miércoles, 24 de mayo de 2023

 
ÁNGELES SIN BRILLO




Intro.
 
La obsesión y terquedad de un hombre llevada a los límites podría destruir a todo un conjunto de personas. La magnificiencia de un acto coloca a los hombres en ciertos pináculos para la admiración de propios y extraños. Pero nadie nombra cuánto cuesta mantener esa postura de héroe inmortal, nadie parece darse cuenta de que el mundo en un solo par de hombros es la destrucción inevitable del ícono.






Cuerpo.
 
Los mediados de los años cincuenta constituyeron la etapa más sublime para el director Douglas Sirk. Fue en este período en el cual pudo crear sus melodramas más memorables, aunque la gloria sería reconocida mucho después, puesto que dichas obras eran vistos como dramas de hogar enfatizando al personaje femenino y sin ninguna profundidad al respecto, cuando en realidad Sirk demostraba un ataque a la sociedad alta, sus maneras, su hipocresía y cómo el subconsciente de sus personajes se veía afectado por las decisiones de una clase que no primordiaba el aspecto humano. Es así como Sirk reinventa su cine a través de títulos como Sublime Obsesión (1954), Solo el Cielo lo Sabe (1955), Escrito en el Viento (1956), Ángeles sin Brillo (1957), Tiempo de Amar, Tiempo de Morir (1958) e Imitación a la Vida (1959).






Con el éxito de Escrito en el Viento, Sirk reunió al trío de actores que habían logrado una gran química: Rock Hudson, Robert Stack y Dorothy Malone. Hudson sería el actor fetiche de Sirk antes que este se convirtiera en un éxito de las comedias junto a Doris Day. En realidad, su participación en Sublime Obsesión lo catapultaría como un gran actor de dramas románticos colaborando con siete producciones bajo la dirección de Sirk. La presencia de Hudson es siempre sinónimo de importancia y emblema, brindando a sus personajes de una profundidad necesaria en estos filmes de Sirk, que se construyen bajo la psicología de sus personajes.






Como contraparte se encontraba Robert Stack, un actor conocido en diferentes épocas por roles específicos. En un principio por los dramas, a comienzo de los años sesenta como el rol principal de la serie Los Intocables y a comienzo de los ochenta como actor cómico en películas como ¿Y Dónde Está el Piloto? Pero bajo el mando de Sirk, Stack es el personaje cansado y traumatizado por experiencias previas que no le han permitido desarrollarse como él hubiera querido. El triángulo lo completa la sensual Dorothy Malone, quien tras su cambio a rubia y ganar un Oscar en la producción de Escrito en el Viento , se convertiría en una estrella.






La película estaría basada en el libro Pilón de William Faulker, quien señalaría al filme como la mejor adaptación de una obra suya en el cine. Las comparativas con Escrito en el Viento parecen inevitables ya que contamos con el mismo director, el mismo trío de actores principales y el mismo productor, Albert Zugsmith. Si bien el ritmo de la película nos prepara para el juego psicoanalítico de los personajes de Sirk, la fuerza impresa no parece desatar mayor complejidad con la composición de los personajes, lo que no indica que la película tenga una fuerza a partir de los mensajes ocultos. Decisión de Sirk fue dejar de lado también sus colores pasteles reconocidos y cambiarlos por el blanco y negro en una búsqueda de la sensación de la época descrita. Como se ha señalado, la admiración por Sirk sería posterior y gracias a los intelectuales franceses de los sesenta encumbrando todo el grupo de dramas de mediados de los cincuenta de Sirk como una crítica ácida a una sociedad destructora del individuo.






Datos.
 
Título Original: The Tarnished Angels
Dirección: Douglas Sirk
Año: 1957
País: Estados Unidos
Intérpretes: Rock Hudson, Robert Stack, Dorothy Malone, Jack Carson, Robert Middleton, Alan Reed, Alexander Lockwood, Chris Olsen, Robert J, Wilke, Troy Donahue, Wilima Schalert, Eugene Borden
Duración: 91 min.

jueves, 4 de mayo de 2023

 
UN PERRO ANDALUZ





Intro.
 
