jueves, 9 de octubre de 2014



QUE BELLO ES VIVIR





Intro.

Es una vida maravillosa. Entender como nacemos y nos convertimos en esos seres humanos tan propios. Entender la simpleza y la complejidad dentro de uno solo. Poder observar nuestros dedos y contarlos, cuando tenemos cinco años y cuando tenemos ochenta años. Y es increíble lo poco que cambia el mundo. Y es increíble lo rápido que cambia el mundo. El mundo se detiene cuando amas. El mundo avanza con la violencia de nuestro progreso. Imaginamos todas las posibilidades con respecto a nuestras decisiones. Y retrocedemos o avanzamos. O estamos estáticos. Podemos aburrirnos frente a una pantalla, divertirnos escuchando una radio y sonriendo mientras caminamos por las calles. Pero no sabemos absolutamente nada de la vida. Aunque en ocasiones precisas… lo sabemos absolutamente todo. Ello nos crea un miedo. Una sonrisa. Felicidad. Amor. Eternidad. Es realmente una vida maravillosa.






Cuerpo.

No se pueden hacer películas como las hacía Frank Capra. Un director irrepetible en el cine se apoyaba en el espíritu americano y en los valores inherentes del ser humano. Capra exaltaba estos conceptos bajo el entendimiento que no importando los obstáculos, las personas lograrían triunfar más allá de deseos individuales y de su propia condición, para demostrar que los seres humanos podemos hacer un mundo mejor a partir de nuestro sacrificio. Incluso en los años treinta y cuarenta, y con las dificultades de la guerra y política nacional e internacional, Capra era creador de un cine de esperanza, logrando superar el cinismo de su época y la problemática del día a día en un mundo cada vez más mercantilista.





Un joven y notable director de comedias, Capra fue incluyendo en este repertorio ciertas problemáticas en donde sus personajes debían lidiar con cuestiones morales y éticas. Paulatinamente fue convirtiendo el problema social como parte de sus producciones, resaltando así el valor del ser humano al tomar las decisiones correctas y apoyar a su prójimo. Capra era claramente un idealista en cuanto a los valores en Estados Unidos, sobre todo siendo italiano, un extranjero que si bien vivió desde su niñez en Estados Unidos, tenía la visión, al vivir en un ghetto italiano, de como eran las costumbres americanas y cuan cerca y distante se encontraba de estas. Estas influencias servirían más tarde en todo su cuerpo de trabajo y en su decisión a comienzos de los cuarenta de enlistarse en el ejército a los 44 años, cuatro días después de los ataques de Pearl Harbor. Capra toma esta decisión teniendo una carrera como uno de los directores más reconocidos de Hollywood, fama que no volvería a recuperar.





Capra se mantuvo ligado al conflicto bélico durante su duración creando uno de los documentales más aclamados sobre la guerra, Why We Fight, contribuyendo a ensalzar el espíritu de los soldados americanos y de otros países. Acabada la guerra, Capra crearía su propio estudio independiente, el cual solamente produciría Que Bello es Vivir. La película sería poco apreciada por el público en su estreno, pero alabada por la crítica, siendo nominada a cinco premios de la Academia. Que Bello es Vivir lograría ser una película de culto. Su temática lograría sobrepasar su estreno y se convertiría en la película más emblemática de Capra y la más recordada en cuanto a las épocas navideñas. El inicial escepticismo creado a partir de una historia algo cándida fue superado por su toque esperanzador, destacando el sacrificio y la lucha humana, algo que había rendido totalmente en las producciones de Capra antes de la guerra.





Que Bello es Vivir parte del cuento El Mejor Regalo de Philip van Doren Stern. La adaptación estaría a cargo de Capra, quien a pesar de previos intentos sí vio el potencial para hacer el filme junto a Francis Goodrich, Albert Hackett y Jo Swerling. Muchos actores que formaron parte de las previas producciones de Capra se hicieron presentes. En el rol estelar destaca James Stewart. Uno de los actores más reconocidos de su tiempo, Stewart nos brinda una performance entera, considerando esta su película favorita. Stewart es uno de los grandes actores del cine norteamericano, logrando imponer su imagen dentro de diferentes rubros y siendo uno de los actores favoritos de renombrados como Capra, Anthony Mann, Alfred Hitchcock, entre otros. Su coprotagonista es Donna Reed, en uno de sus papeles más recordados. La actriz americana ganaría un Oscar en 1953 por De Aquí a la Eternidad y se desenvolvería en su propio show televisivo durante gran parte de los años sesenta.





