lunes, 19 de febrero de 2018


SAMURAI II



Intro.

La leyenda de un hombre se inscribe en su pasado. En esos pasos torpes y lentos la piedra no demuestra sus cambios y sus futuras líneas. Como un animal desbocado corta el viento y las letras sin advertir las enseñanzas del hombre y de la naturaleza. Pero como un ser en crecimiento llegará el momento en que empiece a escuchar todos los sonidos y que empiece a comprender todos los momentos. El nacimiento de un hombre se erige ante nosotros y su presente es ahora aparecer ante todos sus antepasados.






Cuerpo.

Hiroshi Inagaki fue uno de los grandes directores japoneses que destacaron en la etapa de los años cincuenta. En los momentos de mayor cumbre de la compañía Toho, Inagaki junto a Akira Kurosawa eran considerados como los directores pilares de la industria, pero tuvieron caminos distintos, siendo Inagaki un director muy eficaz en películas de época o jidaigeki, donde se retrata la etapa Edo de Japón, representando la cumbre y caída de los samurái. Inagaki probaría ser un director de una etapa específica, decidido a no cambiar su forma de dirigir y no pudiendo permanecer en la cumbre, a diferencia de Kurosawa, Mizoguchi, Ozu, entre otros. No fuera de reconocimientos, entre otros premios ganaría un Oscar a mejor película extranjera por la primera parte de Samurai, Inagaki es un director a explorar por la capacidad de sus dramas y la inserción del tema romántico en sus obras.






En 1954, la realización de Samurai I había hecho de Inagaki un director reconocido, logrando una mejor y mayor recepción en sus dos posteriores entregas sobre el personaje de Musashi. Ya entendidas como una trilogía, las entregas serían consecutivas en años y gran parte del elenco se repetiría. Toshiro Mifune, el gran actor japonés, lograría con esto un éxito total, ya siendo conocido por su labor con Kurosawa, con quien también había destacado en 1954 con Los Siete Samurai. En esta entrega destacaría también el rol de Koji Tsuruta, quien sería el rol antagónico por excelencia de la tercera entrega y en los roles femeninos repetirían Mariko Okada y Kaoru Yachigusa, siendo esta última uno de los roles más importantes dentro de la trama.






Esta segunda entrega, también titulada Duelo en el Templo de Ichijoji, nos presenta a un Musashi mucho más realizado como samurái pero que aún no entiende el rol real de samurái en cuanto a la fuerza como poder y no demostración de poder. Rápidamente y a través de un duelo entenderemos el mejoramiento de sus habilidades y destreza, así como cierta incomprensión con su lado humano, que irá desarrollando en este filme hasta llegar a ciertas resoluciones en cuanto a los conflictos. Así como Musashi trata de encontrar su rol en el mundo, un joven samurái de nombre Kojiro Sasaki se entera de las destrezas de Musashi e busca entrenarse para estar a su nivel y tener un duelo. Ambos se encontrarán y se separarán pero ambos saben que un duelo los espera.






Por otro lado, el aspecto romántico de la película también se debate en dos fuentes. La rechazada y orgullosa Akemi debido a un destino funesto aprenderá a amar aun más a Musashi pero eso no cambiará ciertos aspectos negativos del personaje. Por su parte, Otsu sacrificará todo para estar de nuevo con Musashi y para ello no le importará el sufrimiento sino que mantendrá la esperanza de volver a verlo y a reunirse con él en el futuro. A destacar la actuación de Kaoru Yachigusa, quien imprime ese aire de inocencia y decisión en conflicto del personaje, demostrando el amor mártir de una mujer en teoría débil pero que es capaz de sacrificarse por amor.






