miércoles, 14 de marzo de 2012


CARTA A TRES ESPOSAS



Intro.

Una mujer tiene en su poder un instinto destructivo. Una bella mujer puede moldear a su parecer todo aquello que toca. Y cuando toca una fibra sensible, la incertidumbre y el caos son parte del juego. Contemplar las hormigas. Mantener el fuego. Endulzar la rama. Todo ello para probar que es posible lograr todo lo que planea. Todo ello para probar que es un ser individual capaz de concretar… concretar todo en una sola carta. El poder de la palabra. La belleza de su ortografía. La delicadeza de su voz en el ambiente, como si nunca nos hubiera abandonada. El meticuloso empleo de palabras armoniosas que buscan sensibilizarnos y aterrarnos ante el desliz más sinvergüenza. Todo ello con la pequeña noción de algo tan práctico, de algo que ha venido ocurriendo desde comienzos de la humanidad y que el orgullo cubre en una sarcástica sonrisa. Una mujer bella ha logrado una vez más alterar los sentidos. Una mujer bella logra ser una vez más el centro de atención. Pero para ella esto no es novedad, es la cotidiana manera de vivir cuando eres joven y hermosa, cuando eres algo que todo el mundo quiere ser, lo que todo el mundo envidia cuando van a dormir.




Cuerpo.

El director, guionista y productor americano Joseph L. Mankiewicz es mundialmente conocido por Eva al Desnudo, gozando a mediados de los años cuarenta hasta finales de los cincuenta en ser uno de los artistas más prolíficos de Hollywood. Con una gran labor durante años en el medio, sería en 1946 donde comenzaría su exitosa relación junto a la 20th Century Fox, compañía con la cual saldría del anonimato y cuyo vínculo duraría hasta comienzos de los sesenta. Esta unión culminaría estrepitosamente con Cleopatra (1963), el cual terminaría siendo el proyecto más funesto en la historia de Mankiewicz, del estudio y del cine mundial. Cleopatra es la película más cara de la historia del cine, llevando casi a la bancarrota al estudio y desprestigiando a su director. Aún así, Mankiewicz se mantendría en el medio en sus diferentes capacidades logrando algunos triunfos más.



Con una gran capacidad narrativa, Mankiewicz se asociaría con Vera Caspary para la adaptación de su proyecto de 1949. Se trataba de la novela Carta a Cinco Esposas de John Klempner. Para poder lograr la adaptación, era necesario que la película sea más corta y el proyecto se tituló Carta a Cuatro Esposas. La expectativa por el filme hizo que muchas estrellas fueran parte del reparto ante de comenzar a filmar. Así, Gene Tierney, Linda Darnell, Maureen O’Hara, Dorothy McGuire y Alice Faye fueron asignadas a finales de 1946. El proyecto siguió dando vueltas y cuando Mankiewicz retomó el guión, Anne Baxter había sido contratada para hacer el papel de Martha. Zanuck, la cabeza de 20th Century Fox, encontró la parte de Baxter poco atrayente en comparación con las otras y decidió eliminar su rol. Así, el proyecto quedó en Carta a Tres Esposas. Hubo muchísimos cambios con respecto a la novela, pero gracias a Mankiewicz el interés se mantuvo, logrando un éxito de taquilla así como los premios Oscar por Mejor Director y Mejor Guión.



Las actrices designadas para los roles serían Jeanne Crain, Linda Darnell y Ann Sothern. Dichas actrices tenían un recorrido interesante en Hollywood y las tres serían apreciadas por sus roles en estas películas. Jeanne Crain comenzaría su carrera a mediados de los cuarenta logrando establecerse gracias a roles importantes que exaltaban su capacidad actoral y su belleza como Que el Cielo la Juzgue (1945) y Pinky (1949), entre los más destacados. Linda Darnell sería una niña con gran talento y belleza, modelando desde corta edad y teniendo que mentir sobre su edad para ser contratada por los estudios en su adolescencia. Su carrera estaría caracterizada por grandes actuaciones en momento claves, sin una continuidad o apoyo de los estudios para establecerse totalmente. Sus primeros logros serían junto a su coestrella Tyrone Power y posteriormente algunos trabajos logrados gracias a Mankiewicz. Por su parte, Ann Sothern sería una actriz bastante requerida en los años treinta pero en roles secundarios o roles principales de poco interés. Tuvo ciertos triunfos, como en esta película de Mankiewicz, pero nunca logrando el resplandor de otras estrellas. Su labor en radio y televisión fue también reconocida.