El reparto se completa com un gran grupo de actores. Lionel Barrymore es Potter en un rol pensado gracias a sus dramatizaciones en radio como Mr. Scrooge. Para ese momento el gran actor ya se encontraba incapacitado y en silla de ruedas, pero estas actuaciones posteriores no disminuyeron el gran trabajo de Barrymore en pantalla. Thomas Mitchell es el olvidadizo tío de George Bailey. Un gran actor de reparto que incluye prestigiosas producciones, Mitchell es muy recordado por esta película siendo el primer actor en ganar un Oscar, un Emmy y un Tony. El rol de Clarence Odbody recayó en Henry Travers. El actor inglés de teatro se mudó a Estados Unidos a comienzos de los treinta y encontró roles en Hollywood hasta finales de los cuarenta. Este papel es su más recordado y sería nominado al Oscar por su papel en Ms. Miniver (1942). En pequeños roles podemos ver a otros actores reconocidos como Ward Bond, Gloria Grahame, H. B. Warner, Beulah Bondi, Frank Faylen, entre otros.





Que Bello es Vivir es una combinación entre la inocencia y un toque gélido de realidad. En apariencia es una película con valores de una sociedad inclusive más remota que 1946, pero su mensaje y su reinterpretación a partir del cuento de van Doren Stern es una técnica trabajada y aprendida por Capra. El genio italiano paulatinamente construye lo que es un trabajo a medida. El director nos envuelve en la historia con brillantez, nos otorga pequeños detalles que serán necesarios mientras la historia mantenga su desarrollo y no escatima en el tiempo, sino en la necesidad de mostrar partes de la historia que reflejarán sobre las importantes decisiones de sus personajes, creando así una atmósfera de control y de controlada expansión, lo cual nos centrará en la clave de la película, en esa decisión a tomar por el personaje principal y como esta es parte lógica de todos los actos previos. Capra no solo maneja esta trama de manera estilística, sino que rompe un poco el sistema de realidad, con personajes extremos, en cuanto  a frialdad y nobleza, pero cuyas motivaciones funcionan debido a la atmósfera recreada por su director. Que Bello es Vivir es considerada un clásico y una de las películas más logradas de todos los tiempos, siendo televisada todos los años durante las épocas navideñas y cuyo emblemático mensaje sigue inspirando y produciendo dudas, incluso en una realidad tan distante como la nuestra: ¿Y si decidimos pensar en nuestros prójimos?





Datos.

Título Original: It’s a Wonderful Life
Dirección: Frank Capra
Año: 1946
País: Estados Unidos
Intérpretes: James Stewart, Donna Reed, Henry Travers, Lionel Barrymore, Thomas Mitchell, Beulah Bondi, Frank Faylen, Ward Bond, Gloria Grahame, H. B. Warner, Todd Karns, Samuel S. Hinds, Lillian Randolph, Mary Treen, Frank Albertson
Duración: 130 min.


lunes, 6 de octubre de 2014


PERSONA




Intro.

Hay una persona en una habitación. Y a veces nos preguntamos si estamos solos. Si al pronunciar una palabra nos encontramos con un receptor entonces, ¿quiénes somos en todo momento? ¿Podemos practicar frases en el viento o a todo conocimiento existe un nombre y un rótulo? Y cuando puedes pronunciar algo finalmente se siente vacío. Se siente irreal. Se siente fingido. Pero es lo único que nos mantiene unidos. Y entre todas las imágenes que aparecen y que destruyen todos los carretes de películas me pregunto sobre el contenido de tu alma y de como una persona puede significar absolutamente nada.






Cuerpo.

Persona es considerado como uno de los trabajos maestros del siglo XX en el cine. Bergman era un director sueco que había logrado gracias a su vasta filmografía una narrativa propia, siendo considerado uno de los directores más talentosos de su tiempo y el mejor director de su país. La calidad de Persona ha llevado a múltiples interpretaciones y a ser considerado un drama psicológico, el cual ha derivado a diferentes estudios. A diferencia de otras entregas de Bergman, como Las Fresas Salvajes o El Séptimo Sello, el eje del tema no parece tan claro y la temática no es tan gratuita, haciendo de esta un difícil trabajo de interpretación al no seguir una línea lógica acostumbrada por el director o por cualquier otro trabajo.





El mismo Bergman señala a Persona como una salvación dentro de su carrera y uno de esos pocos momentos en los cuales buscó ir al límite en cuanto a lo que podía filmar y narrar, y no dejarse llevar por la censura o por los resultados económicos y de popularidad que pudiera lograrse. Así, Persona nace de un momento de malestar, según cuenta el director, en donde debido a una dolencia se le fue administrado un sedante, el cual tuvo el efecto en él de no poder distinguir la realidad y los sueños, creándole la extraña duda de si ello podría plasmarse en pantalla. Rápidamente este problema lo trasmitió en otro paralelo: la realidad y el cine, en cuanto estas dos fuentes podrían intercambiarse dentro de la pantalla y crear así otra dualidad. Es así como la película parece basarse en dualidades a todo nivel sin mayor claridad de la intencionalidad de estos.