La tónica de la película gana en intensidad gracias al conocimiento previo de los personajes y a cómo han ido madurando para esta segunda entrega. La superproducción nos sigue demostrando hermosos paisajes y puestas en escena magníficas, preparándonos también para el capítulo final y el conflicto definitorio. Es obvio en cuanto a la evolución del personaje principal, algunos destellos de genialidad en personajes algo cerrados. Cierta nobleza de los personajes heroicos y vileza por parte los antagónicos, no deja de darnos carisma a partir de los propósitos de cada uno y ver como esas líneas argumentales de estos cuatro personajes termina cerrándose nos proporciona un cierre de esta segunda etapa con la espera de conclusiones lógicas pero que no por ello dejarán de ser emotivas y muy bien planteadas.






Datos.

Título Original: Zoku Miyamoto Musashi: Ichijoji no Ketto
Dirección: Hiroshi Inagaki
Año: 1955
País: Japón
Intérpretes: Toshiro Mifune, Koji Tsuruta, Kaoru Yachigusa, Michiyo Kogure, Mitsuko Mito, Mariko Okada, Akihito Hirata, Takuan Soho, Sachio Sakai, Yu Fujiki, Daisuke Kato, Machiko Kitagawa, Eijiro Tono, Kokuten Kodo, Yoshifumi Tajima, Eiko Miyoshi, Kenjin Iida, Akira Tani, Ko Mihashi
Duración: 103 min.

viernes, 16 de febrero de 2018


LA GATA SOBRE EL TEJADO CALIENTE





Intro.

La decisión de ser y estar a veces se ve interrumpida por el contexto. Mientras tratamos de surgir sentimos manos ajenas tratando de devolvernos al barro. Eso nos hace dudar de nuestra capacidad para sobresalir. Y tal vez es cierto… tal vez no somos lo suficientemente capaces para demoler barreras, tal vez debamos mantenernos de rodillas ante nuestro destino.







Cuerpo.

Uno de los escritores más importantes del siglo XX, Tennessee Williams, fue también uno de los más interesantes para Hollywood gracias a las adaptaciones de sus obras. Muchas de sus obras se convirtieron en producciones sumamente populares como El Zoo de Cristal (1950), Un Tranvía Llamado Deseo (1951), La Rosa Tatuada (1955), Verano y Humo (1961), Dulce Pájaro de Juventud (1962), La Noche de la Iguana (1964), entre otras. Siendo un escritor de poca fama y repentinamente convertirse en una estrella, hizo que sus obras de múltiples facetas llegaran a Broadway y Hollywood con una facilidad impresionable. A pesar que en muchos casos las adaptaciones fílmicas no fueron de su parecer (para este tiempo muchos temas, sobre todo la homosexualidad, eran censurados), se convirtieron en películas muy aceptadas logrando una gran resonancia económica y buenos comentarios de la crítica.






La Gata sobre el Tejado Caliente fue escrita en 1955 logrando el premio Pulitzer y con un estreno bastante auspiciado en Broadway. La obra teatral fue dirigida por el gran Elia Kazan y como intérpretes contaba con Barbara Bel Geddes, Ben Gazzara, Burl Ives, Mildred Dunnock, Pat Hingle y Madeleine Sherwood en los roles estelares. Solo Ives y Sherwood estarían en la adaptación fílmica. Bel Geddes sería nominada a un premio Tony y Kazan sería nominado como mejor director. La obra sería adaptada numerosas veces, logrando ser una de las aclamadas por el público. La adaptación fílmica llevaría varios años en realizarse con el miedo de Williams de la censura, algo que todavía primaba en Hollywood. Para la película, era necesario actores de mayor peso. Bel Geddes era una gran actriz de carácter pero trataron de llevar a estrellas más mediáticas. Lana Turner y Grace Kelly fueron consideradas antes que Elizabeth Taylor recibiera el papel. A Gazzara le ofrecieron hacer el papel para el filme pero lo rechazó. La siguiente estrella sería Elvis Presley, quien también lo rechazaría. Al final el papel recayó en Paul Newman.






