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LOS
NIBELUNGOS: SIGFRIDO
Intro.
Eres inmortal.
Nada puede destruirte. O al menos piensas así. La leyenda dice que hay un pequeño
espacio en tu cuerpo, y en tu mente, que es frágil como una hoja. Pero no lo
consideras, no es parte de tu memoria ni de tu historia. Crees que puedes
soportarlo todo y superar a todos… hasta que cae una hoja.
Cuerpo.
La pareja de
Fritz Lang y Thea von Harbou crearon en 1924 las dos películas que conformarían
Los Nibelungos. Para esta etapa, la pareja ya había sido parte de dos proyectos
con las mismas características, y sabían que debían crear el suficiente metraje
para dividir el filme en dos. Primero Lang creó en 1919 la película Las arañas
que se presentó en dos partes y ya demostraba todas las temáticas utilizadas
por el realizador austriaco. Ya en 1922 con apoyo de Von Harbou creo la mucho
más compleja El doctor Mabuse, el jugador, la cual sería un gran avance en la
forma que quería mostrar sus filmes épicos. El dúo también había realizado
Destino en 1921 y tomó el proyecto de Los nibelungos como su próximo gran
descubrimiento.
El proyecto
estaba divido bajo dos títulos, siendo el primero Sigfrido y el segundo, La
venganza de Krimilda. Von Harbou se basó en el poema clásico de Los nibelungos
para crear la obra. Una de las razones para este proyecto era destacar el
aspecto nacionalista al hacerlo de un poema clásico con personajes reconocidos,
apoyándose en ámbitos técnicos y de una historia ancestral para crear un
apasionante relato de las aventuras de Sigfrido. Los proyectos de Lang
demandaban muchas horas en estudio y tiempo prolongado por parte de la
producción y el reparto para lograr su objetivo.
La primera
parte nos cuenta los comienzos de Sigfrido y el origen de su poder. Para ello
no se escatimó en crear seres que llamen la atención, sobre todo la creación
del dragón gigante que tendría que combatir con el protagonista. Para la época
era un desarrollado mecanismo que necesitaba del apoyo de varios técnicos para
su conducción. Ciertos efectos de edición, iluminación y decorado nos encuentra
con una primera parte desde su origen hasta su muerte y el destino de su esposa
Krimilda. Con una duración de más de dos horas la película tiene una figura
central que destaca el heroísmo y los valores de Sigfrido.
El intérprete
de nuestro héroe es Paul Richter, un actor que se haría popular a comienzo de
los años veinte con La tumba india (1921) y El doctor Mabuse (1922), lo cual
le daría la oportunidad para ser parte de otro filme épico de Lang. Un detalle
ocurrido en la filmación es que el protagonista debía salir desnudo al momento
de bañarse en la sangre del dragón. Ritcher lo rechazó en un principio, pero al
ver su sustituto reclamó a Lang que la gente creería que ese era su cuerpo y
prefirió hacer él mismo la escena. El papel de Krimilda recaería en Margarete
Schön en su rol más destacado. A tener en cuenta al actor Rudolf
Klein-Rogge, el primer esposo de Von Harbou, quien interpreta al rey Etzel y
después sería una figura muy reconocida en los filmes de Lang.
Los
nibelungos: Sigfrido sería todo un éxito colocando a la siguiente parte como un
deseado producto a consumir. La primera parte se estrenaría el 14 de febrero y
la segunda parte sería el 26 de abril. Con la experiencia de dos proyectos
largos en sus espaldas, Lang no escatimó en recursos y la escenografía,
decorados y vestimenta fueron algunos de los puntos altos de la producción, lo
que ayudó a crear en el imaginario popular la figura del cantar, con el cual
estaban familiarizados. La pareja de Lang y Von Harbou comenzaba a crear la
historia del cine alemán y todo esto era experiencia para crear en 1927 una de
las películas más exitosas del cine mundial: Metrópolis.
Datos.
Título
Original: Die Nibelungen: Siegfried
Dirección: Fritz
Lang
Año: 1924
País: Alemania
Intérpretes: Paul
Richter, Margarete Schön, Hans Adalbert Schlettow, Theodor Loos, Hanna Ralph,
Rudolf Klein-Rogge, Bernhard Goetzke, Rudolf Rittner, Georg John, Gertrud
Arnold, Hans Carl Müller, Erwin Biswanger, Frtz Alberti, Georg August Koch,
Annie Röttgen, Frida Richard, Georg Jurowski
Duración: 143 min.
EL
ÚLTIMO TREN DE GUN HILL
Intro.
Un viaje a lo
desconocido y en búsqueda de una condena. Un viaje que marca un antes y un
después en la vida de un hombre. ¿Cómo corrresponde ello ante actos que nos
mantiene entre la ley y nuestros sentimientos? ¿Qué es una amistad ante el
sufrimiento humano?
Cuerpo.
