1936
País: Estados Unidos
Intérpretes: William Powell, Carole Lombard, Alice Brady, Gail Patrick, Eugene Palette, Alan Mowbray, Mischa Auer
Duración: 94 min.