Elizabeth Taylor fue una de esas niñas estrellas que logró la transición a la madurez convirtiéndose en una de las mujeres más hermosas en pantalla. No solamente eso. La capacidad de Taylor en la interpretación inclusive iría más allá de su propia belleza demostrando una capacidad que anteponía el aspecto artístico que su propia figura. Lamentablemente Taylor también fue una estrella muy solicitada y su celebridad estaría intimamente relacionada con su vida íntima y social convirtiéndose en una diva cuya vida matrimonial se impondría sobre sus actuaciones. Un ícono que solamente se mantendría en la cumbre hasta el final de los sesenta, teniendo su mayor logro en 1966 con el Oscar por ¿Quién le teme a Virginia Woolf?






Por su parte, Paul Newman era una estrella a futuro que aún estaba esperando una exposición necesaria. Esta llegaría con La Gata sobre el Tejado Caliente. Sin duda, Newman era muy llamativo por su atractivo físico, algo que se fue configurando aún más con el talento que demostraba en pantalla y por un puñado de buenas películas que lograron mantenerlo en el imaginario popular. La película sobre la obra de Williams sería un éxito en taquilla otorgándole su primera nominación al Oscar y abriéndole las puertas a futuros grandes filmes. Durante las siguientes tres décadas Newman cementaría su rol de hombre conflicto y amante en pantalla, siendo parte de una generación de grandes actores.






Una de las grandes revelaciones del filme sería Burl Ives. Amante de la música folk, fue en este medio que se desarrolló primariamente para después incursionar en el cine a finales de los años cuarenta. Debido a su tamaño y a su edad conseguir roles era una tarea difícil pero logró desplegarse de gran manera dejando un número interesante de obras donde destaca eficazmente. Otra gran actuación secundaria es de Madeleine Sherwood. Una gran actriz de teatro, Sherwood era una activista dedicada y eso haría que sea censurada en la era McCarthy. Sus mayores logros en actuación residen en dos obras de Tennessee Williams: La Gata sobre el Tejado Caliente y Dulce Pájaro de Juventud. Ambas actuaciones fueron muy premiadas tanto en el teatro como en el cine, donde repite sus performances.






La película busca repetir las intenciones de Williams en su obra original, pero de manera muy subliminal, concentrándose en las temáticas que les eran permitidas. Williams no le gustaría esta visión de su obra pero la respuesta del público minorizó sus comentarios. El filme nos muestra la relación de Magie, conocida como la gata, y Brick, una frustrada estrella deportiva. Todo ello envuelto en la familia sureña de Brick y las dificultades entre sus familiares y su esposa. La trama sexual es rápidamente configurada en los bellos Taylor y Newman, mostrándonos los temas de traición, infidelidad, virilidad, egoísmo y codicia. El análisis dentro de películas basadas en obras de Williams es muy rico, debido a las diferentes textualidades que nos demuestran. Censurado el tema de homosexualismo, la película se nutra en la sexualidad entre estos dos personajes y los conflictos familiares manejados a partir de esta temática y de como la visión sureña se basa en el machismo y la virilidad de sus hombres.







Datos.

Título Original: Cat on a Hot Tin Roof
Dirección: Richard Brooks
Año: 1958
País: Estados Unidos
Intérpretes: Elizabeth Taylor, Paul Newman, Burl Ives, Judith Anderson, Jack Carson, Madeleine Sherwood, Larry Gates, Vaugh Taylor
Duración: 107 min.

domingo, 4 de febrero de 2018


FUERTE APACHE



Intro.

En el viejo Oeste conocidos rostros tratan de lidiar con la amenaza de la discriminación. Mientras suenan los rifles y las flechas vuelan no sabemos quiénes están debajo de esas pieles, menos aún si el color de estas pieles importa. Una decisión nos mostrara los dos aspectos de hombres en conflicto. ¿Cuál es la respuesta correcta? ¿El honor está por encima del amor? ¿Debemos combatir o evitar la guerra?




Cuerpo.