En 1957, la
película Duelo en el corral OK fue todo un éxito de taquilla. La fórmula se
buscaría repetir dos años después con El último tren de Gun Hill. Ambos filmes
serían producidos por Hal B. Wallis para Paramount Pictures y dirigidos por
John Sturges. El encargado de la música
memorable en estos dos westerns sería Dimitri Tiomkin. En los roles se
trabajaría con algunos elementos similares como Kirk Douglas y Earl Holliman.
Como mucho de los westerns de Sturges se trabaja en la psicología de los personajes,
buscando mostrar una profundidad inusitada en el género que logra promover una
entrega diferente con una buena historia.
John Sturges
es un director que se divide en su mejor época en film noirs y westerns, para
posteriormente estar más vinculado al cine de intriga. Sus películas más
reconocidas serían Los siete magníficos (1960) y El gran escape (1963). Previo
a ello tuvo un número de westerns muy particulares, buscando siempre esa
profundidad en sus personajes, interiorizando en sus motivaciones y la razón de
por qué deben seguir o desafiar las normas impuestas, dependiendo de cada caso.
Para El último tren de Gun Hill busca contrastar a dos figuras dominantes como
Douglas y Quinn.
Kirk Douglas
es cine en muchos sentidos. Un actor, productor, innovador y luchador de causas
perdidas, pareciere que lo hubiera hecho todo. En cuanto a la actuación la
imagen de hombre duro, la presencia incontrastable de un rostro único es
historia del cine. La historia promueve que la cámara busque a ese rostro y nos
haga partícipe de sus acciones. Por otro lado, encontramos a Anthony Quinn, un
actor de gran presencia que supo siempre sacar lo mejor de cada uno de sus
personajes. Siendo parte de muchos géneros, el western no le fue esquivo y su
técnica apoyaba mucho a las ideas de Sturges.
La historia
nos presenta un conflicto interesante entre la idea de la aplicación de la ley
tal cual y la imposición de una fuerza que se opone a ella. La esposa del
personaje de Kirk es violada y asesinada por el hijo de un viejo amigo de él.
Antes ambos eran de una misma idea y ahora se encuentran en lados opuestos de
la ley. Si bien el filme, y teniendo en cuenta la filmografía de Sturges, busca
demostrarnos qué es lo correcto, el camino para lograrlo muestra muchos vacíos
sobre lo que es llevar la ley al extremo de situaciones que ponen en peligro
inclusive a nuestro protagonista. Obviamente no estamos ante un simple de
relato de hacer cumplir la ley, estamos ante una situación de hacer lo correcto
llevado al extremo. Sturges nos presenta la visión de muchos personajes sobre
el hecho y cómo a pesar de tener un punto firme, prácticamente nadie apoya al
protagonista, ya sea porque reconocen que no tiene la entereza o porque no
pueden enfrentarse a un poder que contradice su moral.
Datos.
Título Original: Last train from Gun Hill
Dirección:
John Sturges
Año: 1959
País: Estados
Unidos
Intérpretes: Kirk Douglas, Anthony Quinn, Carolyn Jones, Earl Holliman,
Brad Dexter, Brian G. Hutton, Ziva Rodann, Bing Russell, Val Avery, Walter
Sande
Duración: 90 min.
LA
GENTE EN DOMINGO
Intro.
Nuestra semana
se divide en trabajar… y domingos a descansar. Pero en este descanso muchas
actividades pueden ser elegidas. La idea es vivir y relajarse, pasar un buen
tiempo y reír satisfechos porque estamos en domingo y la gente en domingo es
feliz.
Cuerpo.
La gente en
domingo es la unión de un grupo talentoso de creadores. La película fue
dirigida por Robert Siodmak y Edgar G. Ulmer, el guion fue creado por Billy
Wilder basado en una historia por Curt Siodmak, hermano de Robert. Además, la
cinematografía fue realizada por Eugen Schüfftan y como su asistente estaba
Fred Zinnemann. Esto se dio antes que los nombres de estos artistas fueron
mundialmente conocidos en Hollywood, a excepción de Schüfftan, quien ya había
trabajado con Fritz Lang en Los nibelungos (1924) y Metrópolis (1927), y con
Abel Gance en Napoleón (1927). La película constituye una muestra interesante
de la sociedad alemana antes de la llegada del nazismo y una visión de los
alemanes antes que la política cambiara la imagen de las personas y los
artistas del país.
La idea era
efectivamente simple: mostrar cómo un grupo de personas que trabajaban en la
semana se relajaban los domingos. Para ello, decidieron contar con gente común,
sin actores profesionales en los roles protagónicos, para mostrar con mayor
naturalidad el comportamiento y la imagen de la juventud alemana de 1930. Es
así como nos encontramos con cinco personajes en busca de diversión y compartir
momentos. Sus roles provenían de sus trabajos reales y solo algunos estarían
asociados con el cine por corto tiempo. Los roles recayeron en un taxista, una
vendedora de discos, un asistente de ventas de vinos, una extra en cines y una
modelo.