Un momento complicado. Ser sagaz. Ir en contra de lo establecido e inundarnos de arte y de sangre. Salir a caminar una mañana en búsqueda de preguntas. Tener el mejor traje del lugar y entender que el lodo en tus pies sigue subiendo. ¿Cómo quieres explicar en palabras lo que se manifiesta numéricamente? Incrusta tu mirada en todo aquello que se mueve de forma sincronizada. Ahora destrúyelo.







Cuerpo.
 
Hablar del movimiento surrealista, de Luis Buñuel y de Un Perro Andaluz es un tema complejo en cuanto al arte, su intencionalidad y su funcionalidad. El surrealismo como movimiento cultural busca impactar al espectador a partir de presentaciones inusuales o ilógicas que están relacionados con el lado inconsciente de la persona, en muchos casos como deseos reprimidos o en búsqueda de ir en contra de lo establecido. Comandados por André Breton, el surrealismo es una manera diferente de percibir la realidad y en caso de la mayoría de estos artistas se busca crear un impacto que en muchos casos es rechazado por la sociedad. Buñuel como director sería un representante fiel del movimiento.







Con una duración de solo 21 minutos, música de Wagner y escrita por Buñuel y el pintor Salvador Dalí, Un Perro Andaluz se encuentra repleta de simbolismos que han llevado a numerosos análisis y estudios al respecto. Encontraremos de entrada la icónica escena del mismo Buñuel observando como una nube corta la luna para después hacer lo mismo con una navaja y el ojo de una mujer. Después un joven en su bicicleta vestido de monja se estrella con la acera. La mujer de la primera escena arregla la ropa del joven en la cama mientras este le muestra un agujero en su mano de donde salen hormigas. Una imagen de una axila femenina unida a otras en donde una mujer recoge una mano que se encuentra en la calle mientras diversos carros pasan junto a ella hasta ser atropellada. El joven que observa el incidente comienza a manosear los senos de una mujer y se detiene para arrastrar a partir de cuerdas dos pianos con cabezas de burros y padres arrastrándose, siendo uno de ellos, Dalí. Nos encontramos en otra etapa en donde dos hombres se confunden entre ellos hasta la muerte de uno y después de ciertas imágenes perturbadoras la mujer se queda con el primer hombre.







La idea de Buñuel es no seguir una historia lineal y dejarse llevar por sus obsesiones y perversiones. Colaborando con Dalí en el guion, Buñuel construye su historia a partir de sueños y van formando un constructo que no se inscriba en lógicas o explicaciones definitivas. Asociado al psicoanálisis, ambos artistas buscan penetrar en el inconsciente humano dejando de lado las convenciones morales o las historias estructurales, llevando su producto a terrenos insospechados e inaceptables para la sociedad de su tiempo.







Ante la sorpresa de Buñuel, la presentación del filme fue más que aceptable. Tanto los surrealistas como otros artistas tomaron la presentación como algo nuevo, moderno y necesario. Claro está que el público en general no aceptó la película y buscó diferentes maneras de que sea prohibida, sin mayor logro. Este sería el comienzo de la controversia contra Buñuel durante toda su vida. Sus representaciones solamente tentarían la paciencia del público a partir de sus ataques contra la religión, la moralidad y lo admisible. Un director comprometido con su arte, Buñuel buscaría imponer sus ideas pero sería prohibido en muchos lugares, con muchos recortes y en ciertos exilios. Su filmografía de alguna forma es la muestra de un artista condenado por la ideología de su país pero encontrando los métodos para librarse de ese yugo.







Datos.
 
Título Original: Un Chien Andalou
Dirección: Luis Buñuel
Año: 1929
País: Francia
Intérpretes: Simone Mareuil, Pierre Batcheff, Luis Buñuel, Salvador Dalí, Robert Hommet, Kieran Agterberg, Fano Messan, Jaime Miravilles
Duración: 21 min.

martes, 18 de abril de 2023


LA JUNGLA DE ASFALTO





Intro.
 
Los caminos se encuentran cerrados, las rutas alternas están bloqueadas, la persecución es implacable. Tú con tus deseos de salir de todo esto pero sin ninguna idea que te pueda producir un escape. ¿En quién confiar? ¿Qué decir y qué callar? ¿A dónde ir? Una furtiva mirada te puede hacer caer en el vacío mientras detrás de ti solamente los últimos pasos de un hombre condenado.