Ford. Wayne. Fonda. El trío se preparó para lo que sería la primera entrega de la trilogía de caballería del director, completada por La Legión Invencible (1949) y Río Grande (1950). Para finales de los cuarenta y el comienzo de la filmación de Fort Apache, John Ford ya era toda una leyenda. Desde sus comienzos en el cine mudo, la revitalización del western, el buen sentido de sus dramas y sus incursiones bélicas, el director americano había logrado múltiples triunfos en taquilla y ante la crítica. Desde La Diligencia (1939), Las Uvas de Ira (1940), Que Verde era mi Valle (1941), hasta Pasión de los Fuertes (1946), Ford mantuvo una capacidad para plasmar historias y en la mayoría de casos adaptarlas a su contexto preferido.







Para Fort Apache, Ford cuenta con dos actores extraordinarios: John Wayne y Henry Fonda, además de algunas incursiones novedosas y sus frecuentes colaboradores en papeles secundarios. John Wayne es una de las figuras del cine identificado con un contexto específico. Fuera de su capacidad para dramas y películas de guerra, es sin duda el western un dominio total de su parte y en donde su mayor creatividad actoral se despliega. Así mismo, es junto a Ford con quien logra sus mejores interpretaciones del género. La vitalidad de John Wayne es parte del imaginario del público americano siendo un ícono en toda su magnificiencia. Junto a él, Henry Fonda hace un trabajo exquisito, contrapuesto con sus roles naturales de héroe o víctima, es en este rol un antagónico con profundidad que resalta su capacidad para tomar roles atípicos y que después demostraría en su totalidad en Érase Una Vez en el Oeste. Fonda es otro ícono del cine americano y un trabajador constante que al igual que Wayne se mantuvo activo hasta sus setentas. Ambos intérpretes brillan en la pantalla.








Junto a ellos, se encuentra Shirley Temple. La niña estrella se encuentra en la transición de convertirse en una actriz reconocida en su juventud, algo que nunca llegó a cristalizarse pero el talento de Temple está intacto, aunque esta sería una de sus últimas apariciones en pantalla. Entre algunos actores recurrentes en la filmografía de Ford se encuentran Ward Bond, Victor McLaglen, George O’Brien y Grant Withers. Otra gran entrada en la película es la participación de Pedro Armendáriz, uno de los más grandes actores de la época dorada de México. Armendáriz tendría varias colaboraciones con Ford, así como en el cine de Estados Unidos y Europa.







La película se basó en la historia Masacre de James Warner Bellah, un autor de historias del viejo oeste a quien Ford admiraba y varias de sus historias serían adaptadas al cine, incluyendo su trilogía de caballería. La recreación a la pantalla grande sería por parte de Frank Nugent, quien sería un colaborador regular de Ford. Este es el comienzo de lo que caracterizará a posteriores entregas de Ford en el género con respecto a su interpretación de los nativos americanos, una de las grandes críticas hacia Ford y que con los años iría modulando. En esta cinta, los nativos americanos son puestos bajo una mejor luz y no como desalmados salvajes, sino como una reacción frente a la invasión del gobierno americano. Claro está que aún pasaría muchas décadas antes que Ford tuviera un trato justo con ellos.







La historia nos relata la poca cordura de la caballería americana a través del coronel Thursday y cómo la voz de la razón del capitán York es opacada por una cuestión de rango. La contraposición del entendimiento del terreno con el rango impuesto se ve también comprometida por el amor juvenil entre la hija de Thursday y el teniente O’Rourke. Toda esta problemática revestida con la formalidad de caballería y el conflicto bélico a resolver. Fonda hace un impecable trabajo mientras que Wayne ya inclusive en este punto es un veterano de películas del oeste y sabe como manejarlas, sobre todo bajo la dirección de Ford. La película sería muy exitosa, logrando la taquilla necesaria y abriendo el camino para las dos siguientes entregadas de la trilogía de Ford.







Datos.

Título Original: Fort Apache
Dirección: Joh Ford
Año: 1948
País: Estados Unidos
Intérpretes: John Wayne, Henry Fonda, Ward Bond, Shirley Temple, John Agar, Dick Foran, Pedro Armendáriz, Miguel Inclan, Victor McLaglen, Guy Kibbee, Anna Lee, George O’Brien, Jack Pennick, Irenne Rich, Grant Withers, Movita, Ray Hyke
Duración: 125 min.