La muestra de
cómo se conducía la sociedad alemana en el período entre guerras es un hito
único en el cine y si bien es una construcción creativa, funciona como un
documento importante de una sociedad que cambiaría para siempre y que
terminaría por alterar la vida de todos sus involucrados. En suma, el filme
muestra el encuentro de cuatro jóvenes un domingo en su travesía por la playa y
el parque. Esta inocente imagen carece de dramas o cambios drásticos, ya que
busca ser un retrato de sociedad apoyado en la experimentación con las cámaras
y ser lo más cercano a una realidad del Berlín de esa época.
Establecido
Hitler en el poder, todo cambiaría. Wilder, Ulmer, los hermanos Siodmak,
Schüfftan y Zinnemann huirían de Alemania debido a la persecución de los nazis,
lo mismo pasaría con muchos otros artistas del país. Aquellos que por razones
políticas se mantuvieron en Alemania sufrirían después del rechazo del cine
mundial, no pudiendo encontrar trabajo en otros países. La gente en domingo se
mantendría como un homenaje melancólico de una sociedad desaparecida, un
retrato inocente de una juventud que no tenía idea de lo que se acercaba y que
simplemente vivía un día domingo como cualquiera que busca desestresarse de
muchos días de trabajo.
Datos.
Título
Original: Menschen am Sonntag
Dirección:
Robert Siodmak/Edgar G. Ulmer
Año:
1930
País: Alemania
Intérpretes: Erwin Splettstöber, Brigitte Borchert, Wolfgang von
Waltershausen, Christl Ehlers, Annie Schreyer, Kurt Gerron, Valeska Gert,
Heinrich Gretler, Ernö Verebes
Duración:
73 min.
EL
PERRO RABIOSO
Intro.
Un arma en
nuestra mente, en nuestra culpa. Una persecución constante para mantener la
integridad. Los resultados funestos de un simple error y la corrección del
tiempo a partir de las sabias palabras de nuestros mayores contrastada con la
impulsividad de la juventud.
Cuerpo.
Antes de
Rashomon y de Los siete samurai, Kurosawa ya penetraba el imaginario popular al
presentar obras que formaban una imagen crítica de Japón de posguerra.
Comenzando como asistente de dirección a mediados de los años treinta y como
director a comienzo de los años cuarenta, Kurosawa comenzaría como un cuidadoso
narrador de historias particulares, algunas sobre problemas sociales y otras
sobre dramas de época. Para ello debemos contextualizar que la tradición del
cine japonés viene desde la etapa muda y muchas influencias, entre ellas Ozu y
Mizoguchi, han sido parte de la juventud de Kurosawa.
Sin mayor
exposición al mercado internacional, Kurosawa lentamente empieza a crear un
estilo propio y si bien tuvo pequeños triunfos en su debut y otras
realizaciones a finales de los cuarenta ya tendría dos pequeñas joyas que
llamarían bastante la atención del público: El ángel ebrio (1948) y El perro
rabioso (1949). La idea era mostrar el ambiente de posguerra en el país, con
una imagen algo deporable debido a la desmoralización del resultado del
conflicto bélico, pero a la vez demostrar personajes en la lucha de todo el
debastamiento, hombres que aún mantienen el honor ante un público deprimido.
Para ello contaría como figura central a Toshiro Mifune.
Toshiro Mifune
había logrado el reconocimiento gracias a El ángel ebrio, su primera de dieciséis
colaboraciones con Kurosawa, y se encumbraría en las siguientes décadas como
una de las colaboraciones más fructíferas del cine mundial. En su segunda
entrega, encontramos a un Mifune mucho más cuajado, demostrando su capacidad
para roles profundos y encontrándose a un solo año del gran acontecimiento que
sería Rashomon (1950). Junto a Mifune encontramos a otro de los recurrentes de
Kurosawa, Takashi Shimura. El experimentado actor sería uno de los mayores
colaboradores de Kurosawa, protagonizando 21 de las 30 películas del director
japonés. Un actor paciente, mesurado y sin demasiados brillos, logra un cuerpo
de identidades notable, sobre todo ante un perfeccionista como Kurosawa.
La historia de
un policía perdiendo su arma y tratando de recuperarla para evitar que con esta
no se cometan más crímenes, es el punto de partida para la muestra de una
sociedad hostil y desequilibrada, donde dos policías con diferentes
aproximaciones y sentimientos deben acoplarse para lidiar con una sociedad que se
rehusa y que no les parece dar respuestas suficientes para encontrar a su
malhechor. Kurosawa mencionaría a La ciudad desnuda de Jules Dassin como una
influencia directa para este filme y a pesar que durante mucho tiempo señaló no
haber quedado conforme con el resultado final, lograría tener una simpatía por
sus personajes. Posteriormente, Kurosawa comenzaría los años cincuenta con su
magnífica Rashomon, siendo el principio de una década irrepetible para el cine
japonés.
Datos.
Título
Original: Nora inu
Dirección: Akira
Kurosawa
Año: 1949
País: Japón
Intérpretes:
Toshiro Mifune, Takashi Shimura, Keiko Akawi, Eiko Miyoshi, Noriko Honma, Isao
Kimura, Minoru Chiaki, Ichiro Sugai, Gen Shimizu, Reikichi Kawamura, Noriko
Sengoku
Duración: 122 min.