La película cuenta exactamente con cinco actores, de los cuales tres son totalmente secundarios y donde la historia se basa en sus dos actrices principales, Liv Ullmann y Bibi Andersson. Ullmann no es solamente una de las musas de Bergman, sino su compañera y una de sus más grandes colaboradoras. Persona fue su primera colaboración, la cual se debió a un encuentro fortuito de Bergman con la actriz Bibi Andersson, en donde él encontró una cierta similitud entre las dos actrices. Dicha colaboración sería muy aclamada hasta finales de los años setenta en donde producirían obras importantes. Por su parte, Bibi Andersson sería una de las regulares de Bergman desde sus comienzos. Debutó a los 15 años bajo las órdenes del director sueco y sería parte de sus más grandes obras desde los años cincuenta hasta los setenta. Andersson fue parte de un grupo de actores habituales a Bergman y cuya funcionalidad fue incrementando a medida que el genio sueco empezó a deslumbrar al mundo en 1957 cono dos de sus películas trascendentales como Las Fresas Salvajes y El Séptimo Sello. Su colaboración y su interpretación en Persona la harían famosa, logrando actuar en diferentes producciones en Estados Unidos y Europa.





Gracias a la búsqueda de experimentación y trascendencia, Bergman rompe la narrativa tradicional, promoviendo al proceso de filmación como parte de la historia y no justificándose más que en imágenes que cual poema buscan exaltar sentidos y formar interpretaciones una sobre otra. Debido a ello también la censura fue parte de la película. La imagen gráfica de un pene erecto fue cortada de la película y un relato sexual por parte del personaje de Bibi Andersson fue bastante alterado en las traducciones. Bergman no buscaba esencialmente enfrentarse con la censura pero buscaba un proyecto propio que pudiera llegar a ciertos extremos, romper la barrera entre historia y filmación, e insistir en el tema de la dualidad a partir de diferentes ópticas. La película sería seleccionada para el Oscar pero terminaría siendo rechazada como posible candidata.





En Persona nos encontramos ante dos personajes y una dualidad. ¿Existen estas dos personas? ¿Dónde termina una y comienza la otra? ¿Qué significa el silencio y la necesidad de habla? Bergman se apoya incluso en un parecido físico entre Ullmann y Andersson como detalle curioso. El tema de la dualidad es revisado hasta la saciedad, incluso en pequeños detalles que permanecen como un recordatorio que no estamos ante un drama psicológico de gratuito desenvolvimiento. Persona lucha por su complejidad, por la necesidad de reinterpretarse a cada momento y por esa falta de compromiso ante el espectador, la narrativa tradicional y la censura. Ingeniosamente Bergman logra colocar pequeños pedazos de historia como parte de actos radicales, ya sea en la inmolación del monje budista Quang Duc, la famosa foto de un niño judío siendo apuntado por un nazi, el libro Un Héroe de Nuestro Tiempo de Mikhail Lermontov, la imagen de Electra, entre otras. Bergman no deja espacio para el flujo de ideas dispares, él proyecta una ideología y la expande hasta sus límites con delicadeza y al mismo tiempo con fiereza, proponiendo un filme de constante análisis y contemplación. Es así como Persona se ha convertido en uno de sus más logrados productos.






Datos.

Título Original: Persona
Dirección: Ingmar Bergman
Año: 1966
País: Suecia
Intérpretes: Bibi Andersson, Liv Ullmann, Margaretha Krook, Gunnar Björnstrand, Jörgen Lindström
Duración: 84 min.

miércoles, 1 de octubre de 2014


M, EL VAMPIRO DE DUSSERDORF





Intro.

Los juegos de niños siempre terminan. Los juegos de niños pertenecen a una época determinada. Después de ello toda la inocencia ha acabado. Es allí donde todos los demonios de juventud despiertan para destruir lo poco que podemos construir. A veces es una M en la espalda. A veces es un caramelo en una pequeña mano. A veces un globo que se pierde en lo alto. Y después la destrucción aparece en nuestras manos. Todo en nuestras manos y no podemos entender, es un tiempo que está más allá de nuestra comprensión. Podemos querer intentar una nueva expresión pero es nuestro rostro el que se antepone ante todos los cambios y todas las modificaciones. Estamos perdiendo tiempo porque debemos encontrar a alguien. Estamos perdiendo tiempo porque años están desapareciendo. En una ciudad que es todas las ciudades encontrar a alguien es tan complicado… como retroceder a los juegos de niños.






Cuerpo.