Cuerpo.
 
Dentro de las muchas variantes del film noir, se encuentra los asaltos a bancos o a instituciones a partir de un número peculiar de personajes. En muchos de estos casos hablamos de un plan perfecto o prácticamente infalible que debido a cuestiones de la fortuna, de errores humanos o de la simple ambición, termina por fallar. El film noir fue una corriente en Estados Unidos durante los años cuarenta y cincuenta basado en hechos criminales relatados en dramas, los cuales están acompañados con el uso de la cinematografía en blanco y negro inspirados por el expresionismo alemán, así como la presentación de personajes complejos como el antihéroe, la femme fatale, el villano, entre otros. La idea con respecto a la historia era presentar la vida de gente de baja clase en muchos casos y cómo sus actos delictivos, a pesar de mostrar mucha estrategia o bajo ciertos códigos cuestionables, no podían terminar en un buen fin.







Dentro de los directores de film noir, el nombre de John Huston no es uno de los clásicos, ya que el realizador americano tiene en su haber la capacidad de manejar muchos géneros y ser reconocido tanto por dramas, películas biográficas, westerns e incluso, comedias. Pero dentro de su entrada al género de film noir, existen sin duda títulos de gran relieve como su primera entrega y uno de los títulos más importantes: El Halcón Maltés (1941). Después tenemos El Tesoro de la Sierra Madre y Cayo Largo, ambas de 1948, y la siempre eficaz La Jungla de Asfalto. En estas entregas y con grandes repartos, Huston maneja una lectura exquisita de la historia, permitiendo el desarrollo de personajes, focalizando ante todo la actuación.







En el caso de La Jungla de Asfalto nos encontramos con el enigma que es Sterling Hayden. Un excelente actor que encontraría fama rápidamente y que terminaría decayendo en Hollywood tanto por sus opciones de roles como su fatídica intervención en la lista negra de Hollywood, en donde testificó acusando a muchos compañeros de trabajo como comunistas. Sin embargo, Hayden actuó en películas notables como La Jungla de Asfalto, Johnny Guitar (1954) en el rol principal, Atraco Perfecto (1956) y Dr. Strangelove (1964), ambas de Kubrick, en el papel del capitán McCluskey en El Padrino (1972) y en 1900 (1976) de Bertolucci. Junto a Hayden, nombres muy reconocidos como Jean Hagen, siempre recordada por su papel cómico en Cantando bajo la Lluvia (1952), el siempre funcional James Whitmore, los veteranos Louis Calhern y Sam Jaffe, y en uno de sus primeros roles secundarios, el ícono Marilyn Monroe.







La Jungla de Asfalto es un film noir muy bien tratado. Los personajes se desarrollan paulatinamente mostrando sus intenciones y desaciertos mientras se nos hace presente el plan a ejecutar, sus detalles y posibles fallas. Las caracterizaciones nos sirven para entender la motivación de los personajes y cómo a partir de estas motivaciones encontrarán su propio destino. El filme tendría una tenue recepción por parte del público y crítica, pero a medida que pasaran los años sería alabada como un buen ejemplo de film noir e influyente para otras películas que trataban el tema de los asaltos. Huston seguiría creando producciones y desarrollando sus ideas en muchos filmes galardoneados, Sterling Hayden comenzaría a encontrar una cima y su descenso mientras que para Marilyn Monroe sería su mejor reconocimiento hasta el momento y lo que la impulsaría a su carrera meteórica en Hollywood.





 

Datos.
 
Título Original: The Asphalt Jungle
Dirección: John Huston
Año: 1950
País: Estados Unidos
Intérpretes: Sterling Hayden, Louis Calhern, Jean Hagen, James Whitmore, Sam Jaffe, John McIntire, Marc Lawrence, Barry Kelley, Anthony Caruso, Teresa Celli, Marilyn Monroe, William Davis, Dorothy Tree, Brad Dexter, John Maxwell
Duración: 112 min.

miércoles, 5 de abril de 2023

 
EL PUENTE SOBRE EL RÍO KWAI (II)



Intro.
 