Carta a Tres Esposas comparte una narrativa interesante en la dirección de Mankiewicz. Un halo de misterio fortalecido por el conocimiento del contexto y de los personajes, se ve acompañado con la información que poco a poco va revelándonos la trama. Carta a Tres Esposas y Eva al Desnudo son los mejores ejemplos de Mankiewicz como director y como guionista. El misterio que se mantiene durante todo el filme, el flashback como un medio de información, que nos revelan el carácter de los personajes y nos van encaminando a un gran final, los usos de los espacios y de los momentos, entre otros, son los signos notables de un realizador que busca controlar los detalles y los grandes acontecimientos. A ello se le añade a Mankiewicz el ser un gran director de actores de caracter logrando cumplir con sus mejores actuaciones. Es así como en el departamento de actuación, las tres actrices cumplen un rol soberbio apoyados de unos enormes actores de reparto como lo son Kirk Douglas, Connie Gilchrist y Paul Douglas, en su primera actuación. A ellos se les también una inmensa Thelma Ritter, acostumbrada a roles secundarios de gran medida. Celeste Holm culmina el reparto, como la sensual voz de Addie Ross.




Datos.

Título Original: A Letter to Three Wives
Dirección: Joseph L. Mankiewicz
Año: 1949
País: Estados Unidos
Intérpretes: Jeanne Crain, Linda Darnell, Ann Sothern, Kirk Douglas, Jeffrey Lynn, Paul Douglas, Thelma Ritter, Barbara Lawrence, Connie Gilchrist, Florence Bates, Hobart Cavanaugh, Celeste Holm
Duración: 103 min.

viernes, 9 de marzo de 2012


ANDREI RUBLEV



Intro.

Dios te observa. Los seres humanos te observan. ¿Tú tratas de representar la humanidad o la divinidad? Ante cualquiera de estos elementos pareces algo perdido, fuera de tu contexto. Y es así de extraño cuando no pareces pertenecer, cuando no pareces encontrar ese vínculo que deberías tener cuando sangras una sustancia similar o cuando tiemblas ante lo desconocido. En tus manos esta la dichosa respuesta. Cuando la encuentras la dibujas pero cuando ves el dibujo no ves nada. No encuentras respuesta, no reconoces el significado del arte y no puedes pronunciar aquello que has creado. Te detienes. Pasan años antes que vuelvas a pintar y cuando por fin decides hacerlo una vez más… el resultado es el mismo. Así te haces anciano e inútil. ¿Qué significa la vejez? Ya no puedes estar seguro de nada. Tus hijos no quieren conocer respuestas. Tus nietos no quieren conocer preguntas. Tú sigues con las mismas dudas existenciales. Y a nadie parece importarle. A nadie parece importarle porqué y para qué viven. Son simples años vacíos acreditados a una raza que no entiende porqué no termina de extinguirse.




Cuerpo.

Andrei Tarkovsky es uno de esos artistas irrepetibles, incomparables, con una firma propia que hacen del cine de autor uno de los más respetados dentro del séptimo arte. Al igual que Kurosawa, Hitchcock o Ford, por nombrar algunos, Tarkovsky es un director de propias técnicas y cuya relación con el arte parte de una intención propia y original, marcando un antes y un después de su cinematografía. El director sueco Ingmar Bergman era un admirador total de Tarkovsky, considerándolo el mejor director de todos los tiempos debido al uso de un nuevo lenguaje cinematográfico, innovador y consciente del cine como expresión artística. A pesar de los elogios de sus pares y de la crítica especializada, Tarkovsky tendría una gran dificultad con la censura en la Unión Soviética y al igual que muchos directores de este país tuvo que tratar con sabotajes, cortes de presupuesto, falta de distribución y recortes de sus filmes, entre otras cosas. Tarkovsky dirigiría solamente siete largometrajes, siendo Andrei Rublev uno de los más perjudicados de todos ellos.