El maestro Fritz Lang creo desde mediados de los años diez un número de películas en su etapa muda de una calidad incomparable. Apoyado en el renacer del cine alemán y a través de la corriente del expresionismo, Lang fue un constructor dedicado, cuya habilidad fue creciendo paulatinamente con técnicas novedosas, experimentación y un detalle para reinterpretar sus propias historias al cine de manera brillante. Parte de este gran proceso, sería vital la colaboración en los guiones de su esposa Thea von Harbou. Ambos empezarían esta unión a comienzos de los años veinte logrando grandes éxitos que llegarían a toda su cumbre con Metropolis. Su capacidad para crear historias importantes para Alemania y para el cine mundial hicieron que Lang se sintiera cómodo con el proceso de creación y con sus colaboradores… pero el mundo del cine tendría un cambio inevitable en la vida de todos.







Lang fue muy reacio a crear su primera película hablada, pero cuando debió hacerlo en 1931, se refirió que lo haría a partir de su propia visión, “como si fuera muda”. La creación de M, El Vampiro de Dusserdorf se convertiría en una obra maestra, creando precedentes en el mundo del cine y por lo cual Lang la consideraría su mejor película. Para esta ocasión, Lang había decidido hacer una película sobre la vida de un asesino en serie, algo que sucedía en varias ciudades de Alemania en esos momentos. Para ello, publicó un anuncio en el periódico revelando las intenciones de su siguiente proyecto. La noticia no fue muy bien tomada por el partido nazi, quienes no permitirían a Lang llevar a cabo dicho proyecto. Así mismo, el director austríaco recibió varias misivas con amenazas de muerte. Lang tuvo que dejar los estudios de UFA (principal estudio alemán controlado por el partido) y hacer su obra por Nero-Film. Lang se dedicaría a fondo a su película al visitar institutos mentales, hablar con asesinos e incluso, tener entre su reparto a verdaderos criminales, quienes finalizada la filmación serían arrestados.








La película pasaría por diferentes nombres como El Asesino entre Nosotros, Una Ciudad en Busca de un Asesino o Tu Asesino te Observa, para finalizar en la simbólica M (el título original es solamente M, primera vocal de mörder, que significa asesino en alemán). El guión creado por Lang, von Harbou y tres colaboradores más es simplemente exquisito. Lang cumplió su palabra y utilizó técnicas rescatadas del cine mudo para promover el sonido dentro de la película. Así, M es la primera película en utilizar el leitmotiv, que es la asociación de un tema musical con una idea principal de la película. En el caso de M, el leitmotiv sería la asociación del asesino con En la Gruta del Rey de la Montaña de Grieg. Lang la utilizó como el silbido del personaje principal, interpretado por Peter Lorre. Irónicamente, Lorre no sabía silbar y sería von Harbou quien silbaría la melodía del asesino.








Peter Lorre encontraría en M su máxima exposición al cine mundial. Su caracterización de asesino sería realmente lograda y lo catapultaría a mercados internacionales. El auge del partido nazi hizo que se refugiara en Paris y Londrés, donde sería parte de dos películas de Hitchcock, gracias a su rol en M. Rápidamente llegaría Hollywood donde en los años cuarenta tendría una gran popularidad debido a películas como El Halcón Maltés (1941) y Casablanca (1942). Su carrera se extendería hasta mediados de los años sesenta. Junto a Lorre, una figura emblemática estaría en el personaje de Otto Wernicke. El actor alemán tendría gran trascendencia como el inspector Karl Lohmann, quien también aparecería en El Testamento del Dr. Mabuse. Su asociación con el partido nazi lo hizo popular dentro de Alemania en los años de guerra pero estaría después confinado a roles secundarios.








M es una experimentación calculada e isnpiradora, sobre todo en los temas de edición y sonido. Lang mantiene un libre juego de largas tomas, ampliando el silencio cautivador del cine mudo. No creyó necesario los diálogos directos, sino las alusiones precisas que ayudarán al espectador a entender cierta información sin hacer uso de palabras (esto claro está, solamente en momentos determinados). Encarar una producción sobre un violador y asesino de niños es ciertamente un punto delicado, y para 1931, Lang buscaba siempre el doble discurso, alejándose siempre de la sombra nazista, pero logrando hacer una crítica sincera y fuerte, sin levantar aún tantas sospechas. M es una película que trasciende y cuyo importante legado ha permitido tratar temas difíciles, siendo pionera en el uso del sonido y perpetuando la figura de Lang y Thea von Harbou como realizadores netos de un cine único.









Datos.

Título Original: M
Dirección: Fritz Lang
Año: 1931
País: Alemania
Intérpretes: Peter Lorre, Otto Wernicke, Gustaf Gründgens, Ellen Widmann, Inge Landgut, Theodor Loos, Friedrich Gnab, Fritz Odemar, Paul Kemp, Theo Lingen, Rudolf Blümner, Georg John, Franz Stein, Ernst Stahl-Nachbaur, Gerhard Bienert
Duración: 111 min.