La fuerza e inteligencia de los números puede construir caminos de cambio pero también caminos del mal. ¿Estamos por encima del arte cuando las obras no pueden ser utilizadas como un constructo moral? Silbamos alegremente mientras caminamos hacia nuestra ruina pero en algunas mentes todo se trata de invadir, dividir y destruir hasta el punto de perder todo sentido de cuál era la idea inicial de nuestras huellas en la arena.





Cuerpo.

 
El reparto lo completan formidables actores británicos como Jack Hawkins, James Donald, André Morell, Peter Williams, entre otros. La adición de William Holden sería un hecho diferente al libro, ya que no había soldados americanos en la obra. Holden fue una decisión comercial, estaba en todo su auge y era uno de los actores americanos más populares de su tiempo. Ganaría el Oscar por Stalag 17 en 1953, para un año después estar en Sabrina y su conocido romance con Audrey Hepburn, posteriormente otros dramas románticos lo pusieron en una lista exclusiva. Su incorporación fue muy llamativa ya que cobraría 300 mil dólares más el 10% de lo recaudado. A destacar también la actuación de Sessue Hayakawa. El actor japonés se destacó en su país desde la etapa muda y alcanzaría popularidad en La Marca (1915), una de las grandes películas mudas de Cecil B. DeMille. Esto lo llevaría a muchas más producciones y a crear su propia compañía.




Filmar en Sri Lanka llevó a muchos problemas técnicos y retrasos. Los altos costos y la logística del lugar conllevaron a tener que someterse a muchos cambios. La idea principal del filme era la construcción y posterior destrucción de un puente, el cual no tendría mayor uso que para la película, algo que muchos turistas después no midieron sobre este aspecto. Para ello se debió solicitar permisos haciendo de toda la escena de destrucción algo muy anticipado, tanto así que para el suceso asistió el primer ministro del país y varios funcionarios del gobierno. La escena no salió bien y tuvieron que detenerla, arreglando los daños cuando el ferrocarril terminó estrellado. Se tendría que filmar al día siguiente sin mayores consecuencias.




La película, al igual que el libro, no busca ser una visión fidedigna al hecho ocurrido. Pero debido a su popularidad muchas interpretaciones se hicieron evidentes, entendiendo después cual era el cometido de la producción. La película no estaría exenta de críticas, como el hecho ya mencionado de ser considerada como antibritánica a partir de un personaje que pierde la noción de la realidad al tratar de insistir en su idea, así como también la crítica por parte de los japoneses, quienes no vieron con buenos ojos la imagen de los ingenieros que en apariencia son incapaces y muy por debajo que los ingenieros británicos. El filme sería popular también por su tema principal, imitado tantas veces, el silbido de los soldados al momento de marchar, creado por el experto George Siegatz.




El Puente sobre el Río Kwai es una de mas más grandes películas del mundo del cine. No solamente sería la película mejor remunerada de 1957 y una de las más populares, sino que tendría toda la majestuosidad de producciones de gran escala cuando el dinero es bien empleado y todas las partes artísticas cumplen con su cometido. La visión de Lean apoyado en sus colaboradores para llevar a buen puerto este proyecto es solo la demostración de lo que el genio inglés haría después con epopeyas como el Dr. Zhivago y Lawrence de Arabia. Es notorio visualizar su comprensión sobre la geografía, cómo utilizarla a su favor y mantener una dinámica en entregas que sobrepasan el tiempo normal de una película salida de Hollywood. Lean en ese aspecto es un constructor que mantiene los conceptos de sus previas películas pero que logra expandir a detalle historias bien narradas y de una fuerza visual única.






Datos.

 
Título Original: The Bridge on the River Kwai
Dirección: David Lean
Año: 1957
País: Reino Unido/Estados Unidos
Intérpretes: William Holden, Alec Guinness, Jack Hawkins, Sessue Hayakawa, James Donald, André Morell, Peter Williams, John Boxer, Percy Herbert, Harold Goodwin, Henry Okawa, Keiichiro Katsumoto, M. R. B. Chakrabandhu, Geoffrey Horne
Duración: 161 min.