Andrei Rublev fue tomado a partir de una idea en general: hacer una película sobre una figura de la Unión Soviética de la cual no se conociera mucho, evitando así en parte a los censores y a su falta de creatividad. Eisenstein ya lo había hecho con su película Alexander Nevsky obteniendo grandes resultados. Tarkovsky utilizaría también el tiempo en donde vive Rublev como parte de una denuncia contra el artista, su creatividad y la política alrededor de ello. Pero el problema de Andrei Rublev empezó desde un principio. El guión sería escrito por Tarkovsky y Andrei Konchalovsky, futuro director, a través de dos años de investigaciones en arte y en el tiempo medieval. El guión sería publicado en una revista de cine, llegando a tener bastante notoriedad y crítica debido a su alejamiento con la historia. La controversia estaba formada. Al comenzar la producción, el presupuesto sería cortado abruptamente teniendo que eliminar un número de escenas y teniendo que lidiar con un número de oposiciones en diferentes aspectos.



Cuando Tarkovsky finalizó Andrei Rublev en 1966 la película contaba con tres horas y veinticinco minutos. Para los distribuidores esto fue inaceptable, más aún si se tomaba en cuenta los actos de violencia y desnudez. La manera como fue tomada la vida del famoso pintor medieval mostraba temáticas existenciales y subrayaba sobre la condición del artista y del ser humano. El filme era visto como negativo por parte del gobierno y tardaría cinco años antes de ser estrenada en la Unión Soviética. La película sería invitada por el Festival de Cannes en 1967 pero las autoridades argumentaron que la película aún no se había finalizado. Dos años más tarde fue nuevamente invitada y las autoridades aceptaron bajo la condición que estuviera fuera de competencia siendo estrenada una sola vez, a las cuatro de la mañana del último día del festival. Aún así, el público se acercó a verla y tuvo un gran impacto ganando el premio FIPRESCI, entregado por la crítica especializada. Las autoridades soviéticas buscaron impedir dicha nominación y su futura distribución en Francia, pero los derechos de la película en dicho país ya estaban arreglados. La película ganaría diversos premios y se convertiría en un filme de gran relevancia artística.



Andrei Rublev estaría dividida en siete partes, además de contar con un prólogo y un epílogo. Tarkovsky tuvo que hacer en su tiempo un corte de veinte minutos a la película aceptando dicha versión como la más adecuada. Recién en 1999 la película sería restaurada a su metraje original. Las partes de la película muestran aspectos del tiempo medieval y las diferentes facetas del arte a partir de personajes, artistas todos, con diferentes nociones de la labor que ejercen. Así, el personaje de Andrei Rublev experimentará un cambio en su filosofía y su relación con Dios a partir de las diferentes influencias durante su vida. La película no busca de ser del todo biográfica, ya que toma fragmentos algo conocidos de la vida de Rublev y los expande y noveliza para entender la concepción del arte por parte de Tarkovsky. Mucha controversia se genera así de las libertades tomadas por Tarkovsky, como lo sería la crueldad contra los animales, ejemplos que Tarkovsky tuvo que defender a partir de precisiones puntuales con respecto a dichas tomas. La desnudez y las implicancias sexuales también fueron tema de debate, provocando versiones de la película donde la mutilación de escenas fue algo frecuente. La violencia también aparecería como algo negativo, sobretodo cuando se trataba en cuestionamiento a las autoridades y al abuso de poder.



Andrei Rublev es un trabajo concientizado, calculado y equilibrado por uno de los directores más inteligentes y filosóficos de su medio. Tarkovsky no se cubre de lo biográfico o de lo histórico para crear sino que es un apoyo más dentro de su mundo perfecto de hacer cine. Sus esquemas implican la naturaleza a partir de los ejemplos dados por plantas y animales, en la mortalidad a partir de la profundidad mostrada por sus personajes con su silencio y sus actos, en el arte como parte de escenas construidas a medida y como parte del movimiento estilístico que acompaña a su producción, por nombrar algunos motivos del director soviético. Al igual que Bergman, Tarkovsky muestra una intencionalidad y una profundización a partir de su propia firma, algo difícil de lograr en un medio de diversas estructuras narrativas así como visuales. Inclusive para su tiempo la originalidad y la aceptación eran algo difíciles de concretar, solamente se podía hacer a partir de nombramientos personales que requerían de gran sacrifico, y en el caso específico de Tarkovsky un hombre estudioso que aplicó todo lo aprendido, lidiar con la política de su país le restaría espacio y tiempo, y es por ello que sus pocos largometrajes son sumamente valiosos porque demuestran a un director en plena madurez y en gran control. Desde La Infancia de Iván en 1962 hasta El Sacrificio en 1986, sus siete largometrajes tienen su imponente firma siendo una de las referencias principales para apreciar el cine como la complejidad de un trabajo depurado y serio.




Datos.

Título Original: Andrey Rublyov
Dirección: Andrei Tarkovsky
Año: 1971
País: Unión Soviética
Intérpretes: Anatoliy Solonitsyn, Ivan Lapikov, Nikolai Grinko, Nikolai Sergeyev, Irma Raush, Nikolay Burlyaev, Yuri Nazarov, Yuri Nikulin, Rolan Bykov, Nikolai Grabbe, Mikhail Kononov, Stepan Krylov, Irina Miroshnichenko, Bolot Beyshenaliyev
Duración: 205 min.

martes, 6 de marzo de 2012


CUANDO LAS GRULLAS VUELAN



Intro.

La quietud del cielo interrumpida por el vuelo de extrañas aves oscuras. Levantamos el rostro y nos preguntamos por significados, nos preguntamos por la sensación nuestra cuando vemos extrañas aves oscuras. Tristeza. Melancolía. Existencia. Resignación. Lucha. Orgullo. Cuando nuestras miradas vuelven al mortal terreno debemos dejar las sensaciones y empezar a pensar, pensar en sobrevivir, pensar en pelear. Toda realidad aparece inestable y cambiante, todo aquello que nos cobija es más tarde nuestro dolor y aquello que desconocemos termina siendo nuestro mejor refugio. Podemos tener creencias, religiones y filosofías a nuestro lado, pero ante la guerra o somos una agitada respiración o no somos respiración del todo. Así de sencillo, así de crudo. Y podemos seguir mirando al cielo y creer que podemos ser una extraña ave oscura surcando lentamente por el cielo para más tarde desaparecer.




Cuerpo.

Mikhail Kalatozov es uno de esos novedosos rostros del cine soviético a finales de los años cincuenta. Si bien tiene algunos largometrajes de gran logro en su carrera, Cuando las Grullas Vuelan se convertiría en su obra cumbre creando una relación de creador-creación difícil de separar. La película ganaría La Palma de Oro en el Festival de Cannes en 1958, convirtiéndose en la única película soviética en lograr dicho galardón. Debido a su experimentación y a la censura, Kalatozov tendrá en su haber solo veinte proyectos, junto a documentales y cortos, dirigiendo en los años cincuentas y sesentas solamente ocho películas. Moriría en 1973 a los 69 años.



Cuando las Grullas Vuelan cuenta con la maestría de un Kalatozov influenciado por sus primeros trabajos en los documentales y en las películas de propaganda. Apoyado en su cinematógrafo Sergei Urusevsky, Kalatozov crea un ambiente plagado de poética y combinándolo con la realidad de la guerra. Dentro de sus medios experimentales, Kalatozov resaltaría al personaje femenino, la heroína, como un ser netamente humano interpretado por Tatyana Samojlova y que se convertiría en un icono para el cine soviético. Una heroína que ejemplifica el sentir de una nación hizo de Samojlova un éxito total, convirtiendo a la joven actriz en alguien muy cotizada pero que se negaría a actuar en Estados Unidos o Europa en cierta medida por evitar conflictos con su propio país. Samojlova recibiría un premio especial en Cannes destacando posteriormente en otra producción de Kalatozov, La Carta no Recibida (1959) y en la versión de Alexander Zarkhi de Anna Karenina (1967).



Cuando las Grullas Vuelan cuenta con un fondo y una forma precisa. El mensaje y la perspectiva del director con respecto a la guerra es el lado humano que mueve a dicha producción amparado en notables actuaciones y en el simbolismo logrado por un hecho bélico que dejó heridas abiertas en todo el pueblo soviético, pero que debió de subsanarse para el bien y el progreso del país. Si bien ello puede nombrarse como algo resultadista dentro de la lógica de las guerras, es preciso entender dicha interpretación como una fuente de identificación y de nacionalismo que impera por encima de todo, a partir de comprender el sufrimiento y la pérdida, y como la fortaleza se crea como propia e individual antes que como un acto globalizador. Y ello también se logra gracias a la cámara de Urusevsky, quien tendría una relación laboral con Kalatozov durante años. La forma de mostrar dicha historia logra motivar, excitar y mover el sentimentalismo. Con choques furiosos de una cámara tergiversando la imagen, con la negación de una laboriosa edición suplantándola con tomas extensas que buscan el rostro de sus personajes y sus vacíos conceptuales, la película logra un balance extraordinario. La realidad y sus interpretaciones gracias al uso de la cámara nos dejan un sabor de romanticismo, de todo tiempo pasado siendo mejor que el momento que vivimos, y del valor humano luchando y sobreponiéndose ante cada dificultad.




Datos.

Título Original: Letyat Zhuravli
Dirección: Mikhail Kalatozov
Año: 1957
País: Unión Soviética
Intérpretes: Tatyana Samojlova, Aleksey Batalov, Vasili Merkuryev, Alexander Shvorin, Svetlana Kharitonova, Konstantin Nikitin, Valentin Zubkov
Duración: 97 min.

viernes, 2 de marzo de 2012


EL GATOPARDO



Intro.

La estructura de una nación está integrada por grandes hombres y grandes apellidos. El tiempo forja estrategias y alianzas que promueven la estabilidad de dicha nación, pero el proceso de adaptación en cuanto a nuevas corrientes parece destruir cualquier pacto previo. Es la estabilidad de los nuevos progresos. Es la estabilidad desde diferentes perspectivas. Es destruir todo para acomodarlo de la misma manera. Es insistir sobre un punto cuando no se está haciendo nada. Y en todos estos actos, hombres quedan como parte de un pasado sin aparente influencia. Hombres del pasado hablan y rezan. Hombres del pasado escuchan nuestros pasos y murmuran aquello que no sabemos y que divulgamos como los nuevos descubrimientos.




Cuerpo.

Luchino Visconti comenzaría su carrera como asistente de Jean Renoir y su primer trabajo como director sería Obsesión (1943), la primera muestra de lo que se reconocería como el neorrealismo italiano. Su trabajo dividido entre el cine y la ópera nos muestra una filmografía corta como director en donde se debate entre primeros ejemplos del neorrealismo y próximas entregas que buscan desasociarse de sus previos lineamientos. Los años sesenta en el trabajo de Visconti comenzarían con una “vuelta” al neorealismo con Rocco y sus Hermanos, película de alta calidad y que es una primera muestra del cine dedicado de Visconti.



La única novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, El Gatopardo, se convertiría en el objeto de trabajo de Visconti. El escritor siciliano terminaría su novela en 1956 y fue rechazado dos veces para la publicación del libro. Un año después Lampedusa fue diagnosticado con cáncer y moriría sin ver publicada su novela. En 1958 se realizó la publicación ganando la admiración de muchos pero siendo también criticada por algunos estudiosos de los altos círculos. La popularidad del libro de Lampedusa llegó hasta Visconti, quien sabría perfectamente la dificultad de recrear en el cine una obra de dichas dimensiones. El guión sería escrito por el mismo Visconti con la colaboración de Pasquale Festa Campanile, Enrico Medioli, Massimo Franciosa y Suso Cecchi d’Amico. Buscando una adaptación bastante literal, Visconti con su grupo sería bastante detallista necesitando colaboraciones necesarias en dicho proyecto.



El presupuesto para tamaña empresa demandaba que las ganancias del filme debían ser aseguradas y para ello se decidió contar con un elenco internacional, buscando así réditos en distintos mercados. Para el papel principal del Príncipe de Salina, Visconti decidió elegir al gran actor ruso Nikolai Cherkasov, actor principal de las películas habladas de Eisenstein. Pero Cherkasov estaba con problemas de salud y no pudo ser parte del elenco. Entonces, Visconti se decidió por el actor inglés Laurence Olivier. Debido a proyectos previamente establecidos, Olivier tuvo que alejarse del proyecto. Los productores decidieron solucionar el problema contratando a la estrella americana Burt Lancaster sin consultar al director. Visconti denigró dicha propuesta y hubo bastante tensión entre ambos, pero después de entablar mayor relación llegaron a un mutuo acuerdo. Lancaster y Visconti se convertirían en grandes amigos hasta la muerte del director en 1976.



Junto a Lancaster y representando a Francia se encuentran los actores Alain Delon, Serge Reggiani y Pierre Clémenti, mientras que el reparto es completado por actores italianos destacando la bella Claudia Cardinale, Paolo Stoppa, Romolo Valli, Terence Hill, entre otros. Es así como Estados Unidos, Francia e Italia tuvieron un acceso exclusivo a la película, pero esto también conllevó a diferentes versiones según los productores. La versión original en italiano, bajo la productora Titanus, constaba de 205 minutos pero fue vista como un exceso, así que Visconti hizo una nueva versión de 185 minutos. La productora francesa Pathé Cinéma hizo una versión de 195 minutos en francés con las voces originales de Alain Delon y Serge Reggiani. Por su parte, 20th Century Fox haría su propia versión con la voz original de Burt Lancaster de 161 minutos. Visconti terminaría odiando y maldiciendo la versión americana debido a los cortes que cambiaba ciertos aspectos importantes de la película.



El Gatopardo se centra en la vida del príncipe Fabrizio Salina y como los cambios políticos y sociales ocurren en su entorno, teniendo que adaptarse y cambiar para poder sobrevivir. Sincronizada en detalles de vestuario y escenografía, el filme es una pintura recreada por el maestro Visconti y liderada por un inmenso Lancaster. La introducción de personajes y de momentos tiene un estilo calmo y armónico, resaltando a Visconti como un estudioso en este tipo de producciones y cuya medición culminará en un increíble baile cuya duración es aproximadamente de cuarenta minutos. Lancaster, Delon y Cardinale, quien terminó con heridas en la espalda y los pies debido a las vestimentas en la escena del baile, cumplen un rol impresionante formando parte de la historia del cine, a pesar que dichos tres protagonistas ya contaban con una fama considerable. El Gatopardo es un clásico en toda medida, gracias a la sofisticación impuesta por su director, influenciado notoriamente por el teatro y la ópera, y que a pesar de los moldes creados por el cine logra imponer su fuerza y su temperamento para mantener la tradición de un cine de autor, propio y descomprometido.




Datos.

Título Original: Il Gattopardo
Dirección: Luchino Visconti
Año: 1963
País: Italia
Intérpretes: Burt Lancaster, Claudia Cardinale, Alain Delon, Serge Reggiani, Paolo Stoppa, Rina Morelli, Mario Girotti, Romolo Valli, Terence Hill, Pierre Clémenti, Lucilla Morliacchi, Giuliano Gemma, Ida Galli, Ottavia Piccolo, Carlo Valenzano, Brook Fuller, Ana Maria Bottini
Duración: